A partir de la temporada 2026, la Major League Soccer se convierte en una pieza clave de la estrategia deportiva de Apple TV. La liga y la compañía ya lo han hecho oficial: todos los partidos de la MLS podrán verse dentro del servicio de streaming con la suscripción estándar, sin necesidad de pagar un Season Pass aparte. 
No es fútbol totalmente gratis, porque la cuota mensual sigue ahí, pero desaparece el segundo peaje de 15 dólares que hoy tienen que asumir quienes quieren seguir cada encuentro de la competición.
Hasta ahora el modelo resulta enrevesado y, para muchos aficionados, abiertamente irritante. Pagas unos 13 dólares al mes por Apple TV para tener series, películas y producciones originales, y cuando llega el momento de ver la MLS descubres que necesitas soltar otros 15 dólares por un abono adicional, sin descuentos ni paquetes combinados. En 2026 la ecuación será mucho más sencilla: si tienes Apple TV, tienes fútbol. En ese único paquete entran todos los duelos de la temporada regular, la Leagues Cup, el MLS All-Star Game, la Campeones Cup, los playoffs de la Audi MLS Cup y otros partidos especiales que la liga vaya sumando al calendario.
Apple, sin embargo, no se conforma con colgar el directo y listo. La compañía quiere que la MLS se convierta en un ecosistema completo dentro de la app. Además de las transmisiones, se anuncian programas de estudio con análisis táctico, previas y postpartidos, entrevistas, reportajes sobre clubes y figuras de la liga, y un catálogo bajo demanda con repeticiones íntegras, resúmenes y compilaciones de goles. La idea es clara: que el usuario no abra Apple TV solo cuando su equipo juega, sino que lo sienta como un centro de fútbol siempre disponible, donde siempre hay algo relacionado con la MLS para ver.
Este giro encaja con una estrategia deportiva que Apple viene armando desde hace tiempo. Friday Night Baseball ya forma parte de la suscripción sin coste extra, y la compañía ha asegurado derechos exclusivos para retransmitir la Fórmula 1 en Estados Unidos. Para quien disfruta de varios deportes, esos 13 dólares mensuales empiezan a parecer menos una simple plataforma de series y más un paquete deportivo digital, con fútbol, béisbol y F1 en el mismo lugar. Por eso, en redes y foros la pregunta inevitable ya está en el aire: antes pagabas 15 dólares solo por MLS; ahora son 13 por todo ese contenido. ¿Cuánto tardará Apple en subir discretamente el precio cuando el público ya esté acostumbrado?
Desde el punto de vista de producto, tiene lógica que el MLS Season Pass desaparezca como servicio aparte. Mantener una liga tras un paywall independiente mientras otros derechos se incluyen en la cuota base enviaba un mensaje confuso sobre qué contenidos valora más la plataforma. Unificando todo bajo un precio único, Apple simplifica la decisión del usuario: ya no se trata de sumar y restar complementos, sino de valorar si el paquete global de series, cine y deporte compensa lo que se paga cada mes. La contrapartida es que los derechos deportivos son caros, y la historia reciente del streaming demuestra que las tarifas rara vez permanecen congeladas cuando la factura de contenidos aumenta.
También es significativo el contexto en el que se ha conocido el acuerdo. La primicia llegó a través de ESPN, propiedad de Disney, justo cuando Disney mantiene un pulso público con YouTube TV por los términos de distribución de sus canales. Mientras los gigantes tradicionales siguen atrapados en la lógica de los paquetes y las renegociaciones de tarifas, Apple construye un modelo paralelo, totalmente directo al consumidor: el usuario se suscribe a Apple, ve todo dentro del entorno Apple y la compañía controla experiencia, datos, producto y relación con el cliente sin intermediarios.
Para los aficionados, el corto plazo pinta muy atractivo: menos fragmentación, más deporte en una sola app y adiós a pagar un pase específico solo para ver MLS. El pero llega cuando uno piensa a varios años vista. Si Apple TV se consolida como la puerta principal para entrar a la MLS, al béisbol y a la Fórmula 1, la tentación de convertir ese paquete en un producto más caro será enorme. Lo que está claro es que 2026 marca un punto de inflexión: MLS sin Season Pass, un Apple TV cada vez más deportivo y la sensación creciente de que el universo del streaming se parece cada día más a una especie de «cable 2.0», con otra estética, pero con las mismas batallas por contenidos y precios.