Inicio » Sin categorizar » ASUS ROG STRIX B850-I Gaming WIFI7 W: Mini-ITX AM5 blanca para builds compactas de alto nivel

ASUS ROG STRIX B850-I Gaming WIFI7 W: Mini-ITX AM5 blanca para builds compactas de alto nivel

por ytools
0 comentario 0 vistas

Los PCs totalmente blancos dejaron de ser una rareza de foros de modding para convertirse en uno de los estilos más buscados en setups de gaming y creador de contenido. Gabinetes con cristal templado, tiras RGB discretas y componentes en tonos claros piden una placa base que acompañe.
ASUS ROG STRIX B850-I Gaming WIFI7 W: Mini-ITX AM5 blanca para builds compactas de alto nivel
Ahí es donde entra la ASUS ROG STRIX B850-I Gaming WIFI7 W: una placa madre Mini-ITX para plataforma AM5, pensada para equipos muy compactos, con estética blanca casi total y un nivel de prestaciones que compite sin miedo con placas ATX de gama alta.

En esencia, esta placa es una reinterpretación en blanco de la ya conocida ROG STRIX B850-I Gaming WIFI. ASUS mantiene la base técnica que ya funcionaba bien y la viste con un nuevo esquema de color: disipadores en blanco y gris claro, carenados limpios y detalles ROG sutiles. Debajo del diseño se encuentra el socket AM5, compatible con la generación actual de procesadores Ryzen y preparado para futuras familias, incluyendo APU basadas en Zen 5 y futuros chips Zen 6. Es decir, no es una placa de una sola generación: sirve como plataforma de largo recorrido para quien planea ir actualizando CPU sin cambiar todo el sistema.

Uno de los miedos habituales con el formato Mini-ITX es la calidad de la alimentación. Muchos asumen que un PCB pequeño implica recortes en el VRM, pero la ROG STRIX B850-I Gaming WIFI7 W demuestra lo contrario. Integra una etapa de potencia de 13 fases con power stages de 90 A, alimentada mediante un único conector EPS de 8 pines. Para un formato tan reducido, es una configuración muy seria, capaz de manejar procesadores Ryzen con muchos núcleos, mantener boost agresivo durante sesiones largas y, además, dejar espacio para overclock manual si el usuario dispone de una buena refrigeración y un flujo de aire decente en el gabinete.

En memoria, ASUS apuesta por la fórmula clásica del Mini-ITX moderno: dos ranuras DIMM para DDR5. La limitación en número de slots se compensa con soporte para hasta 128 GB de RAM y frecuencias que superan los 8400 MT/s en modo OC. Esto es más que suficiente para jugadores que abren muchas aplicaciones a la vez, streamers que usan varias escenas y filtros, o creadores que editan vídeo y trabajan con proyectos pesados. El ecosistema ROG suele venir acompañado de perfiles de memoria afinados y herramientas propias para ayudar con la estabilidad, algo especialmente importante en una placa tan compacta donde las pistas y la señal eléctrica van muy ajustadas.

El apartado de expansión y almacenamiento también está a la altura de un equipo de gama alta. La placa ofrece un slot PCIe 5.0 x16 para la tarjeta gráfica, acompañado por el sistema Q-Release Slim, un pequeño mecanismo que facilita liberar la GPU incluso en gabinetes donde apenas cabe la mano. Para SSDs, hay dos conectores M.2 capaces de trabajar hasta PCIe 5.0 x4, listos para unidades NVMe de nueva generación con velocidades de vértigo. Además, se incluyen dos puertos SATA III, ideales para añadir un disco duro grande para biblioteca multimedia o un SSD 2,5 pulgadas más económico dedicado a juegos y almacenamiento masivo.

La refrigeración es otro punto clave cuando se habla de Mini-ITX, porque menos espacio suele significar menos margen para mover el aire caliente. ASUS afronta este reto con un gran disipador sobre el VRM que integra un pequeño ventilador para expulsar el calor de las fases de potencia de forma activa. La zona del chipset y los M.2 también va cubierta por un bloque metálico sólido que ayuda a mantener a raya las temperaturas de los SSD, minimizando el riesgo de thermal throttling cuando se copian archivos pesados o se cargan juegos grandes. Varias cabeceras de ventilador bien situadas permiten conectar ventiladores de CPU, radiadores AIO y ventiladores de gabinete de manera flexible, afinando la curva de RPM para encontrar el equilibrio entre ruido y temperatura.

Como buena placa de la familia ROG STRIX, la B850-I Gaming WIFI7 W viene cargada de funciones de ajuste y overclock que van más allá de lo básico. Herramientas como Dynamic OC Switcher, Core Flex y PBO Enhancement trabajan sobre el comportamiento de los Ryzen para mejorar el balance entre rendimiento en uno o pocos hilos y cargas totalmente multinúcleo. La idea es mantener frecuencias altas donde se nota, sin perder estabilidad en tareas largas como renderizado, compilaciones o streaming prolongado. En memoria, tecnologías como AEMP y asistentes de compatibilidad ayudan a encontrar configuraciones seguras para kits DDR5 rápidos, reduciendo el tiempo que el usuario tiene que pasar probando latencias y voltajes en la BIOS.

La placa también demuestra que ASUS conoce bien las necesidades de quienes montan y desmontan el PC con frecuencia. Los sistemas M.2 Q-Slide y M.2 Q-Latch permiten fijar y soltar los SSD sin recurrir a tornillos minúsculos que siempre se pierden en el fondo del gabinete. El sistema Q-Antenna facilita el montaje de las antenas del WiFi sin tener que pelear con conectores incómodos. En el panel trasero encontramos botones físicos de Clear CMOS y BIOS FlashBack que permiten recuperar la configuración tras un overclock fallido o actualizar la BIOS con un pendrive, sin necesidad de abrir el equipo. A través de FlexKey es posible reasignar el clásico botón de reset del chasis para que active funciones más útiles, como un arranque seguro o un modo de diagnóstico.

El panel trasero de conexiones es sorprendentemente completo para una placa tan pequeña. Dispone de un puerto USB de 20 Gbps para discos externos muy rápidos o docks exigentes, acompañado por cinco puertos USB de 10 Gbps, cuatro en formato Type-A y uno Type-C con soporte para DisplayPort Alt Mode, perfecto si se monta la máquina con una APU Ryzen y se quiere aprovechar un monitor USB-C moderno. Dos puertos USB 2.0 cubren periféricos de baja demanda como teclado, ratón o receptores inalámbricos. Para vídeo integrado hay una salida HDMI. En red, la placa ofrece un puerto Intel 2.5 GbE para conexión cableada y un módulo WiFi 7 listo para routers de nueva generación y redes domésticas muy rápidas. En audio, tres jacks analógicos y una salida óptica S/PDIF dan flexibilidad tanto para un simple par de altavoces como para un sistema de cine en casa.

A nivel estético, la ROG STRIX B850-I Gaming WIFI7 W está pensada para lucirse, no para esconderse. Los disipadores del VRM y del chipset, las cubiertas de los M.2 y el carenado trasero comparten la misma paleta clara, con gráficos ROG discretos y una iluminación RGB contenida que complementa el conjunto en lugar de dominarlo. Combinada con una tarjeta gráfica blanca, una fuente con cables enfundados claros y una refrigeración líquida en tonos neutros, la placa se convierte en el centro de una build que parece sacada de una sesión de fotos, especialmente en gabinetes con cristal o diseños abiertos.

En cuanto al precio, tiene sentido esperar que esta versión blanca se sitúe cerca del modelo negro estándar, que ronda los 270 dólares en el mercado internacional. No es un producto pensado para configuraciones de entrada, sino para usuarios que buscan un equipo compacto de gama alta con buena dosis de capricho estético. Teniendo en cuenta el VRM de 13 fases, el soporte para PCIe 5.0 en GPU y SSD, los dos M.2 de alta velocidad, la conectividad WiFi 7 y el completo paquete de funciones de overclock y comodidad para el montaje, la ASUS ROG STRIX B850-I Gaming WIFI7 W se perfila como una de las opciones más atractivas para quien quiera un PC AM5 pequeño, potente y visualmente cuidado.

Deja un comentario