Borderlands 4 aterrizó con la actitud de un superventas y, en varios indicadores, lo justificó. En PC firmó el mejor debut de la saga: más de 100.000 jugadores simultáneos en Steam durante las primeras horas, superando los 300.000 el primer fin de semana. La primera semana superó los 2 millones de copias y, en septiembre de 2025, encabezó las listas de Estados Unidos, colocándose entre los títulos más vendidos del año. Aun así, el director ejecutivo de Take-Two, Strauss Zelnick, definió las ventas como “más suaves” de lo que esperaban. 
¿Cómo se explica que un arranque tan fuerte deje un regusto tibio?
El día uno deslumbra; el día después manda
Las cifras de estreno alimentan titulares, pero los planes internos dependen de conversión, retención y boca a boca. Ahí la versión de PC se atragantó: cuelgues, tirones, picos de CPU en los tiroteos más caóticos, stutter por compilación de shaders y frame-time irregular. En un looter-shooter cuyo encanto está en el feel del arma y el ritmo sin freno, esos tropiezos no son cosmética: rompen la experiencia. Y en cooperativo el efecto se multiplica; si a uno del grupo le va mal, se pospone la sesión… y, a menudo, la compra.
Crítica positiva, lanzamiento áspero en Steam
Zelnick subrayó que la recepción crítica fue mayoritariamente favorable y que están satisfechos con el resultado creativo. Pero reconoció “desafíos” en la salida en Steam. Para el jugador, producto y plataforma son una sola cosa: si la versión de PC va a trompicones, el entusiasmo se enfría y muchos esperan parches (o rebajas). Esa espera erosiona la inercia comercial, especialmente en un 2025 saturado de lanzamientos.
Comunicación y percepción: cuando el tono juega en contra
El problema técnico vino acompañado de un problema de relato. Mensajes iniciales desde la cúpula de Gearbox defendiendo la build de PC como “bastante óptima” chocaron con lo que experimentaban numerosos usuarios, incluso con máquinas de gama alta. Esa disonancia restó crédito justo cuando hacía falta confianza. Con el paso de las semanas llegó la rectificación: un parche importante, publicado poco después del lanzamiento, elevó el rendimiento en porcentajes de doble dígito en escenarios clave, redujo el hitching en desplazamientos y alivió la presión de memoria. Se notó, sí, pero la primera impresión se pega.
ADN cooperativo; campaña en solitario y endgame bajo la lupa
Borderlands 4 apuesta sin complejos por el cooperativo. Para quien juega solo, la campaña puede sentirse como un onboarding largo hacia el circuito del botín más que como una aventura compacta con pulso narrativo. Además, el postgame quedó corto para la comunidad que vive de optimizar builds: faltaron mutadores que cambien las matemáticas de los encuentros, arenas de alto riesgo con rotación, rutas de botín dirigidas y modos de puntuación que premien la ejecución experta, no solo horas invertidas. Y el humor, marca registrada de la saga, funciona mejor cuando remata escenas y no cuando las pisa; el chiste repetido pierde filo.
Qué necesita para recuperar aceleración
La hoja de ruta es clara. Primero, priorizar estabilidad de frame-time por encima de un simple promedio de FPS – clave en ultrawide y monitores de alta tasa. Segundo, profundizar el endgame para que las builds respiren: desafíos escalables, objetivos de farmeo con sentido, tablas competitivas y recompensas que valoren habilidad. Tercero, afinar la escritura para que los chistes sirvan a los personajes y a los temas. Con esos pilares, el comentario de Zelnick no suena a epitafio sino a diagnóstico. La base está: gunplay contundente, arte inconfundible y un arsenal delirante. Si el PC continúa estabilizándose y el calendario de contenido se ensancha, la curva puede volver a reflejar el brillo del debut. El prólogo fue ruidoso; el capítulo importante se escribirá en los próximos meses.
1 comentario
En mi PC va fino y de repente… diapositivas. Se nos muere la noche de squad 😅