Colorful ha decidido entrar en la nueva generación de GPUs con un movimiento que está dando mucho de qué hablar: la serie RTX 50 Ultra Z. 
No se trata solo de otra familia de gráficas con más FPS, sino de un intento serio por abrazar el concepto de PCs sin cables a la vista de ASUS, con sus placas base BTF y el conector de alimentación GC-HPWR, sin abandonar al mismo tiempo los conectores PCIe de toda la vida. Que un ensamblador chino adapte una línea completa al ecosistema de otro fabricante no es algo que veamos todos los días, y dice mucho de hacia dónde se está moviendo el mercado entusiasta.
Para entender el contexto, hay que mirar primero a las placas ASUS BTF. En lugar de llenar la parte frontal del PCB con conectores, la mayoría se mueve a la cara trasera. Desde la ventana del gabinete lo que se ve es un montaje limpio, casi sin cables cruzando el flujo de aire. El conector GC-HPWR es la pieza clave para la GPU: se coloca cerca del slot PCIe, pero por detrás de la placa base, y puede suministrar hasta 600 W directamente desde la fuente sin necesidad de un cable grueso colgando delante de la tarjeta gráfica.
Lo curioso es que Colorful ni siquiera fabrica sus propias placas BTF, pero aun así apuesta fuerte por este estándar con la serie RTX 50 Ultra Z. Las filtraciones hablan de modelos basados en las RTX 5060 y RTX 5070 adaptados al conector desmontable GC-HPWR que ya hemos visto en las gráficas BTF de ASUS. Una de las primeras en aparecer en tiendas chinas como JD es la RTX 5070 Ti Ultra Z OC, y su ficha deja clara la idea: ofrecer una GPU capaz de moverse cómodamente entre dos mundos muy distintos.
El concepto central es sencillo de explicar pero muy potente para el usuario: doble opción de alimentación en una sola tarjeta. Si tienes una placa ASUS BTF con GC-HPWR, conectas la gráfica por la parte trasera y disfrutas de un interior de gabinete limpio, sin cable de 12 o 16 pines en la cara visible. Si sigues con una placa tradicional, no pasa nada: las Ultra Z mantienen uno o varios conectores PCIe de 8 pines y, según el modelo, también el nuevo 12V-2×6. Así, la misma RTX 5060 o RTX 5070 Ultra Z puede vivir tanto en un equipo clásico como en un montaje pensadísimo para enseñarse en redes sociales.
Como era de esperar, en foros y comunidades ya ha surgido la pregunta: ¿qué ocurre si alguien enchufa a la vez el GC-HPWR y los conectores externos? Los fabricantes tendrán que dejar claro el comportamiento soportado, pero la lógica de diseño va en la línea de repartir la intensidad entre más contactos, reduciendo la carga que soporta cada pin de forma individual. Eso puede traducirse en temperaturas más bajas en los conectores y menos riesgo de deformaciones o problemas a largo plazo. Los incidentes de conectores derretidos en generaciones anteriores fueron pocos, pero marcaron a la comunidad, así que cualquier mejora en este apartado recibe atención inmediata.
El propio GC-HPWR está muy cerca de los estándares modernos de 16 pines en capacidad, solo que desplaza el punto de conexión a un lugar donde no interfiere con el diseño del interior. Visualmente, la tarjeta parece «flotar» en el chasis, sin un mazo de cables tapando ventiladores o iluminación. Desde el punto de vista térmico, liberar el camino del aire entre la entrada frontal y la GPU o el disipador de CPU puede suponer algunos grados menos y curvas de ventilador más silenciosas, algo que los entusiastas agradecen tanto como unos cuantos FPS extra.
Colorful sigue así una filosofía similar a la de las propias gráficas BTF 2.5 de ASUS: unir lo nuevo y lo viejo en el mismo PCB. Para el usuario esto significa un plan de actualización mucho más flexible. Hoy puedes montar una RTX 50 Ultra Z en tu plataforma actual con cables normales; mañana, cuando cambies a una placa BTF, simplemente pasas a usar GC-HPWR y limpias por completo la vista frontal sin cambiar de tarjeta. No estás obligado a comprar otra GPU solo por perseguir un interior perfecto.
También llama la atención que el soporte a GC-HPWR no se limite a modelos flagship carísimos. Que se hable de una futura RTX 5060 Ultra Z con este conector lleva el concepto BTF a una gama más accesible, donde están muchos jugadores reales y no solo los entusiastas extremos. Si Colorful logra consolidar varias RTX 50 Ultra Z con esta filosofía, es muy probable que otros socios de NVIDIA la imiten y que los fabricantes de gabinetes y fuentes aceleren sus propios diseños pensados para conexiones traseras.
Al final, la serie Colorful RTX 50 Ultra Z deja claro que la conversación sobre GPUs ya no gira únicamente en torno a TGP, ancho de banda o cantidad de VRAM. La integración con el resto del equipo, el orden de los cables, el flujo de aire y la estética del montaje empiezan a pesar tanto como las especificaciones en bruto. Al combinar GC-HPWR para placas ASUS BTF con conectores clásicos para cualquier otra plataforma, Colorful se posiciona como un puente entre el PC de hoy y el PC que muchos quieren tener mañana: más limpio, más silencioso y con una potencia que entra por donde menos estorba.
1 comentario
Pasamos de conectores que se derriten a tener aún más conectores, espero que esta vez lo hayan testeado bien jaja