Apple vuelve a ser protagonista de un nuevo escándalo tecnológico, y como ya es costumbre, la comunidad le puso nombre: Colorgate. Después de Antennagate, Bendgate y Batterygate, ahora llega el turno del iPhone 17 Pro en color Cosmic Orange, que en algunos casos está cambiando de tono hacia un rosa intenso o un dorado rojizo. En Reddit abundan las fotos que muestran la misteriosa metamorfosis: un tono naranja brillante que se convierte en una especie de rosa metálico. 
Bonito para algunos, preocupante para quienes pagaron más de mil euros por un dispositivo que literalmente cambia de color solo.
Lo que comenzó como una curiosidad viral ya ha encendido las alarmas entre expertos en materiales y fanáticos de Apple. Las variaciones de color pueden afectar el valor de reventa, ya que el acabado original forma parte del atractivo premium del iPhone. Un cuerpo manchado o desteñido puede reducir la calificación estética y, en consecuencia, su precio en el mercado de segunda mano. Así que no, no es solo un capricho visual: es un problema económico para muchos usuarios.
¿La causa? Todo apunta a un error común: limpiar el teléfono con productos equivocados. A diferencia de los modelos anteriores fabricados en titanio, el iPhone 17 Pro utiliza un chasis de aluminio anodizado. Este proceso permite obtener colores vibrantes como el Cosmic Orange gracias a una capa porosa que absorbe el tinte antes de sellarse. Pero esa misma porosidad lo hace vulnerable a ciertas sustancias químicas, que pueden reaccionar con el tinte y alterar su composición.
El principal sospechoso es el peróxido de hidrógeno, un ingrediente muy común en desinfectantes domésticos y cosméticos. Según especialistas, este compuesto puede degradar la capa de color en el aluminio anodizado, provocando que los tonos se aclaren o cambien completamente. Estudios desde hace más de una década ya advertían de este efecto en dispositivos médicos fabricados con materiales similares. En resumen: si alguna vez pasaste un paño desinfectante con peróxido por tu iPhone, puede que sin saberlo hayas iniciado tu propio Colorgate.
Curiosamente, las recomendaciones oficiales de limpieza de Apple confirman esta teoría. La compañía advierte explícitamente contra el uso de productos que contengan peróxido o cloro, y en su lugar sugiere alcohol isopropílico o etílico. Esto deja claro que Apple conoce la sensibilidad del acabado anodizado. Aunque algunos usuarios culpan al sol o al calor, los expertos aseguran que el culpable más probable sigue siendo la química doméstica. Basta con un contacto breve para que la superficie comience a degradarse a nivel molecular.
Así que si eres dueño de un iPhone 17 Pro Cosmic Orange, la lección es simple: nada de productos fuertes. Usa solo un paño suave, evita desinfectantes agresivos y manténlo alejado de la luz solar directa. De lo contrario, ese naranja cósmico podría amanecer de un rosa romántico del que ni Apple ni la garantía te podrán salvar.
3 comentarios
al menos el rosa me queda bien, tendencia 2025 😎
me encanta cómo Apple convierte sus fallos en moda 💅
cada año un nuevo drama, y aun así seguimos comprando 😅