Inicio » Sin categorizar » Por qué los PCs gaming de CyberPowerPC serán más caros: DDR5 y SSD disparan el coste

Por qué los PCs gaming de CyberPowerPC serán más caros: DDR5 y SSD disparan el coste

por ytools
0 comentario 0 vistas

CyberPowerPC, uno de los ensambladores de PCs gaming más conocidos del mercado, ha puesto en palabras lo que muchos jugadores ya estaban notando al mirar precios: montar un equipo con bastante RAM y un buen SSD se está volviendo dolorosamente caro. La compañía ha anunciado que subirá el precio de todos sus ordenadores premontados debido al fuerte encarecimiento de la memoria DDR5 y de las unidades SSD basadas en NAND.
Por qué los PCs gaming de CyberPowerPC serán más caros: DDR5 y SSD disparan el coste
Lo que antes parecía una simple línea en la ficha técnica se ha convertido, de repente, en el factor que dispara el coste final de un PC.

El giro no ha sido completamente inesperado, pero sí mucho más brusco de lo que la mayoría imaginaba. Desde octubre, los precios de la DRAM han escalado con fuerza en distintos mercados. En muchas regiones, los kits de DDR5 cuestan ahora entre dos y cuatro veces más que hace apenas unos meses. CyberPowerPC va incluso más allá en sus cálculos internos y habla, para ciertos modelos que compra a gran volumen, de un aumento cercano al 500 %, es decir, costes de hasta seis veces superiores. El usuario de a pie quizá no vea cada kit multiplicado por seis en la tienda, pero para quien compra miles de módulos, estas cifras son muy reales.

El impacto se nota especialmente en las configuraciones con 64 GB de RAM DDR5, un punto dulce que se ha vuelto casi estándar para streamers, creadores de contenido y jugadores exigentes que quieren jugar, grabar, editar y tener decenas de pestañas abiertas al mismo tiempo. No hace tanto, un kit de 64 GB era caro pero asumible dentro de la gama alta. Hoy, sin embargo, ya se ven paquetes que superan los 800 dólares, aproximadamente cuatro veces el precio habitual de hace poco. Cuando un solo componente consume una porción tan grande del presupuesto, es prácticamente imposible que un integrador como CyberPowerPC absorba el golpe sin trasladarlo al usuario.

A eso se suma el problema del almacenamiento. Los chips NAND que dan vida a los SSD también se han encarecido de forma notable. Y eso se traduce en un aumento del coste de las unidades PCIe 4.0 y PCIe 5.0 de gran capacidad que muchos jugadores consideran indispensables para tiempos de carga rápidos y bibliotecas de juegos enormes. Varios fabricantes de mini PCs y sistemas premontados ya han reaccionado: algunos reducen silenciosamente el tamaño de los SSD incluidos, otros simplemente suben precios sin demasiada explicación. CyberPowerPC ha optado por un enfoque más transparente y ha comunicado abiertamente que reajustará los importes de todo su catálogo en lugar de recortar especificaciones a escondidas.

Según la compañía, el nuevo listado de precios entrará en vigor el 7 de diciembre de 2025. Eso deja una ventana muy pequeña, de unos doce días, para quienes estaban pensando en comprar un PC de la marca antes de la subida. De acuerdo con las estimaciones de CyberPowerPC, incluso las configuraciones más asequibles verán incrementos de unos 100 a 200 dólares. En los equipos más potentes, con 64 GB de RAM y SSD de gran capacidad, el salto puede ser sensiblemente mayor, porque los componentes afectados se multiplican dentro de la configuración. Cuanta más memoria y almacenamiento se añaden al carrito, más se nota el nuevo contexto de precios.

Lo que más frustra a la comunidad es el momento en el que ocurre todo esto. Tradicionalmente, la recta final del año es sinónimo de chollos: Black Friday, Cyber Monday, campañas navideñas y liquidaciones hacen que procesadores, gráficas y periféricos bajen de precio. Sobre el papel, este debería ser el mejor momento para actualizar el PC. En la práctica, la subida de RAM y SSD se come buena parte de los descuentos. Un equipo que hace semanas parecía una oferta irresistible puede seguir luciendo la etiqueta de “rebajado”, pero terminar siendo más caro que una configuración similar comprada antes de que estallase la tormenta de precios.

El origen del problema hay que buscarlo lejos del escritorio del gamer. La explosión de la demanda de memoria por parte de proyectos de inteligencia artificial y centros de datos ha cambiado las prioridades de los fabricantes. Entrenar y ejecutar modelos de IA requiere cantidades enormes de DRAM y almacenamiento rápido, no solo en forma de memorias especializadas en aceleradoras, sino también como módulos de RAM y SSD “normales” instalados en servidores. Los grandes proveedores cloud y las tecnológicas firman contratos millonarios, compran a escala brutal y ofrecen márgenes más altos que el mercado doméstico.

Desde la perspectiva de los fabricantes, la elección es sencilla: el cliente corporativo de IA, nube o HPC es más predecible, compra más y paga mejor que el jugador que monta un PC cada varios años. Mientras la fiebre de la inteligencia artificial siga en pleno auge, no hay demasiado incentivo para empujar los precios a la baja en el segmento de consumo. El resultado es que el usuario que solo quiere un PC para jugar, hacer directos o editar vídeo termina compitiendo – sin saberlo – con granjas de servidores enteras por los mismos chips de DRAM y NAND.

Conviene recordar que el mercado de memoria siempre ha sido cíclico: tras las fases de escasez y precios disparados suelen llegar periodos de sobreoferta y fuertes bajadas. Pero, por ahora, todo indica que estamos al principio de una nueva fase alcista, no al final. El aviso de CyberPowerPC funciona casi como un mensaje de “bienvenidos a esta nueva realidad”: la era de los kits DDR5 de ganga y de los SSD de 1 TB permanentemente rebajados queda en pausa. Es probable que otros ensambladores sigan el mismo camino, ya sea con comunicados claros o mediante ajustes silenciosos en las especificaciones.

Para quienes están planeando un PC gaming premontado, el escenario exige menos impulsividad y más calculadora. Comprar antes del 7 de diciembre de 2025 puede ser la última oportunidad a corto plazo para asegurar una máquina con bastante RAM y buen SSD sin pagar todavía más. Quien decida esperar futuras ofertas deberá asumir que, aunque haya buenos descuentos en tarjetas gráficas o CPUs, el nuevo suelo de precios de la memoria y el almacenamiento limitará hasta dónde puede bajar el total de la factura. Lo que sí parece evidente es que, de ahora en adelante, la decisión entre 32 o 64 GB de RAM y entre 1 o 2 TB de SSD será casi tan determinante para tu presupuesto como la elección de la GPU principal.

También te puede interesar

Deja un comentario