Inicio » Sin categorizar » Death Stranding 2 apunta a PC tras aparecer en la ESRB: qué hay detrás del posible port

Death Stranding 2 apunta a PC tras aparecer en la ESRB: qué hay detrás del posible port

por ytools
0 comentario 0 vistas

El último indicio de que Death Stranding 2: On the Beach aterrizará en PC no ha llegado en forma de tráiler ni de tuit, sino de un lugar mucho más burocrático: la web de la ESRB, el organismo que clasifica por edades los videojuegos en Estados Unidos. Allí, junto a la ya conocida versión para PlayStation 5, ha aparecido también una edición para Windows.
Death Stranding 2 apunta a PC tras aparecer en la ESRB: qué hay detrás del posible port
Y en la práctica eso suele significar una cosa: el anuncio oficial del port está mucho más cerca de lo que parece.

El detalle más jugoso del registro no es solo la existencia de la versión de PC, sino quién figura como responsable. En el primer Death Stranding, la versión para ordenador corrió a cargo de 505 Games. Esta vez, la ficha de la ESRB menciona como editora de la versión de PC a Sony Interactive Entertainment en persona. Es una señal clara de cómo ha cambiado la estrategia de la compañía: el PC ya no es un extra anecdótico, sino una segunda ventana de lanzamiento cada vez más importante, al mismo nivel que Steam y Epic vienen reclamando desde hace años.

La trayectoria de la saga ayuda a entender este giro. El Death Stranding original se lanzó en noviembre de 2019 en PS4. Ocho meses después, en julio de 2020, llegó un port muy cuidado para PC con soporte para altas tasas de fotogramas, resoluciones elevadas y pantallas ultrapanorámicas. Más tarde, Death Stranding Director’s Cut repitió la jugada: primero se estrenó en PS5 en septiembre de 2021 y meses después aterrizó en PC, ampliando aún más la base de jugadores. A esto se suman versiones móviles y un lanzamiento para Xbox Series X|S en 2024, confirmando que aquella supuesta rareza de autor había acabado convirtiéndose en una franquicia decididamente multiplataforma.

Death Stranding 2: On the Beach llegó a las tiendas en junio de este año como uno de los grandes exclusivos de PS5: campaña de marketing a lo grande, reparto repleto de rostros conocidos y el aura de proyecto de prestigio que rodea a prácticamente todo lo que firma Hideo Kojima. Si nos guiamos por los precedentes, una ventana de unos seis a ocho meses entre la versión de consola y el port de PC encajaría perfectamente. Y si añadimos a la ecuación que The Game Awards están a la vuelta de la esquina, con Geoff Keighley encantado de ejercer de maestro de ceremonias cada vez que Kojima aparece por el escenario, es fácil imaginar un anuncio espectacular rematando la gala.

Más allá de la ilusión de los jugadores de PC, hay un componente muy pragmático detrás de este movimiento: los números. En foros y redes sociales se viene debatiendo desde hace meses sobre si Death Stranding 2 ha vendido por debajo de lo esperado en PS5. Se habla de un presupuesto altísimo, en torno a las grandes producciones triple A, y de la necesidad de vender varios millones de copias para recuperar la inversión. Al mismo tiempo circulan informes y estimaciones que sitúan las ventas en consola por debajo de esa cifra, lo que ha alimentado la teoría de que el salto a PC no es solo un gesto hacia la comunidad, sino también una maniobra necesaria para reforzar la cuenta de resultados de Sony y de Kojima Productions.

El caso del primer juego demuestra, sin embargo, que Death Stranding no es una saga que viva o muera en el primer mes de ventas. Al principio fue blanco fácil de memes y chistes sobre el supuesto simulador de repartidor, y mucha gente lo descartó sin probarlo. Pero con el tiempo, gracias al boca a boca, a los buenos descuentos y a un port de PC muy sólido, el tono general cambió. La misma obra que se ridiculizaba por lenta y extraña empezó a ser reivindicada como un clásico de culto por su atmósfera, su banda sonora, su apartado técnico y sobre todo por atreverse a poner en el centro la sensación de soledad y conexión, en lugar de explosiones constantes.

Death Stranding 2 se construye sobre esa base y al mismo tiempo la lleva un paso más allá. La crítica especializada lo ha recibido con notas muy altas, subrayando que el juego no renuncia a su identidad rara, sino que profundiza en ella. La idea de un supuesto genero de juego de cuerdas, donde lo importante es cómo nos conectamos y cooperamos en un mundo roto, vuelve a estar en el foco. Y precisamente por eso el PC parece un terreno ideal: una comunidad muy atenta a las propuestas distintas, con hardware potente para exprimir cada detalle visual y una larga tradición de mantener vivo un título durante años gracias a mods, experimentos y conversaciones que no se agotan en dos semanas.

Mientras tanto, el universo de Death Stranding está explotando mucho más allá de la pantalla del juego. Se ha anunciado una serie de animación original titulada Death Stranding Isolations para Disney+, realizada con animación 2D tradicional y con algunos de los talentos más destacados de la industria japonesa involucrados en su producción. Paralelamente avanza un proyecto de película de imagen real, producida por el propio Kojima junto al director Michael Sarnoski. Ambos han dejado claro que no será una mera adaptación literal de la trama de los juegos, sino una historia nueva desarrollada en el mismo mundo. Y por si fuera poco, hay anunciado otro proyecto animado llamado Death Stranding: Mosquito, lo que confirma que aquello que empezó como un juego inclasificable se está transformando en una franquicia multimedia completa.

Kojima, por supuesto, no está volcado en exclusiva en Death Stranding. Uno de los proyectos que más curiosidad ha despertado es OD, un título de terror desarrollado en colaboración con Xbox Game Studios. Su primer avance, con las actrices Sophia Lillis y Hunter Schafer atrapadas en una especie de ritual inquietante que parece a medio camino entre una película y una experiencia interactiva, ha reavivado las comparaciones con P.T. y con lo que pudo haber sido el nuevo Silent Hill. En paralelo, Physint, descrito como un juego de acción y espionaje para PlayStation que difumina la línea entre cine y videojuego, se percibe ya como el heredero espiritual de la etapa Metal Gear, aunque el estudio evite mencionarlo de forma explícita.

En este contexto, la postura de Sony hacia sus exclusivos se ve mucho menos rígida que hace tan solo una generación. Para un sector del público más tradicionalista, ver cómo un gran lanzamiento de PS5 llega al PC en menos de un año es casi una traición al viejo modelo de exclusividad a ultranza. Otro sector, en cambio, lo interpreta como la evolución lógica del negocio: en una industria cada vez más cara y competitiva, tiene poco sentido limitar durante años un proyecto de cientos de millones a un único tipo de máquina, cuando hay jugadores dispuestos a recibirlo en otros sistemas.

El nuevo registro en la ESRB no resuelve todas estas discusiones, pero sí deja una cosa clara: Death Stranding 2: On the Beach no está destinado a quedarse encerrado en la PS5. Tarde o temprano, Sam Porter Bridges volverá a cruzar montañas, ríos y tormentas en la plataforma donde los jugadores analizan cada fotograma y comparan cada ajuste gráfico. Y para una secuela arriesgada, cara y profundamente personal como esta, cada nuevo territorio conquistado puede marcar la diferencia entre ser un capricho minoritario o convertirse en una obra de referencia para toda una generación.

También te puede interesar

Deja un comentario