Apple ha entrado en la temporada de compras más intensa del año con un problema tan incómodo como envidiable: la demanda del nuevo iPhone 17 está tan desatada que la compañía sigue sin poder producir suficientes unidades del modelo base. 
Los últimos datos del iPhone 17 Product Availability Tracker de JPMorgan muestran que la nueva generación se ha comportado mejor durante la semana de Black Friday que la familia iPhone 16 en el mismo periodo del año pasado, y eso ya se nota en los plazos de entrega que ven los usuarios al intentar comprar.
Según JPMorgan, los tiempos de espera medios para recibir cualquier modelo de la gama iPhone 17 han aumentado aproximadamente un día respecto a la semana anterior. Sobre el papel parece un cambio menor, pero puesto en contexto cuenta otra historia: hoy el cliente medio tiene que esperar en torno a seis días para recibir su iPhone 17, frente a los cuatro días aproximados del ciclo del iPhone 16. Para los analistas, ese par de días extra no es un simple detalle logístico, sino una señal clara de que la demanda está por encima de lo que el ecosistema de producción y distribución de Apple tenía previsto.
Black Friday confirma que el ciclo del iPhone 17 es más fuerte que el del 16
La semana de Black Friday es el gran examen de estrés de la industria del smartphone. Millones de compras se concentran en muy pocos días, las promociones empujan a muchos indecisos a dar el salto y cualquier debilidad de la cadena de suministro queda al descubierto. En ese contexto, el rendimiento del iPhone 17 deja pocas dudas: esta generación está funcionando mejor que la anterior.
En varios mercados clave, los plazos de entrega se han alargado de forma sincronizada, lo que indica que las fábricas y los socios de montaje trabajan a toda máquina, pero aun así no alcanzan el ritmo de los pedidos. Con el iPhone 16, la situación se estabilizó antes; las nuevas remesas llegaban y los tiempos de espera bajaban con mayor rapidez. Ahora, incluso con capacidad adicional, las colas siguen siendo más largas. Eso sugiere que muchos usuarios han decidido adelantar el cambio de móvil y aprovechar el final de año, en lugar de esperar a la clásica ventana de renovación de primavera.
Para Apple, esto se traduce en un juego de equilibrio delicado: priorizar regiones, operadores y grandes retailers, mover stock casi en tiempo real y ajustar las previsiones de mezcla de modelos sobre la marcha. Para el usuario, la realidad es más simple: la fecha estimada de envío que aparecía a pocos días vista de repente salta una o dos semanas hacia adelante.
El iPhone 17 “normal” es el héroe de ventas y el cuello de botella
El gran protagonista de esta historia es el iPhone 17 estándar, el modelo base sin apellido Pro. De acuerdo con el tracker de JPMorgan, en varias zonas la espera para este modelo ya se mueve de forma estable en el rango de los dos dígitos en días. En la práctica, eso significa que para muchos compradores la entrega se mide en semanas y no en días.
La explicación es muy coherente con la historia reciente de la marca. Generación tras generación, el modelo no Pro suele ser el auténtico superventas: ofrece el diseño nuevo, el chip actualizado, la experiencia completa de iOS y una autonomía competitiva, pero sin el sobreprecio de las versiones Pro y Pro Max. El iPhone 17 encaja exactamente en ese molde. Es el equilibrio ideal para familias que compran varios teléfonos, para quienes vienen de un iPhone muy antiguo o para usuarios que quieren algo actual y duradero, pero no necesitan todas las funciones avanzadas de cámara o pantalla.
El resto de la gama también está bajo presión, aunque de forma más moderada. Los tiempos de entrega del iPhone Air y del iPhone 17 Pro han aumentado unos dos días frente a la semana anterior, mientras que el tope de gama iPhone 17 Pro Max ha sumado aproximadamente un día de espera extra. En el mismo punto del ciclo pasado, el iPhone 16 Pro Max llegó a registrar un aumento de unos dos días. La foto global es clara: toda la familia vende bien, pero el verdadero imán de demanda es el iPhone 17 base, y es justo ese modelo el que más está tensando las líneas de producción.
China actúa como acelerador de la demanda
Una parte clave del rompecabezas está en China, un mercado que pesa enormemente en la estrategia de Apple. Datos recientes de Counterpoint Research apuntan a que, durante octubre, los iPhone representaron alrededor de una cuarta parte de todos los smartphones vendidos en el país, un hito que Apple solo había alcanzado una vez antes, en 2022.
En ese mismo mes, el mercado chino de smartphones creció cerca de un 8% interanual, señal de que la demanda empieza a recuperarse tras una etapa más fría. Pero Apple no solo acompaña al mercado: lo supera ampliamente. Las ventas de iPhone en China aumentaron un 37% respecto al año anterior, y alrededor del 80% de esos dispositivos corresponden ya a la nueva línea iPhone 17. Es decir, el consumidor chino está saltando directamente a la última generación, sin detenerse tanto en modelos anteriores.
Cuando un mercado del tamaño de China se vuelca así con la generación más reciente, el efecto a nivel global es inmediato. Parte de la producción que podría haberse destinado a Europa, Latinoamérica o Norteamérica se redirige para abastecer esa demanda. Apple tiene que encajar al mismo tiempo promociones locales, acuerdos con operadores y compromisos de stock con grandes cadenas. Y al final, quien intenta comprar un iPhone 17 en otro país puede encontrarse con menos opciones de color o almacenamiento y fechas de entrega más lejanas de lo previsto.
Apple se acerca a la corona del mercado mundial
El impacto del iPhone 17 no se limita a las colas de espera; también está moviendo las piezas en el ranking global de fabricantes. Otro informe de Counterpoint Research, publicado a finales de noviembre, anticipa que Apple podría cerrar el año como número uno en el mercado mundial de smartphones por cuota de envíos, desbancando a Samsung por primera vez en más de una década.
Las previsiones señalan que los envíos de iPhone crecerán en torno a un 10% interanual, lo suficiente para que Apple alcance aproximadamente el 19,4% de la cuota de mercado global, por delante de cualquier otro fabricante. Esto encaja con una tendencia que se viene consolidando desde hace años: los usuarios cambian de móvil con menos frecuencia, pero cuando lo hacen, apuestan por modelos más caros y duraderos, apoyándose en financiación, cuotas y programas de recompra.
En ese contexto, un ciclo tan fuerte como el del iPhone 17 es el motor perfecto para reforzar toda la estrategia de Apple: ingresos por hardware, servicios de suscripción, accesorios, contenidos y, sobre todo, la sensación de estar “atrapado” cómodamente dentro del ecosistema.
Qué significan estos plazos para compradores e inversores
Para el comprador de a pie, la consecuencia es bastante directa. Quien dejó la compra del iPhone 17 base para última hora, pensando en un regalo de Navidad o en una oferta de fin de año, se puede encontrar con tiendas físicas con poco stock, combinaciones de color y memoria muy limitadas y fechas de entrega que ya se van a enero. En algunos casos, la única forma de tener un iPhone 17 a tiempo es renunciar al modelo deseado y pasar al iPhone Air o al iPhone 17 Pro simplemente porque llegan antes.
Para los inversores, en cambio, el panorama es mucho más dulce. Los analistas utilizan herramientas como el tracker de JPMorgan para tomar el pulso a cada ciclo de iPhone antes de que Apple publique las cifras oficiales de ventas y facturación. Lo que se ve ahora se parece mucho más al manual de un lanzamiento exitoso que a un problema grave de producción: hay esperas, sí, pero no tan extremas como para provocar un abandono masivo de compras.
En conjunto, el mensaje es claro: Apple ha acertado con el iPhone 17, el mercado chino vuelve a tirar con fuerza y la compañía se coloca en posición de disputar seriamente la corona del mercado global de smartphones. El coste para el usuario es que el teléfono más deseado de la temporada es también el más difícil de conseguir. Para los accionistas, sin embargo, es el tipo de problema que uno prefiere tener: demasiada demanda y un rival histórico, Samsung, obligado a mirar de reojo cómo se le escapa el primer puesto.
2 comentarios
Quería el 17 base para regalo de Navidad y ahora la fecha de entrega ya se va al mes que viene, genial…
Cada año digo que voy a esperar a que pase el hype y cada año acabo en lista de espera de iPhone, no aprendo