Después de meses de silencio, polémicas en redes y una comunidad cada vez más impaciente, Elden Ring: Nightreign por fin recibe lo que muchos pedían desde el primer día: un DLC grande de verdad, con nombre propio y ambición clara. La expansión se llama The Forsaken Hollows y llega el 4 de diciembre de 2025 con lo que mejor sabe hacer FromSoftware: jefes nuevos, una capa fresca de Tierra Cambiante y dos Caminantes de la Noche adicionales que prometen sacudir por completo las builds cooperativas. 
Para un juego que vive de repetir runs una y otra vez, pero siempre un poco distinto, este contenido extra puede ser el reseteo que Nightreign necesitaba.
Para situarnos: Nightreign es el giro multijugador de la fórmula Elden Ring, publicado por Bandai Namco. De uno a tres jugadores se enfrentan a tres noches consecutivas de exploración, saqueo y combates contra Señores de la Noche que no perdonan errores. Cuando consigues armar un trío coordinado, el juego brilla como uno de los mejores cooperativos a tres manos de los últimos años. El problema es que, en solitario, esa misma estructura se vuelve mucho más cruel: enemigos con demasiada vida, encuentros pensados para que alguien te cubra la espalda y un balance que parece castigarte solo por querer jugar sin amigos.
Qué aporta realmente The Forsaken Hollows
La expansión apunta directo a una queja que se repetía una y otra vez: tras dominar el sistema, muchos runs acababan pareciéndose demasiado. Siempre el mismo recorrido óptimo, siempre las mismas decisiones porque eran las que daban mejores números. The Forsaken Hollows intenta romper esa rutina con una nueva Tierra Cambiante, el Gran Hueco. En el tráiler vemos cómo se abre un cráter gigantesco en mitad de Limveld, como si alguien hubiera arrancado un trozo del mundo a tirones. Templos colgando de las paredes, torres torcidas que se sujetan por milagro y enormes cristales que forman puentes estrechos sobre un vacío que no invita nada a mirar abajo.
Las Tierras Cambiantes ya eran el ingrediente secreto de Nightreign, la capa que impedía que cada noche se jugara como un pasillo recto. El Gran Hueco parece diseñado para llevar esa idea al límite: plataformas que suben o se derrumban en pleno combate, rutas alternativas que se abren a salas ocultas, trampas ambientales que castigan al jugador confiado que cree que “ya se sabe el camino”. Para quienes llevaban meses repitiendo exactamente la misma ruta meta, este abismo nuevo es una invitación (forzada) a improvisar y volver a aprender el mapa como la primera vez.
Dos nuevos Caminantes de la Noche para el meta coop
El DLC también amplía el elenco de personajes jugables con dos Nightfarers adicionales. La primera es la Undertaker, una especie de paladín sombrío que combina fuerza y fe. Empuña armas pesadas, lanza milagros que protegen a sus aliados y dispone de habilidades que estabilizan una pelea cuando todo se está yendo al desastre. Es perfecta para quien disfruta de la primera línea: absorber daño, fijar la atención del jefe y dar espacio para que los magos del grupo hagan su trabajo sin ser partidos en dos.
En el extremo opuesto está el Scholar, un mago centrado en el atributo arcano, claramente pensado para quienes adoran las builds frágiles pero devastadoras. En el tráiler se le ve manipulando la gravedad, lanzando ráfagas de fragmentos de cristal que persiguen objetivos y desgastando armaduras de enemigos gigantes con hechizos que derriten barras de vida a una velocidad insultante. En una escuadra de tres, la combinación Undertaker delante aguantando golpes y Scholar atrás rompiendo las reglas de la física suena justo a ese tipo de sinergia que puede redefinir la manera de jugar runs avanzados.
El regreso de un viejo conocido: Artorias
Por supuesto, ningún DLC de FromSoftware se recuerda por el número de cofres, sino por sus jefes. Y The Forsaken Hollows dispara directamente a la nostalgia: en un plano breve pero clarísimo aparece Artorias, el caballero legendario que marcó para siempre el DLC de Dark Souls. No sabemos todavía si se trata “del” Artorias, de una versión retorcida en este universo o de alguna visión nacida tras la Larga Noche, pero el mensaje es evidente: esta expansión quiere ser un capítulo importante, no un apéndice menor.
Además, el vídeo deja caer imágenes de otro enemigo mucho más enigmático, aparentemente ligado a una figura llamada Dreglord, mencionada en la voz en off. Sombras alrededor de un trono semienterrado en cristal, siluetas inquietantes, cortes rápidos que no dejan ver demasiado. Es el estilo clásico de la casa: pocas explicaciones directas, muchos detalles escondidos y la certeza de que tras el lanzamiento habrá horas y horas de vídeos analizando cada textura en busca de pistas de lore.
Después de la Larga Noche: dónde encaja la historia
La narración del tráiler, con una voz que recuerda mucho a la Duquesa, habla de las secuelas de la Larga Noche. Es decir, los Caminantes de la Noche ya habrían derrotado a los Señores de la Noche cuando arranca The Forsaken Hollows. En lugar de recontar la campaña, el DLC funciona como especie de “y ahora qué”: la victoria llegó, pero el amanecer no se ve tan claro como todos esperaban. El Gran Hueco parece más una herida abierta en el mundo que un premio por haber salvado nada. Qué salió de ese agujero y cuál fue el coste real del triunfo son las preguntas que sobrevuelan cada plano.
Parches, enfado y review bombing
Desde su lanzamiento en mayo, Nightreign no ha estado totalmente abandonado. FromSoftware fue ajustando el balance, añadió un modo para duos y lanzó Deep of Night, una dificultad pensada para quienes decían que el juego base era demasiado sencillo. La crítica lo dejó más o menos en un 7/10: brillante como experiencia cooperativa cuando se juega “como debe ser”, pero torpe y a veces injusto cuando lo afrontas solo. Con el tiempo, otra queja se hizo más ruidosa: una vez encontrada la build y la ruta óptima, la sensación de estar repitiendo exactamente el mismo bucle se hizo demasiado evidente. Y con varios meses sin anuncios grandes, el malestar fue subiendo de tono.
Llegaron los hilos de queja, los memes acusando al estudio de haber tirado la toalla… y, cómo no, el review bombing de turno porque “no hay DLC”. La ironía es que, casi en paralelo a esa ola de negatividad, el estudio habló en un informe financiero de seguir apoyando Nightreign, y ahora aparece justamente lo que muchos pedían: una expansión con contenido, historia y desafíos nuevos que van más allá de un simple jefe reciclado.
Precio, ediciones y por qué importa
The Forsaken Hollows costará unos 15 dólares para quienes poseen la edición estándar de Elden Ring: Nightreign, mientras que las ediciones Coleccionista y Deluxe ya lo incluyen. En un mercado donde muchos DLC cuestan bastante más por bastante menos, el precio suena razonable, siempre que el Gran Hueco y los nuevos jefes aporten de verdad un soplo de aire fresco al endgame.
Para quienes dejaron el juego aparcado por pura repetición, la expansión es una buena excusa para volver, montar un nuevo trío, probar los dos Caminantes recién llegados y lanzarse al abismo sin un mapa mental perfecto. Para los veteranos que llevan meses farmeando hasta en sueños, The Forsaken Hollows es un nuevo rompecabezas que habrá que estudiar, romper y dominar. Que solucione o no todos los problemas de Nightreign es otra historia, pero al menos la conversación ha cambiado: ya no se trata de si el juego está muerto, sino de cuántos intentos hará falta para tumbar a Artorias esta vez.