En la Gamescom 2025, dos de los ports más esperados para Nintendo Switch 2 mostraron realidades muy distintas. Final Fantasy VII Remake sorprendió con un rendimiento sólido a 30 FPS, gráficos incluso superiores a la versión de PS4 y una imagen nítida, probablemente gracias a tecnologías como NVIDIA DLSS. 
Elden Ring: Tarnished Edition, en cambio, dejó un sabor amargo con serios problemas de rendimiento.
Quienes lo probaron reportaron caídas muy por debajo de los 30 FPS, lo que resultó en una experiencia incómoda y poco fluida. Esto desconcierta aún más considerando que el juego corre de forma aceptable en Steam Deck. Según el análisis de Digital Foundry, el problema principal estaría en el procesador. La CPU de Switch 2 es más lenta que la de Steam Deck, y Elden Ring siempre se ha caracterizado por exigir mucho al procesador, llegando a tambalear incluso en PCs potentes en ciertas zonas.
A ello se suma que este es el primer port del motor del juego a arquitectura ARM, lo que podría explicar su estado inestable. Aunque la GPU de Switch 2 – sobre todo en modo dock – se acerca al rendimiento de una Xbox Series S, la CPU actúa como cuello de botella y limita el desempeño.
El caso de Final Fantasy VII Remake demuestra lo que se puede lograr con una buena optimización, mientras que Elden Ring: Tarnished Edition refleja los límites cuando la CPU no está a la altura. La esperanza es que antes del lanzamiento los desarrolladores logren mejorar el port, porque un título de este calibre merece mucho más que una versión a medias.
1 comentario
tengo un pc potente y aun asi me bajan los fps en el dlc, ya ni intento arreglarlo