La industria de los smartphones podría enfrentarse a un nuevo cuello de botella, y no se trata de chips ni de pantallas, sino de un material poco conocido pero esencial: el T-glass. Según un informe reciente de Goldman Sachs, la enorme demanda global de chips para inteligencia artificial está provocando una escasez seria de T-glass, una fibra de vidrio especial utilizada en la fabricación de microchips. 
El banco de inversión advierte que este déficit podría alcanzar cifras de dos dígitos en los próximos meses, afectando directamente la producción de procesadores para teléfonos inteligentes.
El T-glass es un tipo de fibra de vidrio de alta pureza, con gran estabilidad térmica y una superficie extremadamente lisa. Es fundamental para la creación de los sustratos que sirven de base a los circuitos integrados, los cuales conectan, protegen y disipan el calor de los chips. En otras palabras, sin T-glass, la arquitectura moderna de los SoC (System on Chip) simplemente no podría existir.
El problema comenzó con la explosión de la demanda de sustratos ABF (Ajinomoto Build-up Film), utilizados en GPUs y chips ASIC destinados a tareas de inteligencia artificial. Estos sustratos consisten en múltiples capas de película sobre láminas de cobre, lo que permite una mayor densidad de conexiones eléctricas y un mejor rendimiento. Pero su producción requiere grandes cantidades de T-glass, y la industria de la IA ha acaparado casi toda la oferta mundial.
Como resultado, los fabricantes de sustratos BT (Bismaleimide Triazine) – empleados en los procesadores de smartphones – se están quedando sin materiales. Goldman Sachs señala que esta escasez podría prolongarse durante varios trimestres, justo cuando gigantes como Apple y Samsung preparan lanzamientos clave para 2025 y 2026. Apple, por ejemplo, planea seis nuevos modelos de iPhone, incluido uno plegable. Pero con la escasez de T-glass, los plazos de producción podrían alargarse y los costos aumentar significativamente.
En resumen, mientras todos hablan de la falta de GPUs, se está gestando una crisis más silenciosa: la inteligencia artificial está absorbiendo recursos que antes se destinaban a los smartphones, creando un efecto dominó que podría impactar tanto a los fabricantes como a los consumidores en los próximos años.
2 comentarios
mejor cuido mi teléfono actual, no pienso pagar más caro por otro 🤣
o sea que ahora también falta vidrio por culpa de la IA? 😂