
Exynos 2600 frente a Apple M5: ¿puede un 2 nm con GAA cambiar el guion del Galaxy S26?
Suena atrevido, pero eso es precisamente lo que encienden los últimos rumores: el Exynos 2600, próximo SoC estelar de Samsung, estaría marcando cifras de un solo núcleo a la altura del Apple M5. Si ese escenario se confirma, no hablaríamos solo de una recuperación de imagen para Exynos, sino de un giro de narrativa en Android. Y la jugada no va de cosmética: implica estrenar nodo de 2 nm en Samsung Foundry y dar el salto a transistores Gate-All-Around (GAA), una apuesta que, sobre el papel, eleva la potencia por vatio y la estabilidad bajo carga prolongada.
Dónde encaja dentro de la familia Galaxy S26
Fuentes del sector apuntan a que el Exynos 2600 impulsará los Galaxy S26 y S26+ en un buen número de mercados. El rumor más llamativo, sin embargo, es que incluso el Galaxy S26 Ultra podría montar Exynos en Europa y Corea del Sur. Hace unos años, sugerir un Ultra con Exynos habría provocado risas nerviosas; hoy suena a mensaje de confianza de que la plataforma ha madurado. En paralelo, se espera que en EE. UU., China y Japón la gama se mantenga en la órbita de Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy, conservando la estrategia de doble suministro por región.
Los supuestos resultados de Geekbench: emoción con asterisco
Circula una captura atribuida a Geekbench 6 que adjudica al Exynos 2600 4.217 puntos en single-core y 13.482 en multi-core. Un salto notable frente al filtrado anterior de 3.455 / 11.621. Ese single-core, de ser real, pondría al 2600 en el techo de los smartphones y lo arrimaría a la órbita del M5. Pero hay un problema: esos registros no figuran en la base pública de Geekbench. Las explicaciones posibles son varias – retirada de datos, resultados inventados o pruebas que no quedaron registradas – , así que por ahora toca tratarlos como no verificados.
Incluso con cautela, las cifras importan porque superarían las puntuaciones que se atribuyen al Snapdragon 8 Elite Gen 5 para Galaxy – en torno a 2.865 en single-core y 9.487 en multi-core – . Un margen así sugeriría mejoras profundas en arquitectura y eficiencia, y – quizá más relevante – que el nodo puntero de Samsung Foundry vuelve a ser competitivo.
2 nm con GAA: por qué no es solo un número más pequeño
El paso a GAA implica que el gate envuelve el canal por todos sus lados, lo que mejora el control de fugas y eleva el drive current frente a FinFET. Traducido a experiencia: o más frecuencia al mismo consumo o igual rendimiento con menos energía. En móviles, donde mandan la autonomía, las temperaturas y la performance sostenida, ese intercambio es oro. Si los rumores del 2600 se sostienen, GAA estaría haciendo exactamente lo prometido: menos pérdidas, más empuje y mejores márgenes térmicos.
La CPU por dentro: 10 núcleos para pico y resistencia
Las hojas no oficiales dibujan un deca-core en disposición 1 + 3 + 6. El núcleo Prime alcanzaría 4,20 GHz; los tres de rendimiento, 3,56 GHz; y los seis de eficiencia, 2,76 GHz. El objetivo es doble: latencia mínima y punch en tareas por hilo, con escalado limpio cuando el trabajo se reparte. Eso va desde builds más rápidas, edición de vídeo y lotes de fotos, hasta la oleada de IA en el dispositivo. Con GPU, ISP y NPU actuales, la promesa se nota en lo cotidiano: mejores nocturnas, efectos inteligentes sin tragarse la batería, menos estrangulamiento en juegos largos y velocidades sostenidas más altas.
Comparativa directa con Snapdragon 8 Elite Gen 5
Si tomamos los números filtrados como referencia, el Exynos 2600 aventajaría al Snapdragon 8 Elite Gen 5 tanto en single-core como en multi-core. No es una anécdota: sería la señal más clara en años de que Exynos deja de mirar a Qualcomm desde atrás. Para Samsung, que ha alternado SoC por mercado durante más de una década, eso significaría poder elegir y no solo adaptarse, con margen adicional para experimentar en cámaras, pantalla o política de actualizaciones.
Fabricación, costes y otro actor clave: TSMC
El contexto industrial pesa. El año pasado, con los yields del Exynos 2500 en entredicho, Samsung habría desembolsado cerca de 400 millones de dólares para asegurar más Snapdragon en los Galaxy S25/S25+ de muchas regiones. La herida venía de antes: Qualcomm movió el Snapdragon 8 Gen 1 de Samsung a TSMC y, poco después, lanzó el más eficiente 8+ Gen 1. Desde entonces, sus buques insignia se fabrican en Taiwán. A nivel de cuota, el segundo trimestre situaba a TSMC con alrededor del 70,2% del mercado de fundición, frente al 7,3% de Samsung Foundry. Un 2 nm sólido y con buen rendimiento por vatio no solo mejoraría los Galaxy: reposicionaría a la fundición de Samsung en la conversación de vanguardia.
¿Qué tan cerca del Apple M5 está realmente?
Conviene ponerlo en escala. El single-core atribuido al 2600 se acercaría a los 4.263 del Apple M5, una diferencia de alrededor del 1%. En multi-core, el M5 jugaría otra liga: en torno a 17.862, aproximadamente un 32% por encima de los 13.482 del Exynos. No debería sorprender: la serie M opera con presupuestos de potencia y complejos de núcleos más amplios. Lo relevante aquí es que un SoC de smartphone roce el techo de una clase superior en la métrica que más se siente en la interfaz y las apps: el rendimiento por hilo.
Los benchmarks no son el producto
Las tablas sirven para calibrar expectativas, pero la compra se decide en la mano. Diseño térmico, programador del sistema, ancho de banda de memoria, velocidad de almacenamiento, eficiencia del módem y la calidad del pipeline de cámara determinan el día a día. Que el móvil grabe 4K veinte minutos sin caer en throttling, que el HDR no genere artefactos gelatinosos, que la transcripción en vivo funcione sin devorar la batería: todo eso traduce números en experiencia. Si el Exynos 2600 es tan capaz por vatio como apuntan, deberíamos ver más rendimiento sostenido, menos calor y funciones de IA locales más ambiciosas.
Del tropiezo Mongoose al presente
Para entender el arco, hay que mirar atrás. Entre 2019 y 2020, Samsung cerró su equipo de núcleos propios Mongoose; los Exynos con diseño a medida sufrían frente a Snapdragon en velocidad y, sobre todo, en eficiencia. En 2020, la versión coreana del Galaxy S20 salió con Snapdragon 865, una señal dura para el orgullo de Exynos. Desde entonces, la estrategia cambió hacia diseños ARM y una insistencia en proceso y afinado. Si el 2600 cumple lo insinuado, la combinación de arquitectura moderna y 2 nm GAA estaría, por fin, entregando el salto que se esperaba desde hace años.
Qué gana el usuario si todo esto se cumple
Un Exynos realmente competitivo devuelve opciones al comprador y ahorra costes a Samsung, que podría reinvertir en ópticas, sensor principal, panel o en alargar el calendario de actualizaciones. Para el ecosistema Android, la competencia en el nodo puntero se traduce en más alternativas y mejor poder de negociación con proveedores. Para creadores y desarrolladores, más single-core implica compilar más rápido; mejores NPUs habilitan más IA on-device con menos latencia y más privacidad.
Estado del asunto: escrito a lápiz, no con tinta
Hasta que exista un listado público claro y repetible, los números del Exynos 2600 siguen en cuarentena. Las muestras de ingeniería pueden sobrerendir o lo contrario; los schedulers y firmwares cambian hasta el último minuto y el comportamiento comercial siempre difiere del laboratorio. Aun así, el rumbo es innegable: Samsung quiere que la familia Galaxy S26 estrene el 2 nm con GAA a gran escala, y los indicios pintan el mayor salto de Exynos en años. Cuando los teléfonos lleguen a tienda, habrá que mirar más allá del marcador: pruebas de estrés largas, temperaturas, autonomía, consistencia de cámara y la calidad real de la IA local. Si las piezas encajan, 2600 puede ser el capítulo en el que Samsung reescribe su plataforma… y altera el tablero.
2 comentarios
Mientras no aparezca en la base de Geekbench, yo dudo
IA on-device rápida y sin drenar batería: eso me compra