Ghost of Yōtei se ha convertido, sin discusión, en el gran exclusivo de PlayStation en 2025. Mientras Death Stranding 2 sigue siendo una experiencia más de autor, el nuevo título de Sucker Punch Productions ha conquistado tanto a los jugadores veteranos como al público casual, combinando acción, narrativa y emoción con una maestría pocas veces vista. 
Como heredero espiritual de Ghost of Tsushima, no solo mantiene su legado, sino que lo amplía en todos los sentidos: visualmente, emocionalmente y temáticamente.
En el centro de esta nueva historia se encuentra Lord Saito, un villano que desafía las fronteras entre el honor y la brutalidad. Interpretado por el actor Feodor Chin, su actuación da vida a un personaje complejo, intenso y profundamente humano. Chin, conocido por su trabajo en World of Warcraft, Overwatch 2, y en series como Love, Death & Robots y Marvel Zombies, regresa al universo de Sucker Punch tras haber sido Lord Adachi en Ghost of Tsushima. Pero esta vez, el desafío fue mucho mayor: “Saito no es un monstruo. Es un hombre que cree que hace lo correcto, y eso lo hace más peligroso”, dice el actor.
Actuar en videojuegos: más que solo voz
Cuando se le pregunta por la diferencia entre actuar para televisión y para videojuegos, Chin responde con calma: “El enfoque es el mismo: entender al personaje y servir a la historia. Pero el medio cambia todo. En una serie, el espectador mira. En un juego, el jugador participa. Esa conexión directa exige más energía, más intención, porque el jugador siente tus palabras de forma distinta”.
Para él, la actuación en videojuegos es casi una danza con el jugador. “A veces estás dándole órdenes, otras veces lo estás retando. Es una relación viva. Por eso, aunque busques naturalidad, tienes que proyectar más. El jugador tiene que sentir tu presencia.”
Un gamer relajado
Feodor confiesa entre risas que sí juega, pero sin obsesionarse. “No me considero gamer hardcore. Juego por diversión, casi siempre en modo fácil. No entiendo por qué alguien querría sufrir en su tiempo libre. ¡Para mí, los videojuegos son para disfrutar, no para estresarse!”
Recuerda con cariño cómo se sumergió en Ghost of Tsushima durante la pandemia: “Sony nos dio una copia del juego y no pude soltarlo. Mi esposa me llamaba ‘viudo de Tsushima’. Lo terminé en un mes, y cuando llegó el final, no quería matar a Khotun Khan porque no quería que se acabara. Era un juego precioso, hecho con amor.”
De Lord Adachi a Lord Saito
Chin sonríe cuando compara sus dos papeles. “Adachi era la encarnación del honor. Saito es lo que pasa cuando ese honor se tuerce. Ambos son samuráis, pero uno muere con dignidad, y el otro vive con culpa.”
Explica que para interpretar un villano convincente, hay que evitar juzgarlo. “El verdadero villano nunca se ve a sí mismo como el malo. Saito cree que todo lo que hace es justo. Yo solo tenía que descubrir por qué lo creía y hacerlo real.”
Su relación con Atsu, la protagonista, es el eje emocional del juego. “Ambos están impulsados por la pérdida, ambos buscan venganza. Pero mientras Atsu logra liberarse del odio, Saito queda atrapado en él. Son dos caras de la misma moneda.”
La frase “Somos iguales”, que Saito pronuncia durante el duelo final, se convirtió en una de las más comentadas por los fans. “Esa línea es el corazón de su tragedia. Él reconoce el espejo, pero ya no puede cambiar”, reflexiona Chin.
El arte del motion capture
El proceso de rodaje se realizó íntegramente en los estudios de Santa Monica, con tecnología de captura de movimiento. “Ponerse el traje con sensores, el casco con cámara y actuar en un espacio vacío es una experiencia surrealista”, cuenta el actor. “No tienes escenarios, ni espadas reales, ni vestuario. Todo lo creas con tu imaginación. Es teatro digital.”
Feodor destaca la colaboración como clave: “El trabajo con los directores y animadores es esencial. Ellos te ayudan a visualizar el mundo invisible que estás habitando. Al final, cuando ves el resultado, es pura magia.”
“Los videojuegos son el nuevo cine”
Chin está convencido de que los videojuegos han alcanzado un nivel artístico comparable al cine. “Hoy los juegos tienen historias, emociones y belleza cinematográfica. Pero además te involucran. El jugador no solo observa: siente, decide, cambia la historia. Esa es la diferencia.”
Dice que espera seguir actuando en videojuegos: “El motion capture te desafía. No hay maquillaje, no hay cámara que te favorezca. Solo estás tú, tu cuerpo y tu emoción. Es actuación pura.”
Sobre la inteligencia artificial en la actuación
El actor también comparte su opinión sobre el avance de la IA: “La tecnología puede ser útil, pero nunca debe reemplazar a las personas. Lo que nos conecta con una historia es lo humano: la respiración, la duda, el error. Eso una máquina no puede sentirlo.”
Reconoce que las voces generadas por IA suenan cada vez más reales, pero insiste en que falta el alma: “Pueden copiar el tono, pero no la intención. Y sin intención, no hay emoción. No puedes conmover con una imitación.”
El legado de Ghost of Yōtei
Al final de la entrevista, Feodor se muestra agradecido. “Ver cómo la gente cita frases de Saito, comparte clips y hace fanarts es increíble. Saber que formé parte de algo que conecta a millones de personas es lo más gratificante.”
Entre risas, cuenta: “Mi madre vio un video del juego y me dijo: ‘¿Por qué eres tan malo?’”
Ghost of Yōtei no es solo una historia de venganza. Es una reflexión sobre el orgullo, la pérdida y la redención. Gracias a interpretaciones como la de Feodor Chin, demuestra que los videojuegos ya no son simples pasatiempos: son arte, emoción y humanidad.
“Los mejores villanos son espejos”, concluye Chin. “Nos muestran la parte de nosotros que no queremos ver.”
1 comentario
no sabía que era el mismo actor de Adachi, qué locura!