Final Fantasy VII Rebirth fue una de las grandes estrellas de la Tokyo Game Show 2025. Entre el bullicio del Makuhari Messe y las filas interminables de fans, logramos hablar durante unos minutos con su director, Naoki Hamaguchi. 
Mientras Square Enix mostraba las nuevas versiones del primer juego de la trilogía para Nintendo Switch 2 y Xbox Series S|X, la conversación giró inevitablemente hacia lo que todos quieren saber: el futuro de la saga.
Con su tono calmado habitual y la ayuda de un intérprete, Hamaguchi habló sobre decisiones técnicas, nuevas funciones, el formato Game Key Card, y, sobre todo, la ausencia de DLC. Su mensaje fue claro: el equipo está centrado en ofrecer la mejor versión posible del cierre de la trilogía. Sin rodeos, sin promesas vacías, pero con una convicción evidente.
Game Key Card: el nuevo rumbo de Nintendo
La primera pregunta fue casi inevitable: ¿por qué usar el formato Game Key Card en lugar de los clásicos cartuchos? Hamaguchi lo explicó sin tapujos. “La velocidad de carga depende del hardware, no de los desarrolladores. Nintendo ideó esta nueva tarjeta y sinceramente es un avance interesante. No creo que intenten mejorar los cartuchos, sino impulsar este nuevo formato.”
Para él, la colaboración entre Nintendo y los estudios será clave para que los jugadores adopten el sistema. “Nuestra tarea también es ayudar a la gente a entender cómo funciona y qué beneficios tiene. Es una evolución natural.”
Más opciones, no menos desafío
El segundo gran tema fueron los nuevos modos de accesibilidad que incluyen opciones como el modo fácil o la salud infinita a través del sistema Streamlined Progression. Hamaguchi aclaró que no se trata de simplificar el juego. “Estamos seguros del equilibrio de dificultad. Lo que queríamos era adaptarnos a cómo juega la gente hoy. Algunos juegan en TV, otros en portátil, otros mientras viajan. Hay mil formas de disfrutar un juego, y queríamos reflejar esa diversidad.”
El objetivo, dijo, es dar libertad, no quitar reto. Una filosofía más cercana a la personalización que a la concesión.
Sin DLC: toda la energía va al tercer capítulo
Hamaguchi fue directo: no habrá DLC para Rebirth. Aunque existieron planes iniciales, el equipo cambió de enfoque. “Cuando pensamos en lo que más esperan los fans, la respuesta fue clara: quieren la tercera parte, y la quieren pronto. Así que eso tiene prioridad absoluta.”
Eso sí, dejó la puerta entreabierta para el futuro: “Una vez que lancemos el tercer juego, evaluaremos si tiene sentido un contenido adicional o incluso un nuevo proyecto ambientado en el mismo universo.”
¿Versión móvil? No por ahora
Ante la posibilidad de una adaptación para móviles, Hamaguchi fue franco: “Queremos llegar a más gente, pero por ahora el mercado móvil no muestra la demanda necesaria. Si eso cambia, lo consideraremos, pero de momento no es el momento adecuado.”
En resumen, la prioridad sigue siendo la experiencia en consolas y PC. La trilogía nació con esa ambición y ahí seguirá concentrando sus esfuerzos.
Queen’s Blood: una idea sobre la mesa
Muchos fans han pedido que Queen’s Blood, el minijuego de cartas dentro de Rebirth, se convierta en un título independiente. Hamaguchi no descartó la posibilidad, pero fue claro: “Ahora toda nuestra atención está puesta en el tercer juego. Después, ya veremos. Si el interés es suficiente, lo consideraremos.”
Por ahora, la meta es una sola: cerrar la trilogía con la mayor calidad posible. Nada de distracciones.
El alma del juego: su música
Cuando se le preguntó por su canción favorita del extenso soundtrack, Hamaguchi sonrió. “Obviamente amo los temas clásicos, pero ‘Stamp – Bow Wow Wow (Chuken Stamp)’ es mi favorita. Es pegajosa, alegre, y tiene algo que se queda contigo. Espero que los jugadores la disfruten tanto como yo.”
Una comunidad dividida
Fuera del escenario oficial, la comunidad sigue dividida. Algunos fans celebran la ambición del remake; otros lo critican por alejarse del espíritu del original. Muchos no están de acuerdo con haber dividido el proyecto en tres partes. “Mucha gente que conozco está esperando al último juego para jugarlos todos de una vez”, comentó un usuario en Discord. Otros apuntan a los reportes de pérdidas financieras. “Deberían haberse quedado con la visión original. Nadie pidió viajes en el tiempo ni líneas alternativas.”
También hay debate sobre los diseños de los personajes, especialmente Tifa y Aerith. Algunos jugadores acusan a Square Enix de “censura” y de haber suavizado sus apariencias. “Antes los juegos eran más atrevidos, ahora parece que todo tiene que pasar por un filtro de corrección política”, escribió un fan. Otros, sin embargo, defienden los cambios. “El original tenía su encanto, pero Rebirth logra capturar la misma emoción con un realismo impresionante.”
Finalmente, surgieron quejas por el uso de estudios externos en el desarrollo. “Se nota que hubo demasiadas manos metidas. El ritmo se resiente”, escribió un usuario en Reddit. Aun así, incluso los críticos coinciden en algo: Final Fantasy VII sigue siendo una saga especial, capaz de despertar pasión, nostalgia y debate a partes iguales.
Rebirth no tendrá DLC, pero sí mantiene viva la promesa de un cierre épico. Y mientras los fans discuten cada detalle, todos comparten el mismo deseo: saber cuándo llega el final.