Samsung todavía no ha presentado oficialmente la familia Galaxy S26, pero el modelo del que todo el mundo habla ya tiene nombre y apellidos: Galaxy S26 Ultra. Y no es solo por la típica lista de mejoras en pantalla, batería o funciones de IA, sino por algo mucho más concreto y fácil de notar en el día a día: la cámara principal y, en especial, su rendimiento de noche. 
Los últimos rumores coinciden en un punto clave: mismo sensor de 200 megapíxeles, pero ahora acompañado por una lente mucho más luminosa con apertura F1.4, pensada para convertir las fotos con poca luz en el punto fuerte del dispositivo y no en su talón de Aquiles.
El filtrador UniverseIce, uno de los más conocidos en el mundo Android, fue quien encendió la mecha. En X, la red social antes llamada Twitter, publicó la captura de los datos EXIF de una foto que habría sido tomada con un prototipo del Galaxy S26 Ultra. En esa ficha se leen dos detalles importantes: sensor ISOCELL HP2 de 200 MP y apertura F1.4 en la cámara principal. Es decir, Samsung apostaría por la base que ya conoce, pero dejando entrar bastante más luz que en el Galaxy S25 Ultra.
Para cualquiera que no sea fotógrafo profesional, la explicación de por qué F1.4 importa tanto es sencilla: el número F indica qué tan grande se puede abrir la lente. Un número más bajo equivale a una apertura físicamente más grande y, por tanto, a más luz que llega al sensor en el mismo tiempo. En un móvil, donde el sensor es pequeño y cada fotón cuenta, pasar a F1.4 puede marcar la diferencia entre una foto nocturna usable y una que termina borrada. Hablamos de menos necesidad de subir el ISO, menos ruido con aspecto arenoso, velocidades de obturación más rápidas y muchas menos escenas arruinadas por un leve movimiento de la mano o del sujeto.
Samsung no llega a este punto desde cero. En los últimos años ha ido puliendo sus resultados noche tras noche, generación tras generación. El Galaxy S24 Ultra ya suponía un salto apreciable sobre el S23 Ultra, con tonos menos artificiales, luces algo mejor controladas y un algoritmo de reducción de ruido menos agresivo. El Galaxy S25 Ultra dio otro paso, ofreciendo sombras con más textura y menos efecto acuarela en detalles finos, como hojas, pelo o superficies rugosas. Con el S26 Ultra, la marca parece dispuesta a apoyarse menos en la magia del software y más en la física básica: capturar más luz desde el inicio y dejar que el procesado trabaje con una materia prima mucho mejor.
El sensor ISOCELL HP2 que se espera en el S26 Ultra es un viejo conocido para los fans de la gama alta de Samsung. Es un sensor de 1/1,3 pulgadas con 200 megapíxeles y píxeles de 0,6 micras. A simple vista, esa combinación de tamaño físico moderado y tantísimos píxeles podría sonar a receta perfecta para el ruido. Sin embargo, la clave está en el pixel binning, la técnica que permite agrupar varios píxeles diminutos en uno virtualmente más grande. Así, el teléfono puede combinar la información de múltiples puntos para recoger más luz y reducir defectos, generando fotos de 12,5 MP o 50 MP mucho más limpias, y reservando los 200 MP completos para momentos en los que realmente interesa exprimir cada detalle.
Este sensor no solo se apoya en el binning. Tecnologías como Dual Slope Gain y Smart ISO Pro le permiten leer la escena a diferentes sensibilidades y fusionar esos datos en una sola imagen con rango dinámico ampliado. Traducido: los carteles luminosos no se convierten en manchas blancas sin texto y las zonas oscuras no desaparecen en un bloque negro. Cuando se combina ese comportamiento con una lente F1.4, el sistema entero gana margen para exponer mejor sin tener que forzar tanto el procesado, lo que en teoría debería dar como resultado fotos nocturnas más naturales y con menos apariencia de filtro agresivo.
Por fuera, el módulo de cámara del Galaxy S26 Ultra no rompería por completo con el diseño de su antecesor. Los filtradores hablan de un sistema de cuatro cámaras: principal, ultra gran angular y dos teleobjetivos. La diferencia más llamativa estaría en el tele de 3 aumentos, que pasaría de un sensor de 10 MP a uno nuevo de 12 MP. Sobre el papel es una mejora modesta, pero ese pequeño salto ayuda a afinar contornos, mejorar retratos en ese zoom tan usado para caras y depender menos de la nitidez artificial que se añade por software.
Todo esto se apoya en un cambio igual de importante, aunque menos visible: el cerebro y la memoria del teléfono. Se espera que el Galaxy S26 Ultra estrene el Snapdragon 8 Elite Gen 5 acompañado de memoria RAM más rápida y, según los rumores, en cantidades generosas. Hoy hacer una foto con un gama alta ya no es capturar un único fotograma. El móvil graba varios a la vez, los alinea, analiza qué partes están más nítidas, reduce ruido, detecta rostros, aplica HDR y remata con su propia firma de colores y contraste. Cuanto más potente es el chip y más rápida la RAM, más complejos y ambiciosos pueden ser estos procesos sin que el usuario se quede esperando con la pantalla en negro.
Más memoria rápida también influye en aspectos que se notan al uso sin necesidad de demos técnicas. Puede reducir el tiempo que pasa entre pulsar el botón de disparo durante la noche y ver la foto terminada, suavizar la transición cuando hacemos zoom continuo desde el ultra gran angular hasta el teleobjetivo y mejorar la vista previa del modo retrato para que se parezca mucho más al resultado final. Además, ayuda a sostener modos de vídeo exigentes, como grabación en 8K o clips a 120 fotogramas por segundo, sin caídas bruscas de rendimiento ni cortes inesperados en la grabación.
Para quienes graban mucho vídeo, hay otro detalle jugoso en los rumores: la serie Galaxy S26 soportaría un nuevo códec de vídeo avanzado llamado APV. En la práctica, se trata de un formato que guarda más información útil por fotograma y que aguanta mejor la edición posterior. Eso significa más margen para corregir color, recuperar detalle en zonas muy claras o muy oscuras y aplicar un estilo visual más agresivo sin que la imagen se rompa en artefactos. Si se combina con la apertura F1.4 y el sensor HP2, el S26 Ultra podría convertirse en un aliado muy serio para creadores que hoy dependen casi por completo de cámaras dedicadas o de una mezcla de móvil y cámara.
Todo esto suena muy bien sobre el papel, pero el examen real llegará en la calle. Piensa en una vuelta a casa tarde, con escaparates encendidos, lluvia en el asfalto, luces de coches rebotando en los charcos y amigos moviéndose de un lado a otro en una terraza poco iluminada. Con muchos móviles actuales, la escena termina en rostros movidos, halos raros alrededor de las luces y fondos tan suavizados que parecen pintados. Una cámara principal realmente luminosa, apoyada en un procesado multiimagen más rápido, podría sujetar mejor esas situaciones caóticas y entregarte fotos más nítidas, con más contraste y menos aspecto de cuadro digitalizado.
También está el lado más cotidiano, el de las fotos que nunca verán un like pero sí llenan la galería: el perro que decide jugar a las dos de la mañana, el edificio iluminado al que siempre le haces una foto al salir del metro, la reunión improvisada en el salón con la luz justa. Hoy muchas de esas escenas acaban en la papelera porque el móvil necesitó un segundo de más, alguien se movió un poco o el software se pasó de la raya al intentar rescatar la imagen. La idea de un Galaxy S26 Ultra capaz de reaccionar más rápido, aprovechar mejor cada rayo de luz y procesar todo con un hardware mucho más sobrado es, como mínimo, muy tentadora.
Por supuesto, no todo es promesa sin matices. Una apertura tan grande conlleva una profundidad de campo más reducida: el fondo se desenfoca antes, algo que puede quedar muy bonito para retratos pero jugar en contra cuando hay varias personas a distintas distancias. Además, Samsung tendrá que encontrar el equilibrio justo entre limpieza y naturalidad. Si se pasa con la saturación o la nitidez, las fotos impactarán en pantalla pero perderán realismo. Aun así, si los rumores se cumplen y el Galaxy S26 Ultra llega con lente F1.4, sensor HP2, tele mejorado, RAM más rápida y el nuevo códec APV, no estaríamos ante una simple actualización de ficha técnica, sino ante uno de esos móviles que cambian de verdad la forma en la que fotografiamos y grabamos de noche.