
Galaxy S27 Ultra con Exynos: ¿jugada maestra de Samsung o regreso a un viejo problema?
La familia Galaxy S26 aún no ha salido al escenario y, sin embargo, buena parte de la conversación ya se ha saltado una generación. Desde Corea del Sur llegan rumores de que el Galaxy S27 Ultra podría ser el modelo con el cambio de estrategia más arriesgado de Samsung en años: en lugar de reservar el Snapdragon para el tope de gama, la compañía estaría barajando montar un único procesador Exynos de 2 nm en todas las versiones del S27 Ultra, sin excepción por mercados.
Para quienes han vivido la eterna guerra Exynos vs Snapdragon, la idea provoca sensaciones mezcladas. Por un lado, suena a la oportunidad perfecta para que Samsung demuestre que ha madurado su propio silicio. Por otro, despierta recuerdos de generaciones donde la variante Exynos se calentaba más, duraba menos y quedaba por detrás en benchmarks y pruebas de juego.
Qué dice realmente el rumor sobre el Galaxy S27 Ultra
La base de este rumor está en declaraciones atribuidas a Kim Yong-seok, profesor distinguido del College of Semiconductors de la Universidad de Gachon. Según la información publicada en medios locales, Samsung habría logrado avances importantes en su proceso de fabricación de 2 nm: mejor diseño de los chips y, sobre todo, mejores tasas de rendimiento (yield), es decir, más chips funcionales por oblea y un coste por unidad más bajo.
Si esas cifras se confirman, fabricar un Exynos de gama ultra en volumen para todos los S27 Ultra del planeta deja de ser un sueño caro y pasa a ser una opción real. El profesor también apunta que, a medida que Samsung amplía el uso de sus propios AP (application processors), gana fuerza en las negociaciones con Qualcomm. Cuando tu buque insignia ya no depende de Snapdragon, puedes sentarte a la mesa con otra seguridad.
Cambio de guion respecto a la estrategia del Galaxy S26
La posible jugada con el Galaxy S27 Ultra contrasta con lo que se espera de la generación inmediata anterior. Los rumores sobre la serie Galaxy S26 hablan de un reparto bastante clásico: Exynos 2600 para el Galaxy S26 y S26+, y Snapdragon 8 Elite Gen 5 reservado para el Galaxy S26 Ultra. Es decir, el modelo más caro se protegería con el chip más potente de Qualcomm, a pesar de su elevado precio.
El problema es que esos SoC de gama máxima no salen precisamente baratos. En un segmento donde el precio ya es alto, cada dólar extra en componentes acaba empujando la etiqueta final. Si Samsung consigue un Exynos de 2 nm que rinda al nivel esperado, puede recuperar parte del control de costes, reducir dependencia y, de paso, quedarse con más valor añadido dentro de la propia compañía.
Samsung quiere la misma libertad que Apple, Google y Huawei
En realidad, la ambición de Samsung no es nueva y encaja con lo que ya hacen otros grandes del sector. Apple lleva años apostando por su serie A en los iPhone, lo que le permite un control casi quirúrgico sobre rendimiento, eficiencia y soporte a largo plazo. Google, con sus chips Tensor en los Pixel, busca algo similar pero con foco en inteligencia artificial, fotografía computacional y funciones que se ejecutan directamente en el dispositivo. Huawei, empujada por las sanciones, tuvo que rescatar y evolucionar sus Kirin para seguir compitiendo en el segmento premium.
Samsung, en cambio, ha navegado en un punto intermedio. Ha hablado mucho de potenciar Exynos, pero su historial es irregular. El último Ultra que montó Exynos, el Galaxy S22 Ultra, dejó un sabor agridulce: en no pocas comparativas, el modelo con Exynos sufría más calor, menos autonomía y un rendimiento sostenido inferior al de la variante con Snapdragon. Esa memoria colectiva es precisamente la que ahora hace que muchos usuarios frunzan el ceño al oír “S27 Ultra solo con Exynos”.
Por qué la palabra Exynos sigue generando desconfianza
Sobre el papel, un Exynos de 2 nm suena espectacular. Un proceso más pequeño suele traducirse en mejor eficiencia energética, más margen para añadir bloques dedicados a IA, una GPU más moderna y un ISP (procesador de imagen) más avanzado. Pero la teoría no borra por sí sola las experiencias pasadas. Quien tuvo un Galaxy con Exynos que se convertía en estufa al jugar o que veía cómo la batería se derretía a mitad de tarde, no olvida tan rápido.
A eso se suma la sensación de trato desigual. Durante años, algunos mercados recibían versión Snapdragon y otros versión Exynos al mismo precio. Aunque la experiencia real variaba según el uso, en internet se terminó instalando la narrativa de que había una versión “buena” y otra “castigada”. La idea de que el S27 Ultra no tenga escapatoria y sea Exynos en todas partes despierta temores: si el chip vuelve a flojear, no habrá alternativa más potente en otro país.
El lado optimista: qué podría aportar un buen Exynos de 2 nm
Sin embargo, el rumor también tiene una lectura positiva. Si Samsung de verdad ha domado el proceso de 2 nm y ha pulido la arquitectura, un S27 Ultra con un único Exynos global podría convertirse en un escaparate de integración total. Al controlar SoC, pantalla, memoria, módem y la capa One UI, la marca puede ajustar al milímetro el comportamiento del teléfono.
Eso podría verse en una estabilidad mayor bajo carga, menos throttling al jugar, autonomía más consistente, mejor rendimiento nocturno de la cámara, una grabación de vídeo 4K y 8K más sólida y funciones de inteligencia artificial que funcionan rápido y sin depender tanto de la nube. Al final, la mayoría de usuarios no va a abrir Geekbench: va a fijarse en si el móvil va fluido, no se calienta demasiado y llega al final del día con batería.
Precios, márgenes y presión sobre Qualcomm
No hay que olvidar el ángulo económico. Cuantas más piezas clave diseña y fabrica la propia Samsung, menos depende de los precios de terceros. Un Exynos competitivo le permitiría jugar con la ecuación: mantener el precio del Galaxy S27 Ultra bajo control, invertir el ahorro en cámaras más ambiciosas o en más almacenamiento base, o simplemente mejorar márgenes sin tocar el PVP.
Además, la existencia de un plan B real fortalece la posición de la compañía frente a Qualcomm. Saber que tu mayor cliente tiene un chip propio listo para asumir el papel principal cambia el tono de cualquier negociación, tanto para la gama alta como para gamas medias y otros dispositivos.
Lo que de verdad le importa al comprador
Para la mayoría de usuarios, el apellido del procesador importa menos que la experiencia diaria. Lo que se pregunta la gente es: ¿seguirá siendo rápido dentro de tres años? ¿Aguantará el día entero sin ir buscando enchufes? ¿Se calentará como un horno al jugar a títulos exigentes? ¿Sacará buenas fotos en interiores, de noche y a contraluz?
Si el Galaxy S27 Ultra con un Exynos de 2 nm responde que sí a todas esas preguntas, el debate de foros se quedará en eso: en un debate de nicho. Pero para llegar ahí Samsung tendrá que ganarse otra vez la confianza de los usuarios exigentes. Eso solo se consigue con pruebas independientes de batería, temperatura, rendimiento sostenido y cámara, no con promesas en un escenario.
Sea como sea, si el rumor se confirma, el Galaxy S27 Ultra apunta a ser uno de los móviles más polémicos de Samsung en mucho tiempo. No tanto por el número de cámaras ni por el color del chasis, sino por ese diminuto chip de 2 nm que podría redefinir el futuro de la familia Galaxy S y decidir, por fin, si Exynos está listo para dejar de vivir a la sombra de Snapdragon.
3 comentarios
Huele a que el S27 Ultra va a ser el Samsung más polémico en años, y ni siquiera ha sido anunciado
Como vuelvan los Exynos calentones en la Ultra me bajo del barco, primero quiero ver reviews 😂
A mí me da igual el nombre del chip, solo quiero buena batería, buena cámara y que no se congele el sistema