El parche 1.100 de Ghost of Yotei está siendo una pequeña revolución para quienes juegan en PlayStation 5 Pro con un televisor de 120 Hz y soporte para VRR. 
La actualización activa 120 Hz VRR en todos los modos gráficos y deja en evidencia algo que muchos sospechaban: la consola tenía bastante rendimiento de sobra, pero una parte se quedaba escondida detrás de límites de framerate muy conservadores.
En un nuevo vídeo comparativo de RajmanGaming HD se pone cara a cara la versión de PS5 Pro con VRR activado y desactivado en todos los presets principales: Ray Tracing Pro, Balanced Ray Tracing Pro, Ray Tracing, Performance, Balanced y Quality. Cuando entra en juego el VRR y los límites dejan de ser tan rígidos, la tasa de fotogramas sube con facilidad por encima de los típicos 30, 40 o 60 FPS en escenas más ligeras. De repente se ve claro que la consola podía empujar bastante más en muchas situaciones de lo que permitían los caps originales.
Con esto vuelve el debate de siempre en la comunidad: ¿los estudios están dejando rendimiento sobre la mesa o simplemente juegan sobre seguro para evitar tirones? Desde el punto de vista de los desarrolladores, tener objetivos fijos tiene sentido. En un mundo abierto lleno de combates multitudinarios, efectos de partículas, clima dinámico y mucha geometría en pantalla, la carga de trabajo puede dispararse en cuestión de segundos. Un objetivo rígido de 40 o 60 FPS funciona como colchón para que el juego no se desmorone justo en los momentos más caóticos. Aun así, el comportamiento con VRR en PS5 Pro demuestra que en zonas tranquilas habría espacio para modos completamente desbloqueados, algo que muchos jugadores reclaman aunque implique más variación en el frame-time.
La PS5 estándar tampoco se queda fuera de la fiesta: el parche 1.100 añade soporte para 120 Hz VRR también en el modelo base. Todavía faltan análisis a fondo con mediciones cuadro a cuadro, así que es pronto para cuantificar cuánto rendimiento extra estaba encerrado tras los límites en esa versión. Pero la sensación general es que el juego aprovecha mejor el hardware en ambas consolas, especialmente si tienes una pantalla compatible y puedes exprimir esa fluidez extra.
Más allá de los números, el parche 1.100 destaca porque hace que el juego se sienta más cómodo en el día a día. Llega el auto-loot para que recoges materiales y objetos sin machacar el botón, aparece una opción para desactivar el daño por caída que anima a explorar sin miedo a cada salto mal calculado, y el Modo Foto se amplía con más herramientas para quienes viven haciendo capturas espectaculares. A eso se suma un New Game+ pensado para los que ya completaron la historia principal y nuevas actividades rejugables en el endgame, ideales para seguir puliendo la build y probando el sistema de combate una y otra vez.
Los ajustes de balance terminan de redondear el paquete: enemigos menos esponja en ciertos tramos, ventanas de contraataque algo más claras y una respuesta general más fina al mando. Todo esto refuerza la sensación de que el punto fuerte de Ghost of Yotei sigue siendo su combate, que ahora brilla todavía más cuando se combina con framerates altos y una imagen estable gracias al VRR.
De momento, Ghost of Yotei, heredero espiritual de Ghost of Tsushima, sigue siendo exclusivo de PlayStation 5. Hay una parte del público que ya está con la mirada puesta en una posible versión de PC, pensando en framerate totalmente desbloqueado, tasas de 144 Hz o más y mods de todo tipo. Pero para quienes ya tienen una PS5 Pro y una tele de 120 Hz en el salón, el parche 1.100 es ese punto de inflexión en el que el juego por fin se siente como un auténtico escaparate técnico de la consola, y no como un título que va con el freno de mano puesto.
2 comentarios
Yo igual voy a esperar a la versión de PC. Quiero mis 144 Hz, mods locos y ratón + teclado, ahí sí me lo paso en serio
El combate ya era buenísimo, pero con el parche se nota todavía más preciso. Parrys, esquivas… todo entra más limpio, da gusto jugar así