Apple atraviesa un momento de euforia gracias al sólido desempeño del iPhone 17, pero no todo es brillo en Cupertino. 
Un nuevo informe de Goldman Sachs, liderado por el analista Michael Ng, ha puesto un toque de realismo sobre la mesa: aunque las ventas siguen fuertes, el banco advierte de riesgos crecientes para la sostenibilidad de la demanda y el futuro de su preciado ecosistema de servicios, especialmente el App Store.
Según el reporte, la división de productos de Apple podría crecer un 10% interanual en el cuarto trimestre fiscal de 2025, con los Mac destacando con un incremento del 12%. Sin embargo, la compañía tendría que asumir cerca de 1.100 millones de dólares en costes relacionados con tarifas, lo que reduciría su margen bruto al 46,5%. Es una cifra significativa para una empresa acostumbrada a márgenes récord dentro de la industria.
Por otro lado, los servicios digitales siguen siendo el salvavidas de la empresa. A pesar de una ligera desaceleración del gasto en la App Store, otras fuentes de ingresos como iCloud+, AppleCare+, Apple Pay y las suscripciones continúan ganando impulso. Goldman Sachs prevé un crecimiento del 13% en la división de servicios respecto al año anterior, confirmando que la estrategia de diversificación de ingresos más allá del hardware sigue funcionando.
El informe también señala que la línea iPhone 17 mantendrá su fortaleza durante el año fiscal 2026 – que comenzó en octubre de 2025 – , impulsada por la competencia entre operadoras estadounidenses y por la expectativa del próximo gran lanzamiento: el iPhone 18 plegable. Este modelo podría marcar un cambio de paradigma para Apple y reavivar el ciclo de actualizaciones.
Sin embargo, no todo son buenas noticias. Goldman Sachs advierte que parte del actual auge en las ventas podría deberse a una “anticipación de demanda”, con consumidores adelantando sus compras ante la incertidumbre comercial global. Si ese fuera el caso, 2026 podría registrar una ralentización significativa. A esto se suma la creciente presión regulatoria y judicial sobre la empresa, especialmente en su negocio de la App Store.
En China, Apple enfrenta una denuncia antimonopolio que la acusa de monopolizar la distribución de aplicaciones y de limitar el uso de métodos de pago de terceros. En Europa, la entrada en vigor de la Ley de Mercados Digitales obligó a Apple a permitir tiendas de aplicaciones externas. En Estados Unidos, la larga batalla judicial con Epic Games llevó a la empresa a permitir pagos alternativos y a reinstalar Fortnite en su plataforma. Aunque Apple ha cumplido formalmente con las órdenes judiciales, sigue cobrando comisiones por las transacciones externas, lo que ha provocado advertencias judiciales y la posibilidad de sanciones más severas.
Estos precedentes ya están inspirando a otros países. En Australia, por ejemplo, Epic solicitó ante los tribunales el derecho a ofrecer sus apps directamente en dispositivos Apple sin pagar comisiones. Si esa tendencia se extiende, el modelo de ingresos más rentable de la compañía podría tambalearse. A pesar de que los resultados financieros siguen siendo impresionantes, la muralla de Apple comienza a mostrar grietas.
El informe de Goldman Sachs concluye que el verdadero desafío de Apple no será tecnológico, sino estructural. Entre tarifas, regulaciones y batallas legales, la empresa deberá demostrar que puede seguir siendo líder en un mercado que cambia cada vez más rápido. El esperado iPhone 18 plegable podría ser tanto una metáfora como una solución: para sobrevivir, Apple tendrá que aprender a ser más flexible.
1 comentario
uff, por fin alguien le pone límites a Apple 😂