En los últimos años Apple se ha especializado en pulir esos pequeños detalles que hacen que el móvil se sienta fluido y “mágico” en el día a día. Uno de los ejemplos más claros es NameDrop, la función presentada en la WWDC 2023 junto a iOS 17. En lugar de dictar números a gritos o pasar el teléfono desbloqueado a otra persona, basta con acercar dos dispositivos y en la pantalla aparece un póster de contacto llamativo y personalizado. 
Ahora todo apunta a que Google quiere ofrecer algo muy parecido en Android con un proyecto interno conocido como Gesture Exchange o Contact Exchange, que podría convertirse en el nuevo estándar para compartir contactos entre teléfonos Android.
Antes y después de NameDrop en el iPhone
Si alguna vez has intentado intercambiar contacto en un bar ruidoso, en un concierto o en una feria, ya conoces la escena: una persona dicta el número de teléfono, la otra intenta escribirlo con prisa, luego llega el clásico “repite, que me he liado”. En eventos de trabajo no es raro terminar entregando tu móvil desbloqueado para que el otro escriba sus datos por su cuenta. Sí, existen códigos QR, tarjetas digitales, enlaces a LinkedIn y mil trucos más, pero casi ninguno se siente como una solución sencilla, integrada y universal.
Con NameDrop, Apple cambió el guion para los usuarios de iPhone. Al acercar dos iPhones compatibles – o un iPhone y un Apple Watch – el sistema interpreta ese gesto físico como una intención clara de compartir información de contacto. En la pantalla aparece el Contact Poster: una tarjeta a pantalla casi completa con foto o Memoji, colores, tipografía y fondo elegidos por el propio usuario. Con un par de toques, puedes enviar tu número, correo y otros campos, mientras la otra persona guarda todo directamente como nuevo contacto.
Lo interesante es que el Contact Poster no es solo una foto bonita. Es una identidad visual integrada en todo el sistema: aparece cuando llamas, en la app Teléfono, en Mensajes y en más rincones de iOS. Una vez lo configuras, es como si llevaras siempre una credencial digital lista para compartir, y NameDrop se convierte en el gesto natural para entregarla sin tener que rediseñar tu “tarjeta de visita” en cada encuentro.
La tecnología detrás de NameDrop
Debajo de esa experiencia pulida no hay magia, sino una combinación inteligente de tecnologías que Apple ya utilizaba. El primer paso lo da NFC, el mismo estándar de comunicación de corto alcance que hace posible Apple Pay. Esa cercanía física entre dispositivos confirma que el intercambio es intencional y reduce al mínimo las activaciones accidentales.
Cuando el “apretón de manos” vía NFC se completa, entra en juego AirDrop. Por Bluetooth, los teléfonos se localizan entre sí; a continuación, se establece una conexión rápida y segura, normalmente a través de Wi-Fi, para enviar el póster de contacto y el resto de la información. Un detalle práctico: si la transferencia empieza con los teléfonos cerca pero uno de los usuarios se aleja, el sistema puede completar el intercambio a través de internet para que nada se quede a medias.
También se ha pensado en la privacidad. En la interfaz de NameDrop el usuario decide si quiere compartir su propio Contact Poster o quedarse en modo recibir solo, recogiendo los datos de la otra persona sin entregar los suyos. Este modo resulta muy útil cuando necesitas guardar el teléfono de alguien, pero no quieres regalar tu número personal a cualquiera que se cruza en tu camino.
La apuesta de Google: Gesture Exchange para Android
En el mundo Android se está dibujando una idea muy similar. En versiones recientes de Google Play Services han aparecido indicios de un flujo de intercambio de contacto todavía no anunciado. En el código se mencionan nombres internos como Gesture Exchange y Contact Exchange. Aunque Google no lo ha presentado oficialmente, algunos desarrolladores han conseguido activar parcialmente la función y echar un vistazo a la experiencia que se está cocinando.
En las pantallas que se han visto hasta ahora, la propuesta parece clara y directa. Antes de compartir, el usuario elige qué información quiere enviar. De momento se manejan tres piezas principales: una fotografía de perfil, el número de móvil y la dirección de correo electrónico. Se pueden activar o desactivar de forma independiente, lo que permite distintas combinaciones. En un contexto profesional quizá prefieras mandar solo el correo corporativo; en un entorno social tiene más sentido compartir el número y la foto; y en un evento de networking puedes mandar todo a la vez como si fuera una tarjeta de visita completa.
Google también contempla el camino en un solo sentido. Un botón de “recibir solo” permite aceptar los datos de otra persona sin compartir automáticamente los tuyos. Una vez completado el intercambio, aparece una pantalla indicando que se ha recibido el contacto, con un botón de Guardar bien visible. Un toque y el registro temporal pasa a formar parte de tu agenda. En las primeras pruebas también se ven iconos de acciones rápidas para lanzar una videollamada o enviar un mensaje directamente desde esa ficha recién creada, lo que apunta a una integración estrecha con las apps de comunicación de Google.
NFC, Bluetooth y el reto del ecosistema Android
Aunque todavía no hay una ficha técnica oficial, la arquitectura probable es fácil de imaginar. Lo más lógico es que Gesture Exchange utilice NFC para iniciar la conexión, de modo que sea necesario acercar físicamente los teléfonos. Eso reduce errores y convierte el gesto de “tocar teléfono con teléfono” en un lenguaje visual sencillo que cualquiera entiende sin manual.
Tras ese primer contacto, la transferencia de datos probablemente se apoyará en Bluetooth y en algún tipo de enlace directo vía Wi-Fi. A través de esos canales viajarían la foto, el número y el correo. Un detalle importante es que todo esto se está integrando en Google Play Services, y no en una versión concreta de Android. En teoría, eso permite desplegar la función en una gran cantidad de dispositivos de distintas marcas mediante una simple actualización en segundo plano, siempre que el hardware necesario esté presente.
Mucho más que “copiar a Apple”
Desde fuera puede parecer solo una respuesta a NameDrop, pero para la comunidad Android un sistema de este tipo iría bastante más allá. Los problemas que resuelve son universales: dictar números a mano es lento y propenso a errores, compartir contactos por apps exige que el canal de conversación ya exista, y los códigos QR siguen dando la sensación de ser un parche más que una solución elegante.
Si Google convierte Gesture Exchange en un estándar mantenido a nivel de plataforma, el intercambio de contactos podría simplificarse en todo el ecosistema. En ferias, conferencias y reuniones profesionales, la gente podría compartir datos en segundos, sin depender de tarjetas de papel o inventos improvisados. En tiendas y negocios de servicios, el personal podría pasar el contacto oficial de la empresa al móvil del cliente con un simple toque. Y entre amigos y familia desaparecería el clásico “espérate, que he apuntado mal tu número otra vez”.
Privacidad, perfiles y lo que viene
Otro frente interesante para Gesture Exchange es la gestión fina de la privacidad. Lo que ya se ha visto apunta a un enfoque centrado en la elección consciente de qué datos salen de tu teléfono y en qué contexto. Nada impide que en el futuro Google añada perfiles de contacto diferenciados: uno más completo para amigos, otro minimalista para eventos públicos y uno estrictamente profesional con cargo y nombre de la empresa.
La gran incógnita es cuándo se lanzará oficialmente. Google tiene fama de experimentar mucho: algunas ideas nunca salen de la fase de pruebas, otras se activan en silencio y acaban siendo funciones que todo el mundo da por sentadas. Que Gesture Exchange ya forme parte de Play Services indica, como mínimo, que el proyecto va en serio. Si finalmente se aprueba su lanzamiento, es probable que aparezca en forma de una actualización discreta que, de la noche a la mañana, añada esta forma de compartir contactos a millones de móviles Android.
En el fondo, la expectativa es sencilla: NameDrop ya demostró en iOS que compartir contacto puede ser tan cómodo como desbloquear la pantalla. Ahora Android tiene la oportunidad de ofrecer su propia versión adaptada a la escala y la diversidad del ecosistema de Google. Se acabe llamando Gesture Exchange o con un nombre más comercial, un gesto rápido para intercambiar datos de contacto tiene muchas papeletas para convertirse en una de esas funciones que, con el tiempo, se sienten tan naturales que cuesta recordar cómo hacíamos las cosas antes.