
Intel y BOE quieren que la pantalla de tu portátil ahorre energía a sorbitos, no a tragos
Intel y BOE han cerrado filas para llevar a los portátiles una nueva generación de paneles realmente eficientes. El plan se apoya en tres pilares: un modo de 1 Hz que entra cuando la imagen está totalmente quieta, un Multi-Frequency Display (MFD) que asigna distintas frecuencias por zona y por tarea, y SmartPower HDR, que recorta tensión y retroiluminación de forma inteligente según el contenido. La promesa es clara: una autonomía sensiblemente mayor sin convertir textos en borrones ni vídeos en diapositivas.
BOE ya había mostrado su idea de pantalla a 1 Hz el año pasado, con cifras de hasta un 65% menos de consumo cuando la escena permanece estática. La novedad es que Intel oficializa la alianza para poner en circulación, a partir de 2026 y en plataformas Intel, ese modo de 1 Hz junto con las otras dos funciones asistidas por IA. El propósito es que el sistema valore en tiempo real cuándo importa la calidad percibida y cuándo conviene levantar el pie del acelerador, sin paneles de configuración crípticos ni malabares del usuario.
Por qué 1 Hz en un portátil sí tiene sentido
Tras CPU y GPU, el panel suele ser el mayor devorador de batería. Incluso con tasa variable de 60–120 Hz, muchas veces la pantalla se redibuja sin motivo. El modo de 1 Hz ataca justo eso: la diapositiva que explicas, la página que lees sin desplazar, la pantalla de bloqueo o un fotograma en pausa. En esas situaciones, el panel se actualiza una vez por segundo hasta que detecta movimiento. ¿Empiezas a hacer scroll, mover el cursor o reproducir una animación? La frecuencia sube al instante, de forma imperceptible.
Para que ese vaivén no se note, entra una capa de clasificación por IA que reconoce patrones de uso: lectura de texto, pequeñas animaciones de interfaz, vídeo a 24/30/60 fps, etc. Así, la tipografía permanece nítida a baja frecuencia y la fluidez vuelve en milisegundos cuando vuelves a interactuar.
Multi-Frequency Display: cada zona con los hercios que necesita
El segundo pilar es MFD. En vez de imponer una única tasa a toda la superficie, el sistema operativo, el driver gráfico de Intel y el firmware del panel cooperan para ajustar refresco por regiones. La barra de tareas o un widget inmóvil pueden dormitar a baja Hz, mientras un vídeo, una timeline de edición o un lienzo de dibujo se mantienen altos y suaves. Si esto te suena a lo que hacen algunos móviles con LTPO, vas bien encaminado, pero llevarlo al escritorio – con ventanas superpuestas, microzonas de UI y cargas mezcladas – es bastante más complejo.
El beneficio no es un fogonazo: se acumula minuto a minuto. Menos repintados invisibles implica menos “despertares” de la tubería de imagen, y eso, al final de la jornada, se traduce en horas extra de batería. Y si eres de los que prefieren consistencia absoluta, todo apunta a que podrás fijar una frecuencia por app o perfil.
SmartPower HDR: brillo donde importa, ahorro donde se puede
El HDR es exigente por naturaleza: picos de brillo más altos y control de contraste más fino. SmartPower HDR intenta domarlo modulando la tensión y la retroiluminación según la escena. Zonas oscuras o de tonos medios reciben menos energía, mientras los destellos mantienen su “punch”. La idea no es apagar la imagen, sino evitar malgastar luz donde el ojo apenas percibe detalle.
Lo que ya se ha mostrado… y lo que falta por probar
En el Intel Tech Tour 2025 se vieron demos previsibles pero prometedoras: elementos estáticos cayendo a frecuencias mínimas, vídeos fluidos y HDR con pegada sin inflar sombras. Aun así, una demo es una demo: el examen real es el día a día con el caos de ventanas, navegadores con mil pestañas, apps Electron, widgets y juegos compartiendo escenario. Ahí sabremos si la priorización es robusta o si hará falta más ajuste fino.
“Impulsaremos nuevas tecnologías y soluciones de visualización, abriendo modelos de uso y mejorando juntos la experiencia del PC”. – Todd Lewellen, VP y GM del ecosistema PC de Intel (traducción automática)
“La solución conjunta reduce el consumo y mejora claridad y adaptabilidad, sentando base para la era del PC con IA”. – Meng Xiangxing, BOE, división de portátiles (traducción automática)
¿Quién gana y qué pasa con los juegos?
Para estudiantes, gente que viaja y profesionales del conocimiento, la ganancia es directa: más horas si tu jornada es de documentos, notas, presentaciones y lectura. En oficina, se reduce la vieja disyuntiva “ahorro vs. comodidad”: la pantalla puede ser lista para ofrecer ambas. Para creadores, las zonas activas mantienen alta Hz donde está el cursor, y el resto del escritorio ahorra sin hacer ruido. En streaming, un reproductor puede sostener 24/30/60 Hz en su ventana mientras la interfaz ociosa baja el ritmo.
¿Y el gaming? Aquí hay choque de visiones. Unos defienden que un shooter “completo” debe traer campaña, cooperativo, PvP y herramientas de mods, con alta Hz clavada en todo momento. Otros señalan que un FPS narrativo o un RPG no necesitan 165 Hz en menús o cinemáticas; lo importante es priorizar la acción. El enfoque de Intel intenta cuadrar el círculo: bloquea 120/144 Hz en partidas clasificatorias y deja respirar la interfaz, los HUD y las pantallas de carga. Y, por supuesto, quien quiera consistencia férrea podrá desactivar la adaptación.
Calendario y letra pequeña
Intel sitúa la llegada de estas funciones a partir de 2026 en equipos OEM con sus plataformas. La adopción dependerá de disponibilidad de paneles, firmware y soporte del sistema operativo: no es un interruptor que se active de un día para otro. La primera hornada vendrá, previsiblemente, más afinada para gráficos Intel; configuraciones con solo GPU dedicada podrían requerir coordinación extra de drivers para exprimirlo al máximo. Y, como siempre, el ahorro real variará según brillo, mezcla de contenidos y el grado de control que el fabricante exponga al usuario.
La dirección, sin embargo, está clara: mantener calidad donde el ojo lo nota y cosechar ahorro en todo lo demás. Si el 1 Hz y MFD rinden como prometen, y SmartPower HDR evita el temido “HDR lavado”, los portátiles de 2026 podrían sentirse menos atados al enchufe sin renunciar a esa imagen moderna, brillante y fluida a la que ya nos acostumbramos.