
El Intel Core Ultra X7 358H vuelve a dejar rastro en los benchmarks, esta vez en PassMark, y el resumen rápido es incómodo para Intel: el primer vistazo real a Panther Lake pinta más a actualización discreta que a salto generacional. En lugar de adelantar con claridad a Arrow Lake-H, este modelo móvil de próxima generación aparece por detrás de los chips que se supone debe sustituir en 2026.
Core Ultra X7 358H: la ficha técnica que asoma
Según la entrada de PassMark, el Core Ultra X7 358H incorpora un diseño de 16 núcleos en configuración 4+8+4: cuatro núcleos de alto rendimiento, ocho de eficiencia y otros cuatro todavía más frugales en consumo. El procesador monta 18 MB de caché L3, en línea con las filtraciones previas sobre Panther Lake, así que prácticamente no hay dudas de que se trata de un verdadero sample de esta familia y no de un Arrow Lake con otro nombre.
El problema es lo que no se ve: frecuencias base y turbo, TDP y otros parámetros clave aparecen como "N/A" en la página del benchmark. Es decir, sabemos cómo está construido el chip, pero no en qué condiciones exactas estaba corriendo cuando se midieron los resultados. Y en un silicio de preproducción eso marca mucha diferencia.
Resultados en PassMark: por detrás de Arrow Lake
En CPU, el Core Ultra X7 358H registra 4.282 puntos en single thread y 29.426 puntos en multi thread. Aislados, no suenan mal; el problema llega al compararlos con los Arrow Lake-H actuales.
El Core Ultra 7 255H ronda los 4.347 puntos en single thread, mientras que el Core Ultra 7 265H se mueve cerca de los 4.433 puntos. Es decir, el nuevo X7 358H queda ligeramente por debajo en rendimiento mononúcleo frente a ambos. En multi thread la cosa empeora: alrededor de un 4 % más lento que el 255H y un 15 % por detrás del 265H. Para un chip que debería representar el mid-range de la próxima generación, la foto no es precisamente brillante.
De ahí que las reacciones vayan desde el "tranquilos, es solo un engineering sample" hasta el sarcasmo puro. Hay quien recuerda que los ajustes finales de frecuencias, límites de potencia y BIOS pueden recuperar varios puntos de rendimiento. Pero también hay veteranos que señalan lo obvio: cuando un prototipo está tan lejos, no basta con "tocar un par de sliders" para convertirlo de golpe en campeón de benchmarks.
Arc B390: una iGPU decente, pero sin romper esquemas
El listado de PassMark también incluye datos de la Intel Arc B390, la GPU integrada basada en arquitectura Xe3. En las pruebas 3D, la iGPU consigue unos 9.339 puntos, lo que la sitúa en un terreno similar al de una GeForce GTX 1650 Super de escritorio en cargas sintéticas. Para una solución integrada en un portátil es un punto a favor; para venderlo como revolución gráfica, no tanto.
Cuando se compara con una RTX 3050 para portátiles, la Arc B390 se queda aproximadamente un 23 % por detrás. Contrasta bastante con las filtraciones anteriores basadas en Geekbench, donde este mismo chip parecía pelear de tú a tú con una RTX 3050 Ti móvil. No es la primera vez que pasa: Geekbench lleva años siendo criticado por su forma de medir rendimiento gráfico, mientras que PassMark suele ofrecer una imagen más coherente entre plataformas.
La eterna excusa del "es solo un engineering sample"
Conviene remarcarlo: el X7 358H que aparece en PassMark es casi seguro una muestra de ingeniería. En esta fase, Intel suele jugar sobre seguro: frecuencias bajas, márgenes de potencia conservadores, BIOS verdes y drivers a medio cocinar. Todo eso resta puntos. Un pequeño desfase respecto a la generación actual puede desaparecer con la pulida final; un hueco del 15 % ya es otra historia.
Además, la cantidad de campos marcados como "N/A" complica todavía más la lectura. Sin saber en qué TDP real estaba funcionando el chip, ni qué límites de temperatura y consumo tenía, es difícil decidir si estamos viendo un prototipo muy capado o una muestra bastante cercana a lo que llegará al escaparate. Por eso muchos entusiastas hablan de estos resultados como "una pista temprana", útil para tomar el pulso, pero insuficiente para un veredicto definitivo.
Panther Lake frente a Strix Halo y el horizonte Zen 7
Mientras tanto, la competencia no se queda quieta. AMD prepara APUs como Strix Halo, con GPUs integradas potentes y una estrategia agresiva en eficiencia energética. Si Panther Lake llega realmente en enero de 2026 centrado en portátiles, se encontrará con un ecosistema donde AMD ya ha avanzado posiciones y donde Zen 7 asoma por el calendario.
No faltan comentarios irónicos del estilo de "cuando Zen 7 esté saliendo, Intel seguirá peleando contra Strix Halo". Exagerado o no, el mensaje subyacente es claro: en un mercado que se mueve tan rápido, una generación que solo iguala –o incluso pierde frente– a la anterior es casi un regalo para la competencia.
Todo el peso sobre Nova Lake
Con este contexto, es lógico que muchas miradas se desplacen hacia Nova Lake, la siguiente gran arquitectura de Intel prevista para finales de 2026. En foros y redes ya se bromea con que lo que Intel "necesita" es un benchmark nuevo en el que siempre gane. Pero si varias herramientas distintas apuntan en la misma dirección, el problema rara vez es el benchmark.
Por ahora, el balance que deja PassMark es sencillo: el Core Ultra X7 358H aparece como un chip Panther Lake que rinde por debajo de los Arrow Lake-H actuales, con una Arc B390 integrada que mejora, pero no revoluciona. Hasta que veamos equipos finales, drivers maduros y una batería amplia de pruebas independientes, la conclusión más honesta es que Intel todavía tiene trabajo por delante si quiere que Panther Lake se perciba como un salto generacional y no como un paso de lado camino de Nova Lake.
2 comentarios
si Panther Lake se queda asi, en 2026 Strix Halo y luego Zen 7 le van a pasar por encima sin mucho esfuerzo
cada año igual: cuando Intel queda mal, la culpa es del benchmark; si todos los tests cuentan la misma historia, ya sabemos donde esta el problema 🤣