
Intel Panther Lake: primer vistazo serio al compute tile en 18A de la próxima generación Core Ultra
Con Panther Lake, Intel se prepara para el siguiente gran salto en sus CPUs para portátiles y equipos ligeros. Durante meses lo vimos solo en diapositivas y hojas de ruta, pero ahora tenemos algo mucho más tangible: un primer plano del compute tile fabricado en 18A, el corazón de la futura familia Core Ultra Series 3. En ese die shot se aprecia cómo Intel distribuye sus nuevos núcleos de rendimiento Cougar Cove (P-cores) y los núcleos de eficiencia Darkmont (E-cores) dentro de un paquete en mosaico.
Panther Lake llega para tomar el relevo de Lunar Lake en el segmento móvil y será uno de los primeros productos de cliente fabricados de verdad en volumen sobre el proceso Intel 18A. Además de los nuevos núcleos de CPU, la plataforma integra una GPU renovada, una NPU más capaz para cargas de IA y motores de vídeo actualizados para codificación, streaming y creación de contenido. Aun así, el compute tile sigue siendo la pieza clave: ahí es donde ocurre el trabajo de CPU que se nota en juegos, productividad, multitarea y desarrollo.
Diseño en tiles: cómo se arma Panther Lake por dentro
Intel mantiene la estrategia de diseño desagregado que ya vimos en Meteor Lake y Lunar Lake. En lugar de un único chip monolítico, utiliza varios tiles conectados mediante empaquetado 3D Foveros. En Panther Lake, el reparto queda aproximadamente así:
- Compute Tile – fabricado en Intel 18A
- Graphics Tile – previsto en Intel 3 o TSMC N3E
- Platform Controller Tile – producido en TSMC N6
- Base Tile – sobre un proceso Intel de la familia 12xx
- Filler tiles – bloques de relleno para completar el paquete
- CPU interposer package – la base que conecta todos los tiles
El nuevo die shot se centra justo en el compute tile. El análisis de la imagen revela tres clústeres Darkmont, cada uno con cuatro E-cores, además de dos P-cores Cougar Cove activos. En el silicio se distinguen claramente otros dos huecos preparados para P-cores adicionales que en esta configuración concreta están desactivados, probablemente reservados para variantes más potentes. Alrededor de estos bloques se aprecian las zonas asignadas a los distintos bancos de caché L2 y L3.
Tamaño de los núcleos: Cougar Cove y Darkmont frente a sus predecesores
A partir de la fotografía y de mediciones aproximadas, se puede estimar la superficie que ocupa cada tipo de núcleo, lo que permite compararlos con generaciones anteriores de Intel:
- Cougar Cove P-core: ~4,49 mm²
- Darkmont E-core (por núcleo): ~1,09 mm²
- Clúster Darkmont (4 E-cores): ~6,47 mm²
En el lado de los P-cores, Cougar Cove queda muy cerca de Lion Cove (Lunar Lake) en área de silicio, y resulta claramente más compacto que Redwood Cove (Meteor Lake). En la parte eficiente, los Darkmont son alrededor de un 13 % más pequeños que Skymont si miramos área por núcleo, y el clúster completo es aproximadamente un 5 % más reducido. En un proceso tan denso como 18A, cada milímetro cuadrado que se ahorra puede transformarse en más núcleos, más caché o menor consumo.
Caché y jerarquía de memoria: cómo se alimentan los núcleos
La organización de la caché también deja pistas importantes sobre la filosofía de diseño. Cada núcleo Cougar Cove dispone de 3 MB de caché L2 privada, y un total de 256 KB de L1 divididos en 192 KB de L1D para datos y 48 KB de L0D como buffer ultrarrápido. La idea es mantener las cargas exigentes lo más cerca posible del núcleo, reduciendo la dependencia del caché compartido y de la memoria principal.
Los núcleos Darkmont, en cambio, se gestionan a nivel de clúster. Cada grupo de cuatro E-cores comparte 4 MB de L2 y 96 KB de L1, apoyados en un subnivel formado por 64 KB de L1I (instrucciones) y 32 KB de L0D (datos). Esta estructura está pensada para que los núcleos de eficiencia no se ahoguen cuando se encargan de docenas de tareas pequeñas en paralelo: servicios en segundo plano, clientes de mensajería, pestañas del navegador, compilaciones y demás procesos que suelen convivir en un portátil moderno.
Hype, dudas y la eterna pregunta: ¿qué pasa con los juegos?
Como era de esperar, el die shot ha encendido rápidamente el debate. Para parte de la comunidad entusiasta, tanto E-core junto suena bien en la presentación, pero en la práctica todo depende de cómo el sistema operativo y el Thread Director decidan repartir los hilos. No faltan comentarios sarcásticos hablando de “núcleos de estrogénos” para referirse a los E-cores y de un planificador que en 2026 seguirá intentando adivinar qué mandar a cada bloque.
El historial reciente explica parte del escepticismo: Intel ya prometió grandes mejoras de rendimiento en juegos con Arrow Lake y, cuando llegaron las primeras pruebas, los resultados fueron bastante más tibios de lo que sugería el marketing. Con ese contexto, hay quien ve Panther Lake como otra ola de hype alrededor de un nuevo proceso y un nuevo tile, al menos hasta que aparezcan benchmarks independientes con 1 % y 0,1 % lows claros, así como datos de estabilidad y latencias en títulos exigentes.
Por qué Panther Lake sigue siendo un lanzamiento clave
Aun con todo, hay razones de peso para seguir de cerca Panther Lake. Núcleos más densos, cachés generosos y el salto a 18A le dan a Intel margen para mejorar de forma real la relación rendimiento/consumo. Si a eso sumamos una iGPU moderna y un NPU más musculoso, la plataforma podría marcar diferencia en ultrabooks, portátiles de productividad avanzada e incluso equipos de juego ligeros centrados en eficiencia.
La clave, como siempre, no será solo el silicio, sino el ecosistema. Intel necesita acompañar este hardware con microcódigo sólido, buenos drivers y una integración cuidada con los planificadores de Windows y Linux. Si Cougar Cove se encarga de las cargas pesadas y Darkmont (junto con sus variantes de bajo consumo) gestiona el ruido de fondo de manera inteligente, el usuario final podría notar sistemas más ágiles, más frescos y con mejor autonomía.
Mirando a 2026: lo que falta por saber
Por ahora, mucha de la información procede de silicio temprano y de análisis del die shot, no de CPUs comerciales. Intel ya ha mostrado wafers y prototipos de Panther Lake en eventos como el Tech Tour 2025, y todo apunta a que el gran anuncio público llegará alrededor del CES 2026. Hasta entonces, quedarán por concretar configuraciones finales de núcleos, frecuencias, cifras oficiales de rendimiento en IA, juegos y productividad, así como datos reales de autonomía en equipos de referencia.
Aunque todavía falten respuestas, este primer plano del compute tile al menos convierte a Panther Lake en algo mucho más real: un tile compacto en 18A, cargado de núcleos Cougar Cove y Darkmont y respaldado por una jerarquía de caché agresiva, diseñado para marcar la pauta de la próxima generación de procesadores móviles de Intel.