Intel vuelve a ser noticia en el mundo del hardware: los últimos parches del kernel de Linux han revelado que la arquitectura gráfica Xe3P se integrará con los próximos procesadores Nova Lake. 
Este movimiento confirma la intención de la compañía de unificar su ecosistema de CPU y GPU bajo una plataforma común que abarque tanto ordenadores de escritorio como portátiles.
Hasta ahora, el Xe3P solo se mencionaba en relación con las GPUs para centros de datos Crescent Island, mientras que la serie de consumo Panther Lake recibiría la arquitectura Xe3 convencional. Sin embargo, los nuevos parches del Linux 6.19 confirman que Xe3P también formará parte de los Nova Lake, los sucesores directos de Arrow Lake, cuyo lanzamiento se espera para 2026. Con esto, Intel refuerza su estrategia de construir una arquitectura coherente para todas sus líneas de producto.
Según informa Phoronix, Intel ha enviado los primeros parches del controlador Xe3P al kernel de Linux, garantizando compatibilidad open source desde el primer día. Los parches incluyen soporte para varias familias de Nova Lake – S, U, H, HX y UL – , incorporadas en la versión Mesa 26.0, que actualiza los controladores Iris Gallium3D (OpenGL) y ANV (Vulkan). Esto demuestra que Intel está preparando una cobertura total, desde ultrabooks de bajo consumo hasta equipos de escritorio de alto rendimiento.
Por ahora, el soporte de Xe3P sigue siendo experimental. Los usuarios que quieran probarlo deberán activarlo manualmente mediante la variable de entorno force_probe. Estos parches introducen nuevos identificadores PCI, sentando las bases para futuras actualizaciones y una integración completa más adelante. Este método sigue el mismo patrón que Intel utilizó con Xe3 en Panther Lake y Wildcat Lake, donde la compañía liberó soporte de forma gradual antes de habilitar todas las funciones.
Un detalle importante es que no todos los Nova Lake ofrecerán Ray Tracing. Solo las variantes Nova Lake-U y Nova Lake-H contarán con el hardware necesario, mientras que los modelos S, HX y UL no lo incluirán. Esta decisión parece estar motivada por razones de consumo energético, costes y segmentación del mercado.
En definitiva, Intel está consolidando su compromiso con el software libre y el soporte temprano para Linux. Los entusiastas del código abierto tendrán una ventaja clara al acceder a los primeros drivers del Xe3P y observar cómo la compañía afina su próxima generación de chips, donde CPU y GPU trabajarán más unidas que nunca.
2 comentarios
otra vez hay que activar con force_probe, los de Linux ya saben el dolor 😆
ya veo venir otro lanzamiento muerto en vida 💀