De vez en cuando aparece un móvil que no solo encabeza los rankings de ventas, sino que termina arrastrando a todo el sector detrás de él. En 2025 ese papel le ha tocado al iPhone 17. Sobre el papel parecía una evolución lógica dentro del catálogo de Apple, sin grandes excentricidades. 
En la realidad se ha convertido en el producto que está empujando el mercado global de smartphones hacia arriba prácticamente por sí solo, en un momento en el que muchos daban esta industria por estancada.
Las cifras de IDC ponen contexto al fenómeno. La firma de análisis estima que Apple podría enviar unos 247,4 millones de iPhone en 2025, un nuevo récord histórico para la compañía y un crecimiento cercano al 6,1 % respecto al año anterior. Hablamos de una gama que ya domina el segmento premium desde hace más de una década, así que no se trata precisamente de una marca emergente. Aun así, el impacto del iPhone 17 ha sido tan fuerte que IDC se ha visto obligada a revisar al alza su previsión para todo el mercado de smartphones: de un tímido 1 % de crecimiento se pasa ahora a un 1,5 %, hasta aproximadamente 1.250 millones de unidades. Y buena parte de ese medio punto adicional nace directamente del tirón de Apple.
El caso más llamativo es el de China. Durante años se ha repetido la idea de que Apple estaba perdiendo relevancia frente a fabricantes locales con especificaciones agresivas y precios muy ajustados. Sin embargo, cuando se dejan a un lado los comentarios incendiarios en foros y se miran los datos, la historia cambia. Según los informes mensuales de IDC, el iPhone 17 superó el 20 % de cuota en el mercado chino en octubre y noviembre, colocándose como el modelo más vendido y sacando buena distancia a sus rivales. El impulso ha sido tan fuerte que IDC ha tenido que retocar su previsión para el cuarto trimestre: el crecimiento esperado de la marca en China pasa del 9 % al 17 % interanual.
Esto desmonta un discurso muy habitual en redes: el de que los móviles chinos son supuestamente superiores en todo, mientras que Apple solo vende «estatus». Si fuese cierto en la misma proporción en la que se repite, el iPhone 17 no estaría dominando precisamente en el país donde los usuarios tienen más opciones agresivas en Android. Los consumidores chinos parecen valorar el paquete completo: un ecosistema integrado, años de actualizaciones, soporte relativamente homogéneo, buen valor de reventa y ese intangible de marca que sigue pesando cuando llega la hora de pagar.
Algo parecido ocurre en otros mercados clave. En Estados Unidos y Europa Occidental el smartphone llevaba tiempo instalado en la narrativa de la madurez: rotación lenta, pocas sorpresas y ventas planas. Antes del iPhone 17, las previsiones para Apple hablaban incluso de un pequeño descenso en algunos países, incluida una caída prevista de alrededor del 1 % en China para 2025. Ese guion se ha roto. Ahora los analistas proyectan un crecimiento aproximado del 3 % para la gama iPhone en su conjunto. En la práctica, una sola familia de modelos está evitando que la curva global de ventas se aplane o caiga.
Todo esto sucede con una banda sonora de fondo en la que la palabra mágica es «IA». Críticos y algunos youtubers tecnológicos repiten que Apple se está quedando atrás en inteligencia artificial porque no llena sus presentaciones de funciones etiquetadas como AI. Sin embargo, la métrica que de verdad importa no es el número de demos espectaculares, sino la capacidad de convertir atención en ventas. Muchos buques insignia Android con discurso ultra agresivo en IA están teniendo más problemas de lo esperado para salir de las estanterías, mientras el iPhone 17 convence con algo menos vistoso, pero más difícil: experiencia pulida, funciones inteligentes ejecutadas en el dispositivo, sensación de seguridad y una integración muy afinada con el ecosistema de servicios.
Eso no significa que la trayectoria vaya a ser una línea recta hacia arriba. 2026 apunta a ser un año bastante más turbulento para Apple y para el resto del sector. La compañía planea modificar de manera notable su calendario de lanzamientos: se espera que los modelos iPhone 18 Pro y el tan rumoreado iPhone Fold se presenten en septiembre de 2026, mientras que el iPhone 18 «a secas» se retrasaría hasta la primavera de 2027 en el hemisferio norte. En paralelo, la industria se enfrenta a una escasez global de memoria que puede encarecer componentes y limitar la capacidad de producción justo cuando se renueva la gama.
IDC calcula que la combinación de ese hueco en el calendario y la crisis de memoria se traducirá en una caída de alrededor del 4,2 % en los envíos de dispositivos iOS durante 2026. El golpe se notará en el conjunto del mercado: la consultora habla de un retroceso cercano al 0,9 % en las ventas mundiales de smartphones para ese año. En los gráficos se verá como una frenada brusca tras un 2025 brillante, pero al mirar los detalles es más bien una parada técnica planificada, influida por factores de cadena de suministro, que una señal de derrumbe en la demanda.
A partir de 2027 el panorama vuelve a cambiar. Con toda la familia iPhone 18 en circulación – incluidos los modelos Pro y el plegable – y con el mercado de memoria más estabilizado, los analistas esperan un regreso al crecimiento tanto para Apple como para la industria en general. Y es justo ahí donde se entiende la verdadera dimensión del iPhone 17 y de la marca que lo firma. Cuando las decisiones de un solo fabricante, con un catálogo relativamente contenido, obligan a recalcular previsiones para miles de millones de dispositivos simplemente por ajustar un calendario de lanzamientos, hablar de que «se está quedando atrás» suena cada vez menos creíble.
El iPhone 17 no ha reinventado el formato del smartphone ni ha llenado el escenario de logotipos de IA. Ha hecho algo más sutil pero más complejo: ha convencido a cientos de millones de usuarios para actualizar en un mercado cansado, ha mantenido vivo el crecimiento de todo un sector y ha dejado claro que Apple sigue marcando el ritmo al que baila el resto de la industria. Ahora son los grandes fabricantes de Android – incluidos los campeones chinos de la hoja de especificaciones – los que tendrán que decidir si responden copiando el ruido de marketing o intentando alcanzar el nivel de ejecución que el iPhone 17 ha convertido en cifras muy concretas.
3 comentarios
Ese bajón de 2026 suena más a pit stop estratégico con calendario nuevo y falta de memoria que a señal de que Apple se hunda
Al final la gente normal quiere algo que funcione bien muchos años y se integre con todo lo que usa, no solo una lista infinita de specs y modos IA que nadie toca
Los youtubers gritando que Apple va tarde en IA y mientras tanto el móvil que casi no presume de IA es el que arrasa en ventas, el mercado habla