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iPhone 17 vs Pixel 10 Pro: así cambian tu Wi-Fi 7 el chip N1 de Apple y la apuesta de Google

por ytools
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iPhone 17 vs Pixel 10 Pro: así cambian tu Wi-Fi 7 el chip N1 de Apple y la apuesta de Google

iPhone 17 vs Pixel 10 Pro: así cambian tu Wi-Fi 7 el chip N1 de Apple y la apuesta de Google

Durante años el Wi-Fi solo salía en la conversación cuando algo iba mal: la serie se queda cargando, la videollamada se congela justo cuando hablas tú, el juego online se desconecta en plena partida. En 2025, sin embargo, el móvil se ha convertido en el centro de todo: streaming en 4K, trabajo remoto, copias de seguridad en la nube, domótica, consola en la nube, redes sociales… y casi todo depende de una conexión inalámbrica estable.

Por eso la nueva generación de gama alta es especialmente interesante. La familia iPhone 17 estrena el chip de conectividad Apple N1, mientras el Google Pixel 10 Pro presume de una implementación muy afinada de Wi-Fi 7 y del espectro de 6 GHz. A su lado compiten el Samsung Galaxy S25, el Xiaomi 15T Pro y el Huawei Pura 80, formando una alineación que marca el punto de inflexión entre el Wi-Fi 7 de marketing y el Wi-Fi 7 que realmente notas en el día a día.

Los datos de velocidad procedentes de pruebas reales dibujan una imagen mucho más matizada de lo que dejan ver las hojas de especificaciones. En América del Norte, el iPhone 17 se coloca por delante de muchos Android incluso donde, sobre el papel, debería ir por detrás. A escala global, el Pixel 10 Pro se lleva por muy poco el oro en velocidad mediana de descarga. Xiaomi y Samsung firman actuaciones brillantes en upload y latencia, mientras que Huawei lucha por compensar la ausencia de 6 GHz con optimizaciones de software.

Qué aporta realmente el chip Apple N1

El N1 es el siguiente paso de Apple en su estrategia de controlar internamente las piezas críticas del iPhone. En lugar de limitarse a un módulo estándar de un proveedor externo, la firma integra en un único bloque de silicio Wi-Fi 7, Bluetooth 6 y Thread, profundamente conectados con el procesador de la serie A, con iOS y con la gestión de energía.

Si miras solo la ficha técnica, el N1 no parece espectacular. Sigue trabajando con canales de 160 MHz, igual que en la generación iPhone 16, y no aprovecha los canales de 320 MHz que el estándar Wi-Fi 7 permite y que muchos Android ya pueden usar. Por números, Android debería tener la ventaja clara. Pero las cifras de uso demuestran que la historia es otra.

Todo apunta a que Apple está exprimiendo al máximo cada MHz disponible: diseño de antenas muy afinado, algoritmos de corrección de errores agresivos, selección inteligente de canal, cambios rápidos entre puntos de acceso y una pila de red muy ligada al sistema. La moraleja es simple: la anchura de canal es importante, pero la forma en que el móvil gestiona interferencias, redes saturadas y señales débiles lo es todavía más.

Salto de generación: iPhone 17 vs iPhone 16

Los datos recogidos por Speedtest Intelligence en las primeras seis semanas tras el lanzamiento dejan claro que el salto con respecto al iPhone 16 no es cosmético. A nivel global, la familia iPhone 17 ofrece hasta un 40 % más de velocidad mediana de descarga y subida que la generación anterior. Y no hablamos de pruebas de laboratorio con un router tope de gama a dos metros del móvil, sino de resultados en casas reales, oficinas, cafeterías y redes públicas.

Lo más llamativo, sin embargo, no está arriba del todo, sino abajo. En el 10.º percentil –es decir, en el tramo donde el Wi-Fi suele ser un desastre– el iPhone 17 logra alrededor de un 60 % de mejora frente al iPhone 16. Esos son los rincones que todos conocemos: el dormitorio alejado del router, la habitación con dos paredes de hormigón por medio, la oficina con decenas de redes vecinas solapadas, el bar con medio mundo conectado al mismo punto de acceso.

En esos escenarios, no buscas batir récords de velocidad; solo quieres que la llamada no se caiga y que los archivos se descarguen sin drama. Ahí es donde el N1 marca la diferencia: menos cortes, menos reconexiones y bastante menos tiempo mirando una rueda girando en la pantalla.

América del Norte: liderazgo del iPhone 17 pese a la ventaja teórica de Android

El caso norteamericano ilustra muy bien la brecha entre teoría y práctica. En esta región, los móviles con Wi-Fi 7 ya pueden usar canales de 320 MHz en la banda de 6 GHz, lo que en principio debería favorecer a los Android que sí aprovechan esa anchura extrema. El iPhone, limitado a 160 MHz, parecería condenado a ir a remolque.

Y, sin embargo, durante la ventana de pruebas, la serie iPhone 17 registró la mayor velocidad mediana de descarga, con unos 416,14 Mb/s. Si miramos el 90.º percentil, en condiciones casi ideales, las cifras se disparan hasta cerca de 976,39 Mb/s, rozando el gigabit a través del aire.

En otras palabras: incluso en un entorno donde la competencia dispone de canales más anchos, la combinación de hardware y software de Apple está logrando imponerse. A medio plazo, cuando los routers con soporte pleno de 320 MHz se vuelvan masivos en hogares y oficinas, los Android que sí exprimen esa función podrían abrir más hueco. Pero hoy, el mensaje es que el N1 compite de tú a tú con soluciones que, sobre el papel, juegan en otra liga.

Visión global: el Pixel 10 Pro se cuela por delante

Si dejamos de mirar solo a Norteamérica y ampliamos la foto al mundo entero, el guion cambia ligeramente. En la media global, el Google Pixel 10 Pro se sitúa por un margen muy ajustado por delante de la familia iPhone 17. El Pixel marca una velocidad mediana de descarga de unos 335,33 Mb/s, mientras que los iPhone se quedan cerca, con aproximadamente 329,56 Mb/s.

En el uso diario es muy difícil notar la diferencia entre esas dos cifras, pero es un punto a favor de Google: en mercados con redes de 6 GHz más maduras y routers Wi-Fi 7 bien desplegados, el Pixel 10 Pro demuestra que su hardware y su software de red están muy bien afinados.

El panorama general en Android confirma la tendencia: de media, las conexiones en 6 GHz son al menos un 77 % más rápidas que en 5 GHz, y el paso de Wi-Fi 6 a Wi-Fi 7 ofrece un empujón similar. Si tu router y tu móvil hablan el mismo idioma en 6 GHz, prácticamente cambias de categoría: más capacidad, menos interferencias y una sensación de red «desatascada».

Xiaomi 15T Pro: campeón silencioso del upload y de la latencia

Mientras Apple y Google se reparten los titulares por las velocidades de descarga, Xiaomi encuentra su propio nicho. El 15T Pro, con la plataforma MediaTek Dimensity 9400(+), aparece en los datos como uno de los dispositivos más potentes en subida de datos y latencia.

En el 90.º percentil de descarga, el 15T Pro alcanza alrededor de 887,25 Mb/s, muy en la línea de lo que se espera de un buque insignia moderno. Pero donde realmente destaca es al enviar información: según el informe, firma los mejores resultados de subida a nivel global y mantiene una latencia mediana en torno a los 15 ms.

Si grabas mucho vídeo, haces directos desde el móvil, subes contenido pesado a la nube o juegas online, estos números importan más que un pico de descarga espectacular. Para creadores de contenido y jugadores competitivos, la propuesta de Xiaomi tiene mucho sentido.

Galaxy S25: el aliado de quienes viven en el online

El Samsung Galaxy S25 no encabeza todas las tablas, pero se mueve de forma consistente en la parte alta del ranking en casi todos los apartados. Es el típico gama alta equilibrado que quizá no rompe tantos titulares, pero rara vez decepciona.

Su punto fuerte está en la latencia, especialmente en Norteamérica. En esa región, los Galaxy S25 logran un ping de unos 6 ms, el mejor dato registrado en el informe. Para quien pasa horas en shooters, MOBAs o servicios de juego en la nube, esa cifra es casi más importante que cualquier velocidad de descarga. Menos milisegundos se traducen directamente en menos retraso entre lo que haces y lo que ves en pantalla.

Huawei Pura 80: sin 6 GHz, pero con margen para sorprender

La serie Huawei Pura 80 es el ejemplo más claro de cómo una sola casilla sin marcar puede cambiar un gráfico entero. Los móviles de la gama usan una solución propia, probablemente firmada por HiSilicon, y no ofrecen compatibilidad con la banda de 6 GHz. En países donde 6 GHz ya es accesible y se utiliza, esto supone una desventaja difícil de maquillar.

Si se miran todos los datos conjuntos, el Pura 80 se sitúa por detrás de otros gama alta en descarga y subida, especialmente en el 90.º percentil, justo donde el resto exprimiría a fondo sus canales de 6 GHz. Pero cuando se filtran las mediciones para considerar solo Wi-Fi 6, la película cambia. En ese escenario más limitado, el Pura 80 compite mucho mejor y llega a lograr el segundo mejor resultado de subida en el 90.º percentil en el Sudeste Asiático, con unos 603,61 Mb/s.

Es una buena recordatorio de que el hardware es importante, pero la forma en que se exprime ese hardware también. Aun así, a medida que 6 GHz se extienda, será más complicado para Huawei compensar esa ausencia solo con software.

Por qué importan más el peor caso y la latencia que el récord absoluto

Cuando se habla de Wi-Fi, es fácil obsesionarse con el número más grande del gráfico. Pero la experiencia real suele estar marcada por los peores momentos, no por los mejores. Lo que te hace odiar tu red no es que «solo» tengas 500 Mb/s en vez de 900, sino la llamada que se cae, la partida que se desconecta o el archivo que tarda una eternidad en adjuntarse.

Por eso la mejora del 60 % del iPhone 17 frente al iPhone 16 en el 10.º percentil es una de las cifras más relevantes del informe. Significa que allí donde antes el Wi-Fi te hacía perder la paciencia, ahora es mucho más tolerable. No convierte un sótano en un paraíso digital, pero reduce de forma muy tangible los momentos de frustración.

Lo mismo ocurre con la latencia. La diferencia entre, por ejemplo, 30 ms y valores de entre 6 y 15 ms puede parecer pequeña sobre el papel, pero tus manos la notan en cuanto abres un juego competitivo o manejas un escritorio remoto. Es justo el terreno donde dispositivos como el Galaxy S25 y el Xiaomi 15T Pro brillan y convierten el Wi-Fi en algo que se siente casi tan rápido como una conexión por cable.

Entonces, ¿qué móvil merece la pena? El Wi-Fi deja de ser el problema

Sumando todas las piezas, el mensaje de fondo es bastante positivo: en los gama alta actuales, el Wi-Fi por fin ha dejado de ser el eslabón débil. Si estás mirando un iPhone 17, un Pixel 10 Pro, un Galaxy S25, un Xiaomi 15T Pro o incluso un Huawei Pura 80 en un mercado donde 6 GHz aún no está tan extendido, es muy difícil que el punto flaco del dispositivo sea la conectividad inalámbrica.

El iPhone 17, con su chip N1, destaca cuando el entorno es complicado: viviendas grandes, paredes gruesas, muchas redes vecinas. El Pixel 10 Pro tiene argumentos sólidos para presumir de los mejores resultados globales en velocidad mediana de descarga allí donde las redes de 6 GHz están maduras. El Xiaomi 15T Pro y el Galaxy S25 son especialmente atractivos para quienes valoran más un ping bajo y un upload sólido que un récord de descarga puntual.

La conclusión práctica es clara: a la hora de elegir tu próximo buque insignia, ya no necesitas poner el Wi-Fi en el centro de tus preocupaciones. Hoy pesan más factores como el ecosistema de apps y servicios, la filosofía de cámara, el diseño, la batería, las funciones de IA y cómo encaja cada marca con tu forma de usar el móvil. El Wi-Fi, por fin, se ha convertido en una base sólida sobre la que decidir el resto.

Y a medida que routers con Wi-Fi 7 y 6 GHz vayan sustituyendo a los modelos antiguos en casa y en la oficina, la competición se pondrá todavía más interesante. Los móviles que aprovechan al máximo los canales de 320 MHz podrán exprimir aún más su potencial, y veremos nuevas generaciones de chips recortando latencias y manteniendo velocidades altas incluso en redes saturadas. Pero ya ahora se nota el cambio de etapa: la época en la que culpábamos al móvil de todos los problemas de Wi-Fi se está acabando, y el duelo entre iPhone 17 y Pixel 10 Pro es la prueba más clara.

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