
iPhone Air 2 e iPhone Air 3 siguen en pie: por qué Apple no piensa abandonar su iPhone ultrafino
En los últimos días se ha instalado un ruido creciente: ¿el iPhone Air ha pinchado fuera de China y Apple reculará? La foto completa es menos dramática. Sí, la demanda internacional parece más templada que el hype inicial, pero las señales que llegan de la cadena de suministro y de varias casas de análisis dibujan otra conclusión: la línea Air no está muerta. Al contrario, hay una hoja de ruta con dos iteraciones más, salvo que el mercado dé un giro brusco.
China como excepción relevante
El primer gran empujón del Air vino de China. Allí, el planteamiento eSIM-only llamó la atención en un entorno donde el eSIM para móviles apenas empezaba a normalizarse. Súmale un chasis más fino y ligero, con una sensación en mano muy marcada, y obtienes curiosidad, conversación y compras de early adopters. Fuera de China, la recepción ha sido más prudente, algo habitual cuando Apple estrena formato: el primer modelo funciona como carta de presentación; los siguientes afinan la propuesta y solidifican el hueco de mercado.
Lo que susurra la cadena de suministro
Analistas que llevan años cruzando pedidos de componentes, capacidad de líneas y plazos de entrega apuntan continuidad. Según sus lecturas, iPhone Air 2 llegaría en 2026 y iPhone Air 3 en 2027, una cronología que desmonta la narrativa de la cancelación exprés. En paralelo, TD Cowen asegura que Apple no ha cambiado la cadencia de producción del Air actual y reitera los volúmenes orientativos: alrededor de 3 millones de unidades en el tercer trimestre de 2025 y aproximadamente 7 millones en el cuarto trimestre de 2025. En la práctica, reservar slots de ensamblaje sin motivo es caro; mantenerlos suele traducirse en confianza en el producto.
El otro lado: encuestas frías y recortes puntuales
No todo son guiños positivos. Una encuesta de KeyBanc publicada en octubre detectó “prácticamente nula demanda del iPhone Air” entre sus entrevistados y escasa disposición a pagar por plegables (aunque el Air no es plegable, el dato ilustra sensibilidad al precio y a las novedades de formato). Casi al mismo tiempo, Nikkei Asia informó de una reducción del ritmo de fabricación del Air y de pedidos al alza para otros modelos de la familia iPhone 17. Y el veterano analista Ming-Chi Kuo añadió que varios proveedores preveían recortar su capacidad para el Air en más de un 80%.
¿Contradicción? No exactamente
Las cadenas de suministro son dinámicas: Apple ajusta compras para cuadrar rendimiento de fabricación, mezcla regional, calendarios de lanzamiento y promociones. Una instantánea puede parecer un frenazo; la siguiente, una reposición. Las encuestas, por su parte, miden intención previa, no el comportamiento real tras campañas de trade-in, incentivos de operadoras o actualizaciones de iOS que cambian la experiencia diaria. Por eso conviene leer estos signos como piezas de un puzzle y no como veredictos finales.
El manual de Apple con nuevos formatos
Históricamente, cuando un concepto abre una nueva escalera de valor – en este caso, rendimiento de iPhone moderno en un cuerpo sensiblemente más ligero – , Apple itera. Primera vuelta: demostrar la idea con un USP nítido (delgadez y peso). Segunda: corregir flancos débiles, sobre todo batería, robustez estructural y gestión térmica. Tercera: acercar funciones clave a los modelos estrella allí donde el usuario realmente lo nota (cámara, pantalla, conectividad, ciclos de carga). Bajo ese guion, el Air 2 (2026) debería consolidar eficiencia y durabilidad sin traicionar el perfil ultrafino, y el Air 3 (2027) quedaría como la generación para dar pasos más audaces: materiales más ligeros, mejor estabilidad de rendimiento sostenido y paridad selectiva con los buques insignia.
Qué decidirá el futuro del Air
Hay tres llaves para que la línea prospere: 1) ergonomía real – el Air debe sentirse claramente distinto a un iPhone estándar – ; 2) autonomía – la delgadez no puede cobrarse un día completo de uso – ; y 3) lógica de valor – precio y almacenamiento tienen que encajar de forma natural entre el modelo base y la gama Pro. Si Apple acierta esa mezcla, el Air puede convertirse en el iPhone favorito de quien quiere potencia y comodidad sin cargar con más gramos de la cuenta.
Conclusión: pese al vaivén de titulares, la lectura combinada de cadena de suministro y analistas sugiere que Apple no está echando el freno. Salvo un vuelco evidente de la demanda, iPhone Air 2 e iPhone Air 3 siguen en la pista.
2 comentarios
No más culto a lo delgado a costa de la batería, por favor
Si es más ligero y aguanta el día entero, me vale 😅