El iPhone Air está callando bocas. 
A pesar de los titulares alarmistas y las predicciones de fracaso, el modelo más ligero de Apple está demostrando una sorprendente fortaleza en el mercado de segunda mano de Estados Unidos. Según SellCell, una de las principales plataformas para comparar precios de reventa, el iPhone Air mantiene su valor mejor de lo esperado y se encuentra casi al nivel del iPhone 17 Pro Max.
Comparando ambos modelos con las mismas condiciones – 256 GB de almacenamiento, estado impecable y el precio de recompra más alto – los datos son reveladores. El iPhone Air se está revendiendo por alrededor de 671 dólares, mientras que el iPhone 17 Pro Max alcanza los 827 dólares. Si consideramos los precios originales de 999 y 1.199 dólares respectivamente, las tasas de depreciación son de 32,8% para el Air y 31% para el Pro Max. En otras palabras, solo hay una diferencia de 2% entre ambos, algo impresionante si pensamos en la cantidad de críticas que ha recibido el Air en las últimas semanas.
Hace poco, varios informes pintaban un panorama muy distinto. El estudio de KeyBanc Capital Markets aseguraba que “no había prácticamente demanda” para el iPhone Air, y el reconocido analista Ming-Chi Kuo afirmaba que Apple había recortado la producción de componentes hasta en un 80%. Pero el mercado de segunda mano parece contar otra historia: una en la que el Air conserva su atractivo entre usuarios que valoran el diseño, la ligereza y la estética por encima de la pura potencia técnica.
Quizás ese sea el verdadero éxito del iPhone Air. No busca ser el más potente, sino el más elegante. En una época en la que todos los teléfonos parecen iguales, su enfoque minimalista lo hace destacar. Puede que no rompa récords de ventas, pero está ganando terreno como símbolo de estilo y diferenciación. Contra todo pronóstico, el Air no se hunde: flota con clase.