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Edge Light en macOS Tahoe 26.2: la luz de estudio integrada en la pantalla de tu Mac

por ytools
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Apple está a punto de lanzar uno de esos cambios pequeños en apariencia, pero que se notan todos los días cuando abres el portátil. Con macOS Tahoe 26.2 llega Edge Light, una nueva función pensada para quienes viven pegados a las videollamadas en el Mac.
Edge Light en macOS Tahoe 26.2: la luz de estudio integrada en la pantalla de tu Mac
La idea es simple pero muy inteligente: convertir los bordes de la pantalla en una especie de aro de luz virtual, para que tu cara deje de verse oscura, llena de sombras o directamente como una silueta en la cueva.

En la segunda beta de macOS Tahoe 26.2 ya se puede activar Edge Light y comprobar cómo funciona. Cuando la opción está encendida, aparece un sutil marco luminoso alrededor de la pantalla del Mac. No es un efecto de adorno ni un truco visual sin más: ese contorno actúa como una luz suave y distribuida, que ilumina el rostro de forma más uniforme y ayuda a que la imagen de la cámara parezca mucho más cuidada, incluso si la lámpara del escritorio es floja o el ambiente está medio a oscuras.

Si trabajas desde casa, estudias a distancia o pasas el día en reuniones por Zoom, Teams o FaceTime, seguro que ya has sufrido el drama de la mala iluminación. Luz fuerte detrás y tú completamente a contraluz; una única bombilla lateral que deja medio rostro en sombra; mezcla rara de luz amarilla y blanca que hace que tu piel se vea extraña en pantalla. El objetivo de Edge Light es atacar justo ese problema, sin obligarte a comprar focos, trípodes o un ring light gigante para el escritorio.

Para que el resultado no parezca un foco blanco pegado al monitor, Apple tira de lo que ya tiene en casa: el Neural Engine de los chips Apple Silicon. macOS analiza la señal de la cámara en tiempo real, detecta dónde está tu cara, qué tamaño ocupa en el encuadre y cómo te mueves. Con esa información decide qué zonas del marco deben iluminarse más, cuáles deben suavizarse y cuánta intensidad aplicar en cada momento. Si te acercas a la pantalla, te echas hacia atrás o te mueves ligeramente hacia un lado, la iluminación se ajusta sola para seguir siendo favorecedora.

Edge Light también está pensado para no estorbar mientras trabajas. Apple sabe que no solo estás posando delante de la cámara; estás moviendo ventanas, clicando en botones y leyendo documentos. Por eso, cuando llevas el cursor hacia el borde de la pantalla, el efecto de luz se desvanece de manera gradual. Así, el marco no tapa menús ni distrae cuando necesitas ver con claridad lo que hay en los laterales del monitor. Sigues aprovechando la mejora de luz sobre tu rostro, pero sin sentir que el sistema te deslumbra mientras navegas por la interfaz.

Otro punto clave es la personalización. Edge Light no es un botón de encendido y apagado sin más: en el panel de efectos de vídeo aparece un control deslizante para ajustar la temperatura de color. Puedes optar por una luz más cálida, que aporta un tono más suave y agradable a la piel, o por una luz fría, parecida a la de oficina o a la luz del día. Esa posibilidad de elegir es importante, porque una mezcla rara de temperaturas de color suele generar caras rojizas, verdosas o demasiado pálidas en pantalla. Ajustando Edge Light al ambiente, el resultado es mucho más natural.

Todo esto se integra en el mismo apartado del sistema donde ya viven otros efectos como el fondo difuminado, los fondos virtuales, Studio Light y el modo Retrato. Eso significa que Edge Light funciona no solo en FaceTime, sino también en prácticamente cualquier app de videoconferencia que use los efectos de macOS: Zoom, Microsoft Teams, Google Meet y compañía. Además, la función no se limita a la cámara integrada del MacBook; si usas una webcam externa compatible, también puede beneficiarse de la iluminación que genera la pantalla.

En cuanto a compatibilidad, Apple ha dejado claro que Edge Light está pensado para Mac y MacBook con Apple Silicon, es decir, modelos con procesadores de la familia M. En ellos, el Neural Engine se encarga de analizar la imagen directamente en el dispositivo, sin depender de servidores externos. Y en los modelos más recientes, a partir de 2024, macOS Tahoe 26.2 da un paso más: el sistema puede activar Edge Light de forma automática cuando detecta que la luz ambiente ha bajado. Si tu habitación se oscurece al caer la tarde, el Mac lo nota y te ayuda a seguir viéndote bien en la cámara sin que tengas que tocar nada.

El lanzamiento de macOS Tahoe 26.2 está previsto para diciembre, tras un periodo de pruebas en beta en el que Apple irá puliendo detalles, corrigiendo errores y comprobando que Edge Light se comporta bien en diferentes tamaños de pantalla y con distintos tipos de aplicaciones. Esta versión llegará poco después de macOS Tahoe 26.1, actualización que estrenó más opciones para personalizar el aspecto de Liquid Glass, con interfaces más translúcidas o más tintadas para mejorar la legibilidad, además de nuevos idiomas para Apple Intelligence y un paquete de mejoras internas y correcciones.

Más allá de la parte técnica, Edge Light dice mucho sobre el tipo de mejoras que Apple quiere llevar al Mac. No se trata solo de lanzar grandes funciones llenas de palabras de moda, sino de corregir pequeños dolores del día a día. Una videollamada en la que por fin se te ve bien la cara, una entrevista de trabajo online en la que no pareces escondido en un trastero, una reunión con un cliente en la que la imagen es clara aunque tu salón esté medio oscuro… son situaciones muy concretas, donde una función como Edge Light tiene más impacto real que muchos experimentos de IA que la mayoría apenas toca.

Apple ya ofrece un buen arsenal de herramientas para videollamadas, como Center Stage para mantenerte centrado en el encuadre o el desenfoque de fondo que disimula el caos detrás de ti. Edge Light encaja de forma natural en esa familia de funciones. En vez de obligarte a invertir en equipos de iluminación, aprovecha algo que todos los Macs ya tienen, la pantalla, y la convierte en una fuente de luz adaptativa. Para quienes comparten piso, trabajan desde una habitación pequeña o dependen de una lámpara vieja encima de la mesa, puede ser la diferencia entre verse medio presentable o parecer una silueta borrosa.

Por supuesto, Edge Light no pretende sustituir a un estudio profesional con focos, softboxes y configuraciones complejas. Quienes viven de la creación de contenido seguirán necesitando una iluminación más potente y controlada. Pero para la mayoría de usuarios que solo quiere verse bien en una llamada de trabajo, en una clase online o en un FaceTime familiar, esta solución integrada resulta muy atractiva: no requiere cables extra, no llena el escritorio de cacharros y no depende de que te acuerdes de encender una lámpara antes de entrar en la reunión.

Cuando macOS Tahoe 26.2 llegue a todo el mundo, no será raro que muchos actualicen el sistema únicamente por curiosidad para probar Edge Light. Es el típico detalle que notas en los primeros minutos, agradeces en la primera reunión nocturna y, al cabo de unos días, das por hecho como si siempre hubiera estado ahí. Y justo ahí está la gracia: son estas mejoras silenciosas pero bien pensadas las que hacen que un sistema operativo se sienta moderno, cercano y realmente útil, más allá de las grandes funciones de escaparate.

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