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MSI AGESA 1.2.8.0: cuando la BIOS de tu X870E convierte el PC en un ladrillo

por ytools
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Para muchos entusiastas de PC que han apostado por la plataforma AMD AM5, actualizar la BIOS ha dejado de ser un simple trámite rutinario. Cada nueva versión se siente más como tirar los dados. El último capítulo de esta historia llega de la mano de MSI, que ha empezado a publicar firmwares basados en AGESA 1.2.8.0 para algunas placas base de la serie 800.
MSI AGESA 1.2.8.0: cuando la BIOS de tu X870E convierte el PC en un ladrillo
Sobre el papel, se trata de un ajuste de compatibilidad de memoria y de preparación para futuras CPU y APU. Pero los primeros reportes señalan algo mucho menos inocente: equipos que dejan de mostrar siquiera la pantalla de BIOS y quedan atrapados en un bucle de reinicios.

Conviene recordar qué es exactamente AGESA. Son las siglas de AMD Generic Encapsulated Software Architecture, el bloque de microcódigo que los fabricantes integran en el UEFI para poder inicializar el procesador, entrenar la RAM, definir tensiones y frecuencias y, en general, despertar todo el hardware antes de que el sistema operativo tome el control. Cada vez que AMD libera una nueva rama de AGESA, marcas como MSI, ASUS o ASRock se apresuran a incorporarla para presumir de soporte para la siguiente generación de procesadores, perfiles DDR5 más agresivos y supuestas mejoras de estabilidad.

En las últimas semanas, la atención estaba centrada en AGESA 1.2.7.0, la rama destinada a preparar AM5 para los próximos APUs Krackan Point y Strix Point. MSI y ASUS fueron de las primeras en sacar BIOS con esa base para varios modelos, adelantando así la compatibilidad con el hardware que viene. Ahora MSI ha decidido dar un paso más y ofrecer directamente BIOS con AGESA 1.2.8.0 en un pequeño grupo de placas de la serie 800, convirtiendo a sus propietarios en pioneros… y, de facto, en testers.

Según una hoja de seguimiento de AGESA mantenida por la comunidad, solo tres placas MSI aparecen por ahora con BIOS públicos basados en 1.2.8.0: MPG X870E Edge Ti WiFi, MPG X870E Carbon WiFi y MAG B850M Mortar. En las páginas oficiales de soporte, las notas de la versión son casi minimalistas: se habla de mejora de compatibilidad de memoria y optimización de estabilidad, poco más. No hay etiqueta de beta, ni advertencias en grande, ni detalles sobre qué problemas se han atacado exactamente.

La realidad que está viviendo parte de la comunidad es bastante menos tranquila. Un usuario en el foro Chiphell explica que, tras flashear la BIOS con AGESA 1.2.8.0 en su MPG X870E Carbon WiFi, el sistema dejó de llegar al UEFI. El PC intenta arrancar, en ocasiones muestra el logo de la placa, pero enseguida se reinicia y vuelve a empezar el ciclo. El sistema operativo nunca llega a cargar. En otras palabras: el hardware sigue ahí, pero la placa queda, en la práctica, reducida a un caro pisapapeles hasta que se recupere la BIOS de alguna forma.

Las respuestas del resto de usuarios mezclan humor negro y resignación. Hay quien responde con memes y risas nerviosas, otro suelta el clásico “nadie te obligó a actualizar el primer día”, pero también surgen más testimonios de bucles de arranque y tardes enteras peleando con USB BIOS Flashback. Para quien nunca ha usado estas funciones de recuperación, la sensación es bastante desagradable: de un clic a otro pasas de tener un PC nuevo a quedarte fuera de tu propia máquina.

El contexto técnico tampoco ayuda. Las placas AM5 actuales combinan PCIe 5.0, módulos DDR5 de alta velocidad y VRMs preparados para futuras CPU cada vez más exigentes. AGESA está en el centro de todo eso y determina en qué orden se inicializa cada componente, cómo se entrena la memoria y qué márgenes de tensión se permiten. Un pequeño cambio pensado para mejorar la compatibilidad con un kit concreto de RAM o con un nuevo stepping de APU puede desestabilizar sin querer configuraciones que hasta ayer eran perfectamente sólidas.

Además, la rama AGESA 1.2.7.x no ha sido precisamente un camino de rosas. En el ecosistema ASUS, el BIOS 1804 basado en 1.2.7.0 ha desaparecido discretamente de algunas páginas de soporte y ha sido sustituido por la versión 1805, que mantiene la misma rama de AGESA pero incorpora parches adicionales propios del fabricante. ASRock, por su parte, aparece en la hoja comunitaria con una versión 1.2.7.1 marcada claramente como beta para ciertas X870 y X870E, y en algunos modelos ha saltado directamente de builds antiguos como 1.2.0.3 a 1.2.8.0, sin pasar por un 1.2.7.0 público. Todo ello refuerza la impresión de que esta generación de microcódigo está siendo más turbulenta de lo habitual.

¿Qué debería hacer entonces quien tenga una MSI MPG X870E Edge Ti WiFi, una MPG X870E Carbon WiFi o una MAG B850M Mortar? La respuesta más sensata, por ahora, es sencilla: si tu equipo funciona bien, no tengas prisa por actualizar. Si el PC arranca a la primera, la RAM sube con su perfil EXPO/XMP sin dramas y no sufres cuelgues ni pantallazos extraños, tu BIOS actual no es un problema, sino una base estable. Lo recomendable es anotar o capturar en pantalla las opciones clave, guardar un perfil de configuración en un pendrive y tratar esa versión como tu “punto seguro” al que poder volver.

Tiene cierto sentido plantearse el salto a AGESA 1.2.8.0 solo en escenarios muy concretos. Por ejemplo, si MSI menciona expresamente en el changelog un fallo que coincide al milímetro con lo que te ocurre (un problema de arranque con un modelo específico de memoria, por ejemplo) y ya has agotado otras soluciones. O si realmente trabajas con muestras tempranas de Krackan Point o Strix Point y necesitas sí o sí el nuevo soporte para poder probarlas. En esos casos, entender bien cómo funciona USB BIOS Flashback en tu placa y tener a mano otro PC para una posible recuperación deja de ser un extra y se convierte en casi obligatorio.

Para el resto de usuarios, la estrategia más inteligente es esperar y observar. Dar margen a MSI y a AMD para que recopilen casos, reproduzcan el fallo de placas que no llegan al BIOS y publiquen revisiones de firmware que indiquen claramente qué se ha corregido. En lugar de flashear la primera versión que aparece en la web de soporte, resulta más prudente seguir las experiencias en foros, grupos y redes, y actualizar solo cuando haya señales de que la nueva rama se comporta de forma consistente.

Lo más probable es que, dentro de unos meses, AGESA 1.2.8.0 no sea más que otra línea en el historial de BIOS, recordada únicamente por quienes pasaron una noche entera reviviendo una X870E testaruda. A día de hoy, sin embargo, se parece más a un cartel de “proceda con cuidado” que a una actualización imprescindible. Hasta que el microcódigo madure y los fabricantes dejen de retirar versiones problemáticas, los propietarios de placas AM5 de la serie 800 estarán mejor protegidos si se quedan en un BIOS probado y estable que si se apuntan voluntariamente al experimento de firmware más reciente.

1 comentario

Baka January 21, 2026 - 7:20 am

Noche entera jugando con USB Flashback en vez de con el juego que quería probar, ser beta tester gratis de AGESA no estaba en mis planes

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