Inicio » Sin categorizar » Nubia M153: el móvil con IA agentiva que realmente usa tus aplicaciones por ti

Nubia M153: el móvil con IA agentiva que realmente usa tus aplicaciones por ti

por ytools
0 comentario 0 vistas

La nueva ola de IA que llega desde China ya no vive solo en la nube: ahora cabe en el bolsillo. Después del tan comentado “momento DeepSeek” a principios de 2025, ByteDance quiere repetir jugada, pero esta vez con hardware propio en colaboración con ZTE.
Nubia M153: el móvil con IA agentiva que realmente usa tus aplicaciones por ti
El resultado es el Nubia M153, un prototipo de smartphone que la compañía presenta como el primer móvil realmente agentivo del mundo: un dispositivo que no solo contesta preguntas, sino que mira la pantalla, entiende lo que ve y actúa por ti.

Sobre el papel, el Nubia M153 parece un típico gama alta chino: especificaciones muy agresivas, precio competitivo y un diseño pensado para aguantar cargas de trabajo de IA durante todo el día. Oficialmente se vende como un prototipo de ingeniería disponible solo por pedido online, por 3.499 yuanes (unos 494 dólares). Es decir, no es un “flagship” clásico para el gran público, sino una invitación a participar en un experimento en tiempo real sobre cómo podrían ser los smartphones dentro de unos años.

Qué significa tener una IA agentiva en el móvil

Los asistentes que usamos hoy en día son, en el fondo, bastante limitados. Viven dentro de un par de apps, ponen alarmas, dictan mensajes, resumen correos y poco más. Doubao, el agente de ByteDance que da vida al Nubia M153, apunta mucho más alto. No es un bot encerrado en una aplicación, sino una capa que se sienta en lo más profundo de Android, con permisos similares a los de las herramientas de accesibilidad del sistema.

En lugar de depender de integraciones limpias vía API, Doubao se comporta como un usuario invisible. Tú le hablas y el agente se pone en marcha: salta entre apps, lee todo lo que aparece en la pantalla, reconoce botones, campos de texto, listas y menús, y empieza a pulsar, desplazarse y escribir como si hubiera una mano real sobre el panel. Si le pides “búscame un restaurante para el viernes a las 20:00”, puede abrir apps de comida, comparar sitios, revisar disponibilidad, rellenar datos y confirmar la reserva. Si le pides la mejor oferta de un producto, rastrea varias tiendas online, compara precios y, con tu permiso, completa la compra.

Con las fotos hace algo parecido: abre la galería o la app de edición, selecciona la imagen y es capaz, por ejemplo, de borrar a un viandante que arruinaba el encuadre. Por eso los primeros comentarios que circulan por redes resumen el Nubia M153 como “guapísimo y un poco inquietante a la vez”. Por primera vez, un móvil se vende con la promesa clara de que será él quien opere la interfaz por ti.

Hardware de gama alta pensado para la IA

Para que todo esto no se quede solo en marketing, ZTE ha envuelto a Doubao en un equipo bastante serio. El Nubia M153 llega en una única configuración, pero muy generosa: 16 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento interno, espacio de sobra para modelos locales, muchas apps abiertas y multitarea intensa mientras el agente trabaja en segundo plano.

En el corazón del dispositivo encontramos el SoC Qualcomm Snapdragon 8 Elite, uno de los chips más potentes del ecosistema Android, con una NPU preparada para cargas de IA continuas. La pantalla es un panel LTPO OLED de 6,78 pulgadas con resolución de 1264 x 2800, que promete texto muy nítido, negros profundos y una frecuencia de actualización variable para ahorrar batería cuando no hace falta ir al máximo de Hz.

En fotografía, ZTE ha apostado por la simetría de números: cámara principal de 50 MP, teleobjetivo de 50 MP, ultra gran angular de 50 MP y cámara frontal de 50 MP. Sobre el papel, da igual hacia dónde apuntes: siempre hay un sensor de alta resolución detrás. Es una configuración pensada tanto para quien solo quiere buenas fotos como para quien quiera jugar con edición avanzada y filtros impulsados por IA.

Todo esto se alimenta con una batería de 6.000 mAh que soporta carga inalámbrica de 15 W. Esa capacidad extra tiene sentido: un agente que está leyendo la pantalla, interpretando interfaces, conectándose a la red y saltando entre apps va a gastar más energía que un asistente pasivo que se activa tres veces al día. El M153 parece diseñado bajo la idea de que la IA no será un extra ocasional, sino algo que usarás de forma constante.

  • Prototipo de ingeniería, solo disponible mediante pedidos online
  • Precio: 3.499 yuanes (aprox. 494 USD)
  • Dimensiones: 163,12 x 77,04 x 8,52 mm
  • Pantalla: LTPO OLED de 6,78", 1264 x 2800 píxeles
  • Cámaras: 50 MP principal, 50 MP tele, 50 MP ultra gran angular, 50 MP frontal
  • Memoria: 16 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento interno
  • Procesador: Qualcomm Snapdragon 8 Elite
  • Carga inalámbrica: hasta 15 W
  • Batería: 6.000 mAh

Cómo trabaja Doubao con tus aplicaciones

La parte más llamativa, y también la más polémica, es cómo Doubao se relaciona con las apps. En vez de esperar a que cada servicio desarrolle una integración oficial, el agente utiliza permisos de sistema para simular toques y gestos. Lee lo que hay en la pantalla, traduce los elementos visuales a una especie de mapa mental de botones, iconos y campos, y decide qué hacer a continuación. Es decir, trata cualquier app igual que lo haría una persona, mirándola y pulsando donde toca.

La ventaja es evidente: en teoría, Doubao puede funcionar con casi cualquier aplicación Android sin que el desarrollador tenga que mover un dedo. Si cambia el diseño, el agente puede adaptarse usando visión e interpretación del contexto, en lugar de quedar bloqueado hasta que salga un parche. Es una especie de vistazo anticipado a un futuro en el que tu teléfono actúa como un “becario digital” que se encarga de la rutina.

El problema es que ese nivel de acceso también da vértigo. Para poder funcionar así, el sistema ve prácticamente lo mismo que tú ves: chats privados, apps bancarias, resultados médicos, paneles internos de trabajo. No cuesta entender por qué el Nubia M153 genera a la vez fascinación y preocupación. Si el móvil puede navegar por cualquier interfaz, la pregunta obvia es quién manda de verdad: tú, o la capa de IA que interpreta y ejecuta.

Poder, privacidad y política metidas en el bolsillo

El lanzamiento del Nubia M153 llega en un momento en el que cualquier movimiento de las grandes tecnológicas chinas se lee también en clave geopolítica. ByteDance, dueña de TikTok y Douyin, ya está en el centro de debates sobre datos, influencia y regulación. Colocar un agente suyo operando a nivel de sistema en un smartphone significa que fuera de China el producto se mirará con lupa, por muy bonita que suene la promesa de “consentimiento” y “controles de seguridad”.

Curiosamente, las primeras discusiones sobre el teléfono no son solo un muro de comentarios anti-China. Hay mucha reacción mezcla de sorpresa y envidia: ¿cómo puede ser que sea una combinación ZTE + ByteDance la que se atreve antes que gigantes como Apple, Google o Samsung? La desconfianza sigue ahí, pero convive con la sensación de estar viendo un adelanto de la próxima generación de dispositivos.

Analistas del sector señalan además un posible choque de intereses. Si la capa de IA se convierte en el elemento realmente diferencial, la marca de hardware corre el riesgo de perder protagonismo. Quien quiera Doubao podría acabar dando por hecho que el logo de la carcasa es secundario. Eso debilitaría el poder de negociación de los fabricantes, lo que quizá explique por qué este primer experimento se realiza con Nubia y no con uno de los líderes absolutos del mercado.

Por qué Nubia se prestó al experimento

Para ZTE, la jugada es una oportunidad de salir de la segunda fila y colarse en titulares de una categoría nueva: la de los móviles AI-first, pensados desde la IA hacia el resto. Nubia se coloca así como una marca dispuesta a asumir riesgos y probar conceptos que otros aún miran con distancia. ByteDance, por su parte, consigue un terreno de pruebas relativamente flexible sin tener que crear desde cero su propia gama de teléfonos.

Que el dispositivo se presente abiertamente como prototipo de ingeniería también ayuda a gestionar expectativas. El público objetivo son desarrolladores, entusiastas y usuarios avanzados que quieren ser los primeros en jugar con una IA agentiva real. Eso abre margen para esquinas todavía sin pulir, a cambio de funciones más ambiciosas. No se vende solo como otro Android potente, sino como una especie de versión beta del futuro.

Un adelanto de la próxima era de smartphones

Está por ver si el Nubia M153 terminará siendo una anécdota interesante o la plantilla sobre la que otros fabricantes copien en los próximos años. Lo que sí deja claro es un cambio de enfoque. Mientras Apple, Google, Samsung y compañía van añadiendo IA por capas –un asistente un poco más listo aquí, un resumen automático allá– la dupla ByteDance + ZTE se salta pasos y plantea una pregunta directa: ¿y si el teléfono hiciera él solo la parte aburrida?

Por ahora, la sensación encaja bastante bien con lo que se lee en los comentarios: “guau, pero da cosa”. Es guau porque la idea de un asistente que entiende contexto, salta entre apps y resuelve tareas de principio a fin es muy seductora para cualquiera que viva ahogado entre notificaciones, formularios y reservas. Y da cosa porque supone ceder a una empresa un tipo de control que hasta ahora solo tenía el usuario.

El Nubia M153 no es únicamente otro monstruo de especificaciones. Es un test real sobre cuánta autonomía estamos dispuestos a ceder a cambio de comodidad, y una señal de que la IA agentiva está a punto de salir de los powerpoints y los vídeos promocionales para meterse, de verdad, en el uso diario de nuestros teléfonos.

Deja un comentario