NVIDIA y Nokia han anunciado una alianza estratégica que promete cambiar el rumbo de las telecomunicaciones. Ambas compañías se han propuesto construir las bases de la red 6G del futuro, impulsada por inteligencia artificial. Durante la conferencia GTC 2025, el CEO de NVIDIA, Jensen Huang, reveló que la empresa invertirá 1.000 millones de dólares en Nokia, a un precio de 6,01 dólares por acción. 
Con ello, la compañía busca acelerar el desarrollo de tecnologías AI-RAN (Red de Acceso por Radio con IA), abriendo paso a una nueva era de conectividad.
Esta colaboración no se trata solo de mejorar la velocidad de las redes, sino de rediseñarlas desde su núcleo. La visión compartida por ambas firmas apunta a una infraestructura capaz de tomar decisiones en tiempo real, optimizar el tráfico de datos automáticamente y adaptarse a las condiciones cambiantes del entorno sin intervención humana. En otras palabras, las redes del futuro pensarán por sí mismas.
El corazón de esta revolución tecnológica es la plataforma ARC (Aerial RAN Computer) de NVIDIA, que combina los potentes CPUs Grace con las nuevas GPUs Blackwell. ARC integra el software RAN directamente en la arquitectura CUDA, permitiendo un procesamiento ultrarrápido y una inteligencia distribuida en el borde de la red. Con esta integración, las operadoras podrán reducir drásticamente la latencia y ofrecer experiencias mucho más fluidas a los usuarios.
Nokia, por su parte, integrará el ecosistema ARC dentro de su infraestructura existente, lo que facilitará una transición progresiva del 5G hacia el 6G. Su nuevo módulo ARC-Pro será el núcleo de esta transformación, ofreciendo a los operadores la posibilidad de incorporar inteligencia artificial sin necesidad de reconstruir sus sistemas. Esto abrirá la puerta a una nueva generación de servicios empresariales y experiencias conectadas.
Las implicaciones son enormes: desde ciudades inteligentes y vehículos autónomos hasta fábricas automatizadas y mundos virtuales más inmersivos. Con la inferencia de IA ocurriendo directamente en el borde de la red, las respuestas serán instantáneas, permitiendo una conectividad prácticamente sin retrasos.
El primer operador en probar esta tecnología será T-Mobile, que comenzará los ensayos de campo en 2026 en Estados Unidos. Si los resultados son positivos, esta alianza podría marcar el inicio de la expansión global del 6G. Para Nokia, podría significar su tan esperado regreso al protagonismo tecnológico, mientras que NVIDIA reafirma su posición como líder indiscutible en inteligencia artificial.
De los gráficos a las redes, NVIDIA continúa extendiendo su dominio tecnológico. Y con Nokia de vuelta en el juego, el futuro de las comunicaciones parece más inteligente que nunca.