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OnePlus 15 vs OnePlus 13: ¿qué móvil hace mejores fotos en 2025?

por ytools
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El OnePlus 15 llega a la gama alta con todo el paquete que esperas de un flagship moderno: Snapdragon 8 Elite Gen 5, batería más grande, carga todavía más rápida y una pantalla con tasa de refresco altísima y animaciones que parecen mantequilla. Sobre el papel, es la evolución lógica del OnePlus 13.
OnePlus 15 vs OnePlus 13: ¿qué móvil hace mejores fotos en 2025?
Pero si rascamos un poco por debajo de esa ficha técnica, aparece el tema que más debate está generando entre los usuarios: las cámaras traseras.

Y no es para menos. En vez de seguir el camino habitual de subir un peldaño en hardware, OnePlus ha tomado una decisión polémica: el OnePlus 15 usa sensores algo más modestos que el OnePlus 13, muchos de ellos reciclados de modelos anteriores. En un mercado donde todo el mundo presume de sensores gigantes y cifras absurdas de megapíxeles, suena a herejía. Para compensar, la marca apuesta fuerte por el software con un nuevo sistema de procesado llamado DetailMax Engine, que promete sacar oro de un hardware que, por sí solo, no impresiona tanto.

En este análisis comparativo nos centramos precisamente en eso: cómo se comportan las tres cámaras traseras del OnePlus 15 frente a las del OnePlus 13 en fotos reales. Dejamos a un lado el ruido de marketing y miramos los resultados: qué tal rinde la cámara principal, cómo se defiende el teleobjetivo, hasta dónde llega el ultra gran angular y, sobre todo, si el cerebro del OnePlus 15 es capaz de compensar la fuerza bruta del OnePlus 13.

Del sello Hasselblad al DetailMax Engine: nuevo rumbo para las cámaras OnePlus

Durante varias generaciones, OnePlus construyó su historia fotográfica alrededor de un nombre con mucho peso: Hasselblad. Ese logo en el módulo de cámara del OnePlus 13 no era casualidad; la marca vendía la idea de colores más fotográficos, un tratamiento de la luz más elegante y un toque premium que lo distinguía de otros Android. El OnePlus 13 es claramente un hijo de esa etapa, con una colorimetría relativamente sobria, aunque con sus rarezas.

El OnePlus 15 marca el final de ese capítulo. La colaboración con Hasselblad se ha cerrado y la firma sueca trabaja ahora solo con Oppo, la hermana mayor dentro del grupo. OnePlus, en cambio, estrena etapa por cuenta propia y presenta su nueva apuesta: DetailMax Engine. Ya no hay nombre de cámara clásica en la tapa, sino un conjunto de algoritmos que prometen menos artificio y más textura real en las fotos.

¿Qué intenta hacer exactamente DetailMax Engine? A grandes rasgos, reducir ese look de foto de móvil hiperprocesada sin renunciar a la nitidez. El sistema combina varios fotogramas en 12 MP, capturados con distintas exposiciones para cubrir bien luces y sombras, con un fotograma en 50 MP del que extrae detalle fino. El resultado, en teoría, son imágenes más naturales, con transiciones suaves y muchos matices, pero sin el típico efecto acuarela cuando la luz empieza a flojear. Todo ello movido por el Snapdragon 8 Elite Gen 5, que tiene músculo de sobra para procesar pilas de datos sin bloquear la cámara.

El planteamiento suena atractivo, pero deja una duda en el aire: ¿hasta dónde puede llegar el software cuando el sensor es más pequeño? Es justo lo que vamos a ver al compararlo directamente con el OnePlus 13, que confía más en su hardware y menos en trucos algorítmicos.

Cámara principal: cuando el tamaño del sensor todavía importa

La cámara que más usas en el día a día es la principal, así que ahí es donde se juega media batalla. El OnePlus 13 monta un sensor Sony LYT-808 de 50 megapíxeles, de tamaño 1/1,4 pulgadas, con píxeles de 1,12 µm y una óptica luminosa con apertura f/1.6. No será el último grito del mercado, pero sigue siendo un sensor grande y muy capaz, con pedigree de gama alta.

El OnePlus 15, en cambio, apuesta por un Sony IMX906, también de 50 megapíxeles, pero con un tamaño más contenido de 1/1,56 pulgadas, píxeles de 1,0 µm y apertura f/1.8. Es un viejo conocido: lo hemos visto ya en modelos como el OnePlus 13R y el 13s. O sea, es un sensor cumplidor, pero pensado originalmente para una gama un poco menos ambiciosa. Si hablamos solo de hardware, el OnePlus 13 juega en otra liga.

Eso se traduce en cosas muy concretas: más superficie de sensor significa más luz capturada, menos ruido a igualdad de ISO, mayor margen para exprimir el rango dinámico y menos dependencia de trucos agresivos de reducción de ruido. Sumado a la lente más luminosa del OnePlus 13, el mensaje es claro: en condiciones difíciles, el 13 parte con ventaja.

Fotos diurnas en 12,5 MP: dos estilos de imagen muy marcados

Por defecto, tanto el OnePlus 13 como el OnePlus 15 agrupan píxeles y generan fotos de alrededor de 12,5 megapíxeles. Es el típico pixel binning que equilibra archivo manejable con calidad alta. Desde ese mismo punto de partida, cada móvil toma un camino muy distinto en cuanto a procesado.

El OnePlus 13 mantiene un enfoque muy de impacto visual. Las fotos tienen un contraste notable, las sombras son profundas y las zonas iluminadas se marcan con claridad. Una copa de árbol en la calle, por ejemplo, parece casi tridimensional: las hojas que reciben luz saltan hacia el frente y las que quedan en sombra generan volumen. Es un tipo de imagen muy agradecida para redes sociales, de esas que hacen scroll stop en el feed.

El OnePlus 15, con DetailMax Engine al mando, se separa bastante de esa filosofía. El contraste local se suaviza, las transiciones entre luces y sombras son más graduales y la nitidez se aplica con mucha más delicadeza. El resultado es una imagen más calmada, con menos riesgo de halos alrededor de los objetos. A primera vista, puede dar la sensación de ser menos nítida, pero esa suavidad tiene bastante de intencional: la foto no grita desde la pantalla, sino que se deja mirar.

En color se ve aún más el cambio de era. El OnePlus 13, heredero del ajuste Hasselblad, intentaba mantenerse más o menos fiel, aunque arrastraba un ligerísimo tinte magenta en cielos y neutros que a algunos usuarios no terminaba de convencer. El OnePlus 15 mira menos a la realidad y más a lo que se ve bien en la pantalla: tonos más cálidos, verdes más cinematográficos y cielos de azul intenso. ¿Es 100 % real? No siempre. ¿Funciona para quien quiere sacar la foto, verla bonita y compartirla sin tocar nada? Muchísimo.

Hay además una mejora clara en el control de pequeños defectos ópticos. El OnePlus 13 a veces se atragantaba con elementos muy finos, como cables o estructuras metálicas, generando pequeñas zonas con texturas raras. El OnePlus 15 hace un trabajo más limpio en esos casos, y también controla mejor las aberraciones cromáticas en los bordes del fotograma.

Ahora bien, cuando dejamos de mirar solo el conjunto y empezamos a fijarnos en sombras, texturas pequeñas y zonas complicadas, la física levanta la mano. El OnePlus 13 aguanta el tipo con menos ruido en áreas oscuras y conserva mejor la microtextura en paredes, suelo, ropa o vegetación. El OnePlus 15, al tener menos luz desde el origen, necesita apretar más el ruido y eso borra parte de esa información fina, justo lo que muchos entusiastas valoran.

RAW en la cámara principal: donde se ve quién manda en hardware

Para el usuario que dispara en automático y manda la foto directamente al grupo de WhatsApp, todo lo anterior puede sonar algo exagerado. Pero si eres de los que dispara en RAW o le gusta trastear con sliders de exposición, sombras y claridad, la diferencia entre ambos modelos se vuelve muy visible.

Los archivos RAW del OnePlus 13 son sencillamente más agradecidos. Tienen menos ruido de base, más información en las sombras y permiten levantar luces o recuperar detalle sin que la imagen se rompa tan rápido. Hay margen para experimentar, para forzar un poco la edición o sacar varias versiones de una misma toma sin perder calidad de forma dramática.

En el OnePlus 15, cuando quitamos la máscara del procesado y nos quedamos con el RAW, se nota que el sensor es más justo. No es que las fotos sean malas, pero hay menos colchón. Si fuerzas demasiado los ajustes, el ruido aparece antes y las texturas se deshacen con mayor facilidad. Es el peaje que pagas por apoyarte en un sensor reciclado en lugar de en un módulo de gama alta como el del OnePlus 13.

Modo 26 MP en la principal: idea interesante, experiencia irregular

Una de las banderas del OnePlus 15 es el modo de 26 megapíxeles de la cámara principal. No hay que confundirlo con el clásico selector de 50 MP que solo infla el archivo. En este caso, el móvil combina activamente varios fotogramas para generar una imagen intermedia con más píxeles y, en teoría, más detalle real.

Cuando las condiciones acompañan, se aprecia un pequeño salto. Al ampliar texturas finas, como ladrillos, carteles alejados o la textura de la vegetación, el 26 MP ofrece un plus de definición frente al 12,5 MP estándar. Si eres de recortar mucho las fotos después, ese margen extra se agradece. El problema es que el estilo de procesado se vuelve todavía más suave: menos contraste, bordes menos marcados y un aspecto algo etéreo en algunas escenas, como si se hubiera aplicado una ligera capa de niebla encima.

A eso hay que sumar que este modo ralentiza el flujo. El disparo ya no es tan inmediato y hay un pequeño tiempo de espera hasta que el archivo está listo. No es dramático, pero se nota si estás intentando capturar un momento rápido o disparar varias fotos seguidas. Y lo más frustrante es que el 26 MP es caprichoso: deja de funcionar en cuanto juegas con ciertos modos, baja un poco la luz o activas opciones como Motion Photo o filtros. El móvil vuelve silenciosamente a 12,5 MP y tú ni te enteras hasta que revisas la galería.

Por contraste, el modo de 50 MP de ambos teléfonos sigue siendo más postureo que otra cosa. Sí, puedes presumir de archivo enorme, pero la calidad real no mejora en la misma proporción. Si de verdad te importa el detalle, es mejor centrarte en el RAW del OnePlus 13 o en los 26 MP del OnePlus 15 cuando se dan las condiciones perfectas.

Teleobjetivo: menos distancia en hardware, más peso del procesado

Pasamos al teleobjetivo, donde la diferencia de sensores no es tan brutal pero sigue existiendo. El OnePlus 15 utiliza un Samsung ISOCELL JN5 de 50 MP, con un tamaño de alrededor de 1/2,76 pulgadas, píxeles de 0,64 µm, una lente f/2.8 y una distancia focal equivalente a 80 mm (3,5 aumentos ópticos).

El OnePlus 13 apuesta por un Sony LYT-600 también de 50 MP, pero algo más grande (aprox. 1/1,953 pulgadas), con píxeles de 0,8 µm y una lente ligeramente más luminosa f/2.6 a 73 mm (3 aumentos ópticos). De nuevo, el 13 tiene mejor base, aunque esta vez la brecha es más estrecha que en la cámara principal.

Tele de día: el OnePlus 15 conquista por estilo

Con buena luz, ambos teledi obtienen imágenes de 12,5 MP bastante impresionantes. A tamaño de pantalla, no hay una diferencia abismal, y muchas veces manda el gusto. El OnePlus 13 sigue fiel al combo contraste fuerte y nitidez marcada: los edificios lejanos, los detalles en balcones o tejados y las hojas a distancia se ven muy definidos. Al ampliar, eso sí, a veces se aprecia ese punto de procesado duro que da sensación de foto algo pasada de vueltas.

El OnePlus 15, en cambio, aplica la misma filosofía suave de DetailMax al tele. Las líneas siguen siendo claras, pero sin serrucho artificial; los colores resultan muy agradables, y la transición entre planos es más orgánica. Muchas tomas de tele a plena luz con el 15 tienen un aire casi de cámara sin espejo con perfil neutro, mientras que las del 13 se sienten más de móvil con todo a tope. Técnicamente el 13 todavía retiene algo más de microdetalle, pero visualmente el 15 entra mejor por los ojos en muchos casos.

En RAW se repite la historia: el OnePlus 13 ofrece archivos algo más limpios y con más margen de edición, mientras que el OnePlus 15 depende más del procesado interno para lucirse. Para el usuario que nunca sale del modo foto automático, el tele del 15 es una sorpresa agradable; para el que edita en profundidad, el 13 sigue siendo el caballo más fiable.

Tele de noche y modo 26 MP: cuando manda la física

Cuando el sol se va, la cosa cambia. Con menos luz disponible, el tamaño del sensor se vuelve clave. El tele del OnePlus 13 saca partido a esa ligera ventaja de hardware y entrega tomas nocturnas más limpias, con menos ruido y más detalle real en carteles, ventanas iluminadas o follaje a distancia. Se nota que el sensor tiene más margen antes de que el procesado tenga que entrar con la tijera.

El OnePlus 15 hace un esfuerzo por compensar, pero el resultado sufre más. Para controlar el ruido, el móvil recurre a una reducción agresiva que termina alisando texturas. Muchas fotos nocturnas con tele quedan en una zona intermedia: ni son un desastre, ni tienen el punch y la claridad que el OnePlus 13 sí consigue en condiciones similares.

El modo 26 MP en el teleobjetivo es todavía más delicado. En el escenario perfecto (mucha luz, escena estática, sin extras activados) puede generar fotos realmente detalladas, a veces incluso más impactantes que las del OnePlus 13. Pero es un modo tan quisquilloso que en cuanto sales de la postal de manual deja de resultar práctico. Y, como en la principal, aparecen de vez en cuando zonas del fotograma que parecen menos trabajadas: una parte de la acera, una hoja en el suelo o un trozo de edificio que se ve más blando que el resto, como si el algoritmo hubiera fallado al hacer el escalado en esa región.

En resumen, el tele 26 MP del OnePlus 15 es divertido para experimentar, pero no es el tipo de función en la que quieras confiar cuando la foto sí o sí tiene que salir bien. En ese terreno el tele del OnePlus 13, aunque menos sofisticado en opciones, es un compañero más predecible.

Enfoque cercano y trucos de cámara: el movimiento dudoso del OnePlus 15

Ninguno de los dos modelos tiene un teleobjetivo pensado como macro serio. La distancia mínima de enfoque es la típica de estas lentes, así que no esperes pegarte al objeto y llenar el encuadre de textura. Eso sí, el OnePlus 15 logra acercarse un poco más que el 13, y al tener 3,5x en vez de 3x se nota un extra de zoom óptico que ayuda con detalles de comida, flores o detalles de arquitectura.

La polémica llega en el modo Master del OnePlus 15, donde puedes ajustar el enfoque manualmente. Ahí parece que el tele es capaz de enfocar mucho más cerca de lo normal, casi como si hubiera un modo macro oculto. Pero si revisas la calidad de la imagen, el truco se cae: el móvil, en realidad, cambia a la cámara principal y aplica zoom digital, mientras tú sigues pensando que estás con el tele. No hay un aviso claro en la interfaz, y eso deja cierto sabor amargo.

¿Es un crimen? No. Muchas marcas hacen atajos parecidos cuando un módulo no da la talla en cierta situación. El problema es la falta de transparencia y el salto de calidad: un recorte de la principal nunca se ve igual que un tele 100 % óptico. En el OnePlus 13 esto no pasa, así que la comparación no deja bien parado al 15 en este detalle concreto.

Ultra gran angular: correcto, pero lejos de ser protagonista

El tercer elemento del módulo trasero es el ultra gran angular, ese que usamos para meter un edificio entero en el encuadre o dar dramatismo a un paisaje. El OnePlus 15 utiliza un sensor Omnivision OV50D de 50 MP, de aproximadamente 1/2,88 pulgadas, con píxeles diminutos de 0,612 µm y apertura f/2.0. El OnePlus 13, por su parte, recicla el Samsung ISOCELL JN5 de 50 MP como ultra gran angular, el mismo que el 15 emplea para su tele.

Ambos generan fotos de 12,5 MP y ninguno ofrece modo 26 MP aquí. Lo que ves en la configuración estándar es lo máximo que vas a obtener en resolución con estas lentes.

De día, el rendimiento de los dos es bastante similar en cuanto a nivel general. El OnePlus 15 repite la fórmula de color más cálido y saturado que tan bien funciona en redes sociales. El OnePlus 13 es menos vistoso pero un poco más fino en detalle, especialmente hacia las esquinas del cuadro, donde suele haber menos ruido y menos emborronamiento. Ambos controlan bien la distorsión y evitan un efecto ojo de pez exagerado, algo de agradecer en fotos de interior o arquitectura.

Cuando cae la noche, el ultra gran angular del OnePlus 13 saca pecho. Las fotos nocturnas conservan más estructura en edificios, farolas y zonas de vegetación iluminada, con menos tendencia a que todo se convierta en manchas de color. El OnePlus 15 intenta compensar el tamaño más pequeño de su sensor levantando exposición y metiendo bastante reducción de ruido, pero eso a menudo se traduce en texturas lavadas y en una sensación de acuarela en muchas partes de la imagen.

Selfies y vídeo: empate en la frontal, victoria del OnePlus 15 grabando

Más allá de las cámaras traseras, hay dos apartados que también cuentan en el día a día: la cámara frontal y el vídeo. En selfies, la cosa está bastante pareja. Tanto el OnePlus 13 como el OnePlus 15 ofrecen tomas nítidas, con buen tratamiento de piel y un efecto de desenfoque de fondo agradable cuando entra en juego el modo retrato. Las diferencias de tono y contraste son pequeñas y, salvo que seas muy quisquilloso, no van a hacer que te decantes por uno u otro.

En vídeo, en cambio, el OnePlus 15 se nota más moderno. La combinación del nuevo chip con mejoras claras en estabilización electrónica, modos de grabación extra y un rango dinámico más estable hacen que grabar con él sea una experiencia más tranquila. Menos cambios bruscos de exposición, menos temblor en planos caminando y un color que se mantiene coherente entre clips le dan ventaja frente al OnePlus 13.

Si eres de los que graba mucho contenido vertical, vlogs cortos o clips familiares, el OnePlus 15 tiene un punto muy a su favor. El OnePlus 13 se defiende, pero se nota que el esfuerzo de la marca se ha concentrado sobre todo en mejorar vídeo en la generación nueva.

Hardware contra software: lo que revela este cara a cara

Si juntamos todas las piezas, la comparación entre OnePlus 15 y OnePlus 13 acaba siendo algo más profundo que un simple viejo contra nuevo. Habla de una transición en la filosofía de las cámaras de móviles. El OnePlus 15 demuestra hasta qué punto el software puede levantar el nivel de un hardware que, en otra época, se habría reservado para una gama más barata. El teléfono consigue fotos muy agradables y con un look coherente en casi cualquier situación.

El OnePlus 13, en cambio, recuerda que la física sigue teniendo la última palabra cuando quieres exprimir al máximo una imagen. Su sensor principal más grande, la óptica más luminosa y la base más limpia en los RAW lo convierten en una herramienta mejor para quien se preocupa por el detalle, el rango dinámico real y la flexibilidad a la hora de editar.

Lo interesante es que el estilo de salida del OnePlus 13 es moldeable. Tú puedes bajar contraste, calentar el balance de blancos y suavizar un poco la nitidez para acercarte a la estética del OnePlus 15. Pero no puedes hacer el camino inverso: ninguna app es capaz de inventarse el detalle que nunca llegó a capturar el sensor del 15. Esa asimetría explica por qué muchos usuarios avanzados siguen viendo al OnePlus 13 como la referencia interna de la marca en fotografía.

¿Para quién tiene más sentido el OnePlus 15?

Si nos ponemos en la piel de un usuario típico, que abre la cámara, hace la foto y la manda al grupo sin editar nada, el OnePlus 15 es un caramelito. El balance de blancos más cálido favorece tonos de piel, los cielos lucen espectaculares, la nitidez no es agresiva y casi todo lo que sale de la cámara está listo para Instagram, Telegram o donde quieras subirlo. No necesitas saber nada de RAW, ni de curvas, ni de ajustes avanzados: apuntas, disparas y listo.

Para alguien que valora el vídeo tanto como la foto, el 15 suma todavía más puntos. La experiencia de grabación es más completa, fluida y estable que en el OnePlus 13. Si además añadimos el resto de mejoras generacionales (batería, rendimiento general, fluidez de sistema), el OnePlus 15 se consolida como un dispositivo muy equilibrado para uso diario.

¿Y quién debería seguir mirando al OnePlus 13?

Si te consideras más fotógrafo que usuario casual, el OnePlus 13 sigue teniendo un encanto especial. La combinación de hardware de cámara principal, tele y ultra gran angular transmite esa sensación de kit pensado para ir un poco más allá. Los archivos aguantan edición fuerte, los recortes no se desmoronan tan pronto y, especialmente en RAW, el margen creativo es mayor.

Usuarios que hacen impresiones grandes, que disparan en RAW por norma o que simplemente disfrutan acercándose al 100 % para analizar la nitidez de esquina a esquina van a exprimir mejor un OnePlus 13 que un OnePlus 15. Pese a ser más antiguo, su base óptica y de sensor aguanta sin complejos en 2025.

Lo que este duelo dice del futuro de OnePlus

Mirando más allá de estos dos modelos concretos, la comparación también habla del camino que parece querer seguir OnePlus como marca. El 13 representa una etapa en la que la compañía se atrevía a montar sensores muy serios y a plantarse de tú a tú ante lo mejor del mercado. El 15, en cambio, da la impresión de buscar un equilibrio más práctico: buenos resultados para el usuario medio, mucha inteligencia de software y menos riesgo en el apartado de hardware.

Teniendo en cuenta que dentro del mismo grupo está Oppo, que suele reservarse las grandes novedades de cámara, no sorprende que OnePlus se vaya inclinando hacia una posición algo más moderada. Sus flagships ya no intentan ser el monstruo absoluto de cámara, sino un conjunto equilibrado que funcione muy bien para la mayoría.

Para los fans veteranos que recuerdan los tiempos de los bandera asesinos, eso puede sonar a bajada de intensidad. No sería raro que, con el tiempo, el OnePlus 13 termine visto como el último gran salto en hardware fotográfico de la marca, mientras que modelos como el OnePlus 15 representen una era más centrada en la experiencia global que en la obsesión por la ficha técnica.

Conclusión: un paso adelante en software, medio paso atrás en hardware

El resumen rápido sería algo así: el OnePlus 15 demuestra de lo que es capaz el procesado moderno de imagen, pero el OnePlus 13 sigue recordando por qué un buen sensor marca la diferencia. El 15 ofrece un estilo fotográfico muy agradable, un vídeo claramente mejorado y un comportamiento consistente que encantará al usuario que solo quiere buenas fotos sin complicarse.

El 13, por su parte, continúa siendo la opción más interesante para quien disfruta de la fotografía como hobby serio. Su cámara principal rinde con más autoridad, el tele y el ultra gran angular aguantan muy bien el tipo y, en general, las imágenes tienen más margen de maniobra para quien sabe lo que hace en edición.

En un mundo ideal, el OnePlus perfecto combinaría los sensores y ópticas del 13 con la inteligencia de procesado del 15. Como ese híbrido no existe, la decisión al final es muy personal: ¿prefieres la comodidad de un móvil que lo hace casi todo por ti y te da fotos bonitas siempre, o prefieres un teléfono que te ofrezca un poco menos de mimos automáticos y un poco más de calidad bruta para jugar con tus imágenes?

Sea cual sea tu respuesta, este cara a cara deja algo muy claro: la batalla entre hardware y software en fotografía móvil está más viva que nunca. El OnePlus 15 demuestra hasta dónde puede llegar la parte inteligente; el OnePlus 13 deja claro que, por mucho código que haya, un buen sensor sigue siendo un arma que no pasa de moda.

1 comentario

Interlude December 30, 2025 - 8:57 am

Da un poco de pena ver cómo OnePlus baja el nivel de hardware en cámara, hace años iban mucho más a saco

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