
Regalo adelantado para los fans de OnePlus
OnePlus decidió que este año no hay que esperar a enero para estrenar celular nuevo. El OnePlus 15 ya es oficial a nivel global, mucho antes de lo habitual, y la marca no levanta el pie del acelerador: el siguiente en la fila es el OnePlus 15R. Su lanzamiento mundial está fijado para el 17 de diciembre, adelantándose incluso al calendario del OnePlus 13R, que llegó recién en enero. Traducción: OnePlus quiere tener su gama 15 completa en las vitrinas antes de que la competencia termine de ordenar su catálogo de gama media para 2026.
Para quienes estaban esperando el momento de cambiar de teléfono, esto es casi el escenario perfecto. En lugar de tener primero un único flagship y meses después una versión recortada, ahora el usuario se encuentra desde el primer día con dos propuestas claras: el OnePlus 15 para quien quiere absolutamente todo, y el OnePlus 15R para quien busca algo muy cercano a la experiencia tope de gama, pero con un precio que no obliga a hacer malabares con la tarjeta.
Casi un tope de gama, pero con precio de gama media alta
El OnePlus 15R se puede resumir como la versión “light” del OnePlus 15, pero en el mejor sentido de la palabra. Conserva el lenguaje de diseño, el cuerpo bien construido, las líneas limpias y esa sensación de producto caro cuando lo tomás por primera vez. OnePlus deja atrás el módulo de cámara circular que dividía opiniones y apuesta por un bloque más rectangular y discreto, que se ve moderno y se alinea con la estética de 2026. En mano, el teléfono se siente sólido, sin ruidos extraños, sin esa sensación de plástico hueco que todavía se cuela en muchos modelos de gama media.
El precio objetivo ronda los 600 dólares, justo en esa franja donde se dan de golpes el Pixel 9a de Google, el Galaxy S25 FE de Samsung y varias opciones de Xiaomi y compañía. Es la zona donde el usuario ya no quiere algo básico, pero tampoco está dispuesto a pagar lo que cuesta un ultra premium. El reto es sencillo de decir, pero difícil de ejecutar: ofrecer una experiencia que huela a flagship, sin que el precio lo sea.
La batería: el verdadero golpe sobre la mesa
En medio de todas las especificaciones, hay un dato que sobresale a kilómetros: la batería. El OnePlus 15R llegará con una capacidad de al menos 8.000 mAh. En un mercado donde muchos teléfonos de gama alta se quedan entre 4.500 y 5.000 mAh, esta cifra roza lo absurdo, pero en el buen sentido. Incluso el propio OnePlus 15, que ya presume de buena autonomía, se queda en 7.300 mAh. El 15R empuja todavía más ese límite y se planta como candidato serio al título de “monstruo de batería” de la gama media.
En la vida real, esto significa cambiar la relación que tenemos con el cargador. Para usuarios tranquilos – mensajes, redes sociales, algo de YouTube y música – , dos días lejos del enchufe parecen totalmente alcanzables. Quienes pasan el día entero entre datos móviles, videollamadas, redes sociales, GPS y juegos, por fin pueden aspirar a llegar a la noche sin ver el 1 % parpadeando en rojo. Es el tipo de dispositivo pensado para repartidores, choferes de apps, estudiantes con jornadas eternas, viajeros o simplemente para quienes odian vivir pendientes de una toma de corriente.
Y cuando toca cargar, el 15R tampoco se queda corto: soporta carga rápida de 100 W. Esa cifra todavía es territorio reservado en muchas marcas a los modelos más caros, pero OnePlus la trae sin miedo a esta gama. El resultado es que un enchufe rápido antes de salir de casa, mientras te bañás o preparás el café, alcanza para dejar el teléfono listo para varias horas más. Aquí no hay que elegir entre batería grande o carga rápida: el 15R quiere ser bueno en las dos cosas al mismo tiempo.
Snapdragon 8 Gen 5: potencia sobrada sin disparar el precio
El motor del OnePlus 15R es el Snapdragon 8 Gen 5 en su variante para gama media-alta, no la edición Elite que se reserva para los buques insignia más caros. Aun así, comparte gran parte de la arquitectura con el chip tope de línea, lo que se traduce en un rendimiento muy cercano, pero sin arrastrar el mismo costo. La idea es clara: dar sensación de velocidad de flagship sin llevar el precio a las cuatro cifras.
En el día a día, eso se nota en animaciones fluidas, apps que abren casi al instante, multitarea sin tirones y juegos que corren con buena calidad gráfica. Navegar, responder correos, editar fotos, ver streaming en alta resolución, saltar entre redes sociales y videollamadas: todo eso entra en el terreno de “ningún problema”. Además, al no estrujar el procesador al límite, OnePlus tiene margen para equilibrar rendimiento y consumo, algo clave en un teléfono que ya de por sí quiere destacar por su autonomía.
Pantalla de 165 Hz y alma gamer (aunque no lo diga)
El panel del OnePlus 15R también deja claro que este no es un gama media cualquiera. Al igual que el OnePlus 15, monta una pantalla con frecuencia de actualización de 165 Hz. Si venís de un celular común con 60 Hz, el cambio se nota al segundo: el desplazamiento por las redes es más suave, las animaciones parecen más naturales y la interfaz en general da la sensación de responder más rápido a cada toque.
En juegos, la diferencia puede ser aún más evidente. Títulos que soportan tasas de cuadros por segundo altas aprovechan este panel para ofrecer movimientos más fluidos y precisos. Se hace más fácil seguir la acción en shooters, carreras o MOBAs, y cada gesto del dedo se traduce en una respuesta más inmediata. Para potenciar ese perfil gamer, OnePlus incluye funciones como el bypass de carga: cuando estás jugando enchufado, parte de la energía va directo al sistema y no pasa todo el tiempo por la batería, reduciendo el calentamiento y el desgaste a largo plazo. Además, el 15R hereda el mismo giroscopio avanzado del flagship, lo que mejora el registro de movimientos en juegos que usan inclinación y giros para apuntar o controlar la cámara.
Resistencia de teléfono todoterreno en cuerpo elegante
Si la batería ya suena a exageración, la resistencia del OnePlus 15R tampoco se queda atrás. El dispositivo apunta a cumplir con una colección poco habitual de certificaciones: IP66, IP68, IP69 e IP69K. Dicho en cristiano, hablamos de un celular que debería ser completamente resistente al polvo, capaz de sobrevivir a una inmersión de hasta 1,5 metros durante 30 minutos y, además, aguantar chorros de agua a alta presión y alta temperatura. Es el tipo de protección que solemos ver en teléfonos rugerizados para uso industrial, no en un equipo de gama media con diseño estilizado.
En el uso real, esto se traduce en menos drama. Lluvia fuerte, salpicones en la cocina, un descuido en el baño, una caída en la pileta poco profunda, usar el teléfono en el gimnasio con sudor por todos lados: el 15R debería soportar todo eso sin que te dé un mini infarto. Para quienes viven con el miedo permanente a esa combinación mortal de agua + teléfono caro, es casi como comprar un seguro de vida integrado en el hardware.
Lector de huellas ultrasónico bajo la pantalla
A la par de la resistencia física, OnePlus también cuida la seguridad y la comodidad. El 15R incorpora un lector de huellas dactilares ultrasónico 3D bajo la pantalla, una solución que todavía se reserva, en muchos casos, a modelos más caros. A diferencia de los sensores ópticos, que iluminan el dedo para leer el dibujo, los ultrasónicos usan ondas de sonido para generar un mapa en relieve de la huella. Eso suele traducirse en menos errores cuando tenés el dedo húmedo, con crema, o simplemente no está impecable.
El impacto en el día a día es sencillo: desbloqueás el teléfono a la primera con mucha más frecuencia, incluso después de lavarte las manos o bajo la lluvia. Y aunque parezca un detalle menor, es uno de esos pequeños gestos que hacen que un celular se sienta más caro de lo que realmente cuesta.
Cámaras: buenas para el día a día, sin prometer milagros
Por supuesto, en algún punto hay que recortar, y con el OnePlus 15R esa tijera se nota en el sistema de cámaras. Los datos que circulan apuntan a un sensor principal de 50 megapíxeles acompañado por un ultra gran angular de 8 megapíxeles. Es una combinación que suena correcta para la gama media: fotos nítidas con buena luz, colores agradables, retratos decentes y una cámara secundaria útil para meter más gente o más paisaje en el encuadre.
Donde probablemente no podrá competir es en esos escenarios extremos donde brillan los campeones de fotografía computacional, como el Pixel 9a. En escenas nocturnas complicadas o con contrastes fuertes, es posible que se note la diferencia. Pero OnePlus parece haber asumido ese intercambio con bastante honestidad: el 15R no quiere ser el rey de las cámaras, quiere ser el rey de la autonomía y la resistencia, sin que la cámara sea un desastre. Para el usuario promedio, que comparte fotos en redes y apps de mensajería, el resultado debería ser más que suficiente.
Por qué la gama media necesita un “algo” que la haga distinta
La batalla de la gama media es, hoy, la más salvaje del mundo Android. Los modelos de entrada pueden justificar sus carencias con el precio. Los flagship venden la idea de tener “lo mejor de lo mejor” en bolsillo. Pero los teléfonos que se mueven entre los 400 y los 700 dólares no pueden darse el lujo de ser aburridos. Si son demasiado básicos, el usuario baja de escalón y ahorra dinero. Si no destacan en nada, el usuario estira un poco más el presupuesto y salta a un tope de gama.
Por eso, cada gama media competitiva tiene que tener su relato claro. El Galaxy S25 FE se apoya en una pantalla que podría estar perfectamente en un modelo premium. El Pixel 9a ofrece fotos que se acercan mucho a las de sus hermanos mayores. El iPhone 16e vende la llave de entrada a la experiencia Apple por menos dinero. El OnePlus 15R, en cambio, se posiciona como el celular que simplemente no se cansa: batería gigantesca, carga muy rápida, pantalla rápida y una construcción que da menos miedo usar en la vida real.
¿El primer OnePlus R que no se siente “del montón”?
Durante varias generaciones, la serie R de OnePlus arrastró la fama de ser esa alternativa correcta, pero olvidable. Modelos que cumplían, pero no terminaban de enamorar. Sobre el papel, el OnePlus 15R parece romper esa tendencia. Tiene una identidad muy marcada: es el teléfono para quien está harto de vivir con ansiedad de batería, con miedo al agua y con la sensación de que su gama media siempre sacrifica algo importante.
Si OnePlus acompaña el hardware con un software bien pulido, actualizaciones razonables y una experiencia fluida a largo plazo, no sería raro verlo en muchas listas de “mejores gama media” de 2026. Es el tipo de teléfono que elegís sabiendo exactamente lo que prioriza: rendimiento sólido, autonomía brutal y robustez, aunque eso signifique conformarse con una cámara simplemente buena. Y para una buena parte del público, esa combinación es mucho más útil que unas fotos espectaculares en un dispositivo que no aguanta ni un día lejos del cargador.
En resumen, el OnePlus 15R no parece un plan B. Por primera vez en mucho tiempo, un modelo R de la marca se siente como una apuesta seria para ser el celular principal de alguien exigente, pero con los pies en la tierra. No quiere presumir de todo a la vez. Quiere ser el compañero que nunca se queda sin aire a mitad de jornada. Y en la gama media actual, ese ya es un motivo más que suficiente para destacar.
2 comentarios
La cámara suena normalita, pero prefiero que llegue vivo al final del día antes que otro movilito con fotos top y batería de papel
Por fin un OnePlus R que no parece relleno del catálogo, 8000 mAh en un gama media es una locura 😂