OnePlus se prepara para lanzar en China uno de sus móviles más atrevidos en mucho tiempo: el OnePlus Ace 6T. 
Antes incluso de la presentación oficial, prevista para el 3 de diciembre, la marca ya ha adelantado el mensaje clave: este no es solo otro gama alta más, sino un teléfono que apuesta fuerte por la autonomía sin renunciar a la potencia. En el corazón del dispositivo encontraremos el Snapdragon 8 Gen 5, el SoC estrella de Qualcomm para la nueva generación de flagships.
El gran protagonista, sin embargo, es la batería. El OnePlus Ace 6T monta un módulo de 8300 mAh, una cifra que rompe con el estándar de los 5000 mAh que vemos en la mayoría de móviles actuales. Estamos hablando de capacidad casi de tablet en un cuerpo de smartphone. A eso se suma carga rápida de 100 W, pensada para compensar el tamaño del tanque: la idea es que puedas recuperarlo en muy poco tiempo aunque llegues al final del día con la batería tiritando.
Sobre el papel, esta combinación apunta a dos días de uso intenso para muchos usuarios: redes sociales, cámara, navegación, algo de juego y streaming sin necesidad de vivir pegado al enchufe. Para quien tenga un uso más ligero, el Ace 6T se perfila como un móvil que podrías cargar por la noche y olvidarte del cargador hasta pasado bastante tiempo. No es casualidad que muchos fans ya lo estén describiendo como un “powerbank con Snapdragon de gama alta”.
Un listado en la base de datos de China Telecom completa la ficha técnica. Según esa información, el OnePlus Ace 6T contará con una pantalla AMOLED de 6,83 pulgadas, resolución de 2800 × 1272 píxeles y tasa de refresco de hasta 165 Hz. Es un panel claramente orientado a la fluidez: animaciones suaves, scroll ultra rápido y ventaja en juegos competitivos que aprovechan los fotogramas extra. A cambio, el formato muy alargado genera debate: hay quien dice que el móvil parece un mando a distancia, y que llegar a la parte superior de la interfaz con una sola mano es casi misión imposible.
Lo curioso es que este tipo de proporciones no son algo completamente nuevo. Llevamos años viendo cómo la industria se mueve hacia pantallas más altas y estrechas, y cuando marcas como Apple estiran sus paneles, muchos usuarios lo venden como ideal para feeds de redes sociales y vídeo vertical. En cambio, cuando un fabricante chino como OnePlus se atreve con un formato parecido, los comentarios se llenan de frases como “relación de aspecto horrible” o “muerto desde el primer día”. La sensación de doble rasero está muy presente en las discusiones.
En el apartado fotográfico, OnePlus parece preferir la sobriedad a la colección de sensores de relleno. El Ace 6T apuesta por una configuración trasera doble: cámara principal de 50 MP con estabilización óptica para mejorar las fotos nocturnas y reducir las tomas movidas, acompañada de un ultra gran angular de 8 MP para paisajes, edificios y fotos de grupo. En la parte frontal, una cámara de 16 MP en un agujero centrado se encarga de selfies, videollamadas y filtros de redes sociales, con resolución más que suficiente para el día a día sin caer en números exagerados solo por marketing.
En memoria y almacenamiento, el Ace 6T también llega cargado. Las variantes más completas incluyen hasta 16 GB de RAM y 1 TB de almacenamiento interno, apuntando de forma clara a usuarios avanzados: quienes instalan varios juegos pesados, graban vídeo en alta resolución y no quieren estar borrando cosas cada dos por tres. Eso sí, fuera de China muchos ya bajan las expectativas. La experiencia con generaciones anteriores invita a pensar que, si llega una versión internacional, podría hacerlo en forma de modelo rebautizado (como la familia R) con recortes de batería y almacenamiento, tal vez limitado a 512 GB y con una batería menos impresionante para ajustar peso, grosor o precio.
En mercados como España o Latinoamérica, donde importar móviles chinos sigue siendo opción para los más entusiastas, entran en juego otros factores: aduanas, compatibilidad de bandas, ausencia de garantía oficial y capas de software muy pensadas para China. Por eso, parte de la comunidad ve el Ace 6T como un objeto de deseo que quizá solo admire desde la distancia. Otros, en cambio, aseguran que estarían dispuestos a convivir con una pantalla súper alargada o flashear una ROM distinta si eso significa tener un teléfono que aguante largas sesiones de juego y streaming sin pedir un enchufe cada pocas horas.
El contexto competitivo tampoco es menor. Honor aprieta fuerte en la gama alta, mientras Xiaomi y el grupo Transsion se enfocan en exprimir el precio-rendimiento en la gama media. En medio de esa batalla, el conglomerado BBK – al que pertenecen OnePlus, OPPO, realme y Vivo – sigue siendo uno de los pocos jugadores capaces de plantar cara en potencia y autonomía al mismo tiempo. El OnePlus Ace 6T funciona como una declaración de intenciones: si hay que elegir, OnePlus prefiere un cuerpo un poco más grueso pero con una batería que marque diferencias claras frente a la competencia. Falta por ver si esta apuesta se queda en exclusiva para China o si termina materializándose en una variante global con otro nombre, pero el mensaje ya está sobre la mesa: la guerra de la autonomía en los móviles de alto rendimiento acaba de subir de nivel.