Oppo tiene otro móvil de batería infinita en el horno y, por ahora, lo conocemos por su número de modelo: PLT120. 
Su paso por el registro del Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China ha dejado al descubierto casi todos los detalles clave, aunque el nombre comercial siga siendo un misterio. Aun así, con la ficha de certificación delante es fácil ver qué tipo de teléfono quiere colocar la marca en el escaparate.
El Oppo PLT120 apuesta por una pantalla grande, de 6,75 pulgadas, con resolución de 720 x 1570 píxeles. No apunta a la gama alta ni pretende competir en densidad de píxeles: su objetivo es ser un panel cómodo para ver TikTok, Instagram, series en streaming y chats eternos en WhatsApp, al mismo tiempo que mantiene el consumo energético bajo control. Es el típico combo que encaja en la gama media de entrada, donde importan más el tamaño y la autonomía que la cifra de píxeles por pulgada.
En memoria el teléfono llega mejor armado de lo que se suele ver en este segmento. La certificación habla de versiones con 8 o 12 GB de RAM y de opciones de 128 o 512 GB de almacenamiento interno. Con ese abanico, quien solo quiere un móvil para lo básico puede quedarse con la variante más económica, mientras que los que llenan el dispositivo con vídeos descargados, juegos pesados y miles de fotos agradecerán la opción de medio terabyte sin tener que irse a un buque insignia.
La gran protagonista de la ficha técnica es la batería. El documento oficial indica una capacidad de 6830 mAh, que casi con total seguridad se anunciará como 7000 mAh típicos en el material de marketing. Traducido al día a día, eso significa dos jornadas completas lejos del enchufe para la mayoría de usuarios e incluso algo más para quienes usan el móvil con moderación. Sumado a la resolución HD y a un hardware que previsiblemente será contenido, el PLT120 apunta directo al trono de la autonomía dentro del catálogo económico de Oppo.
El apartado fotográfico es sencillo, pero práctico. En la parte trasera encontramos una cámara principal de 50 megapíxeles acompañada por un segundo sensor de 2 megapíxeles, pensado sobre todo para aportar información de profundidad y adornar el módulo de cámaras. Para selfies y videollamadas, en el frontal se sitúa un sensor de 8 megapíxeles. No es un móvil diseñado para fotógrafos móviles exigentes, pero debería rendir sin problemas con fotos de día, redes sociales y retratos casuales.
La seguridad biométrica queda en manos de un lector de huellas, probablemente integrado en el botón lateral o en la carcasa posterior, como es habitual en este rango de precio. A nivel de software, el PLT120 llegará con Android y la capa ColorOS de Oppo por encima, con su mezcla de opciones de personalización, temas, herramientas de ahorro de energía y las típicas aplicaciones preinstaladas que muchos usuarios terminan desinstalando o desactivando.
En cuanto al diseño físico, las medidas que recoge la certificación son 166,6 x 78,5 x 8,61 milímetros, con un peso de 216 gramos. Hablamos por tanto de un teléfono grande, pensado para usarse a dos manos y para quienes prefieren una pantalla amplia por encima de la manejabilidad extrema. A cambio, el grosor sigue siendo razonable para albergar una batería de este tamaño y el peso transmite sensación de solidez antes que de fragilidad.
Con todo esto sobre la mesa, el Oppo PLT120 se perfila como un firme candidato a móvil todoterreno para repartidores, conductores, estudiantes y cualquier persona que pase muchas horas fuera de casa. Falta por conocer su nombre definitivo, el diseño final de la parte trasera, los colores, la potencia de carga y, por supuesto, el precio y los mercados en los que se venderá. Pero si Oppo acierta con la cifra, su próximo superventas de batería podría estar ya esperando turno tras esta discreta certificación en China.