Pierce Brosnan hace tiempo dejó atrás el esmoquin de James Bond, pero eso no significa que haya terminado con los mundos de superhéroes. El actor irlandés, que para muchos fue lo mejor de Black Adam gracias a su interpretación del enigmático Doctor Fate, confesó en una entrevista reciente que ha oído rumores sobre un posible regreso del personaje en Superman: Man of Tomorrow, dentro del nuevo DCU de James Gunn. 
Y lo más importante para los fans: Brosnan dice que estaría encantado de volver.
En la charla con la revista GQ, el actor contó que a lo largo de estos años le han llegado distintas versiones del mismo cuento: propuestas de una serie centrada en Doctor Fate, ideas para una película en solitario e incluso planes para que vuelva a aparecer en una cinta del Hombre de Acero. Más allá de los detalles, lo llamativo es el tono con el que habla del personaje. Brosnan dice que le fascinó la filosofía detrás de Kent Nelson: un mago que conoce perfectamente el precio del poder, que sabe que su destino no es precisamente feliz y aun así decide sacrificarse. No suena a papel que se hace por cumplir contrato, sino a algo que él mismo querría explorar a fondo.
El auténtico robo de escenas de Black Adam
Black Adam dividió al público. Hubo quien lo vio como un espectáculo ruidoso y olvidable, y hubo quien disfrutó del tono más oscuro y del desfile de personajes. Pero en una cosa coinciden casi todos: Pierce Brosnan fue el que puso alma en el caos. Su Doctor Fate se sentía como un héroe de otra época, cansado pero lúcido, con esa mezcla de elegancia y melancolía que sólo alguien con su experiencia puede transmitir sin sobreactuar.
Precisamente por eso, la muerte del personaje en el acto final dejó a muchos con la sensación de oportunidad desperdiciada. En lugar de construir poco a poco un rincón mágico dentro del antiguo DCEU, la película quemó a un personaje con muchísimo potencial en su primera aparición. Y poco después, todo ese universo compartido quedó congelado para dar paso al nuevo DCU diseñado por Gunn y Peter Safran, con otro mapa, otros pilares y otra manera de planear el futuro.
Visto en retrospectiva, Brosnan se ha convertido casi en símbolo de lo que sí funcionaba en medio del desorden. Para buena parte del fandom, si hay algo que merece ser rescatado de Black Adam, es precisamente Doctor Fate. No hace falta arrastrar todos los errores del pasado, pero tampoco tiene sentido tirar a la basura las pocas piezas que realmente brillaron.
Cómo podría encajar Doctor Fate en el nuevo DCU
El problema obvio está ahí: el Doctor Fate que conocimos en Black Adam está muerto. Pero cualquiera que haya leído dos cómics de DC sabe que la muerte, en este tipo de historias, es más una puerta giratoria que un muro. En las viñetas, Doctor Fate nunca ha sido sólo una persona; es un manto, un rol, un vínculo con el Helm of Nabu y con fuerzas que existen antes y después de cualquier huésped humano.
Eso le da al DCU una enorme flexibilidad narrativa. Una opción sería presentar una versión ligeramente distinta de Kent Nelson, interpretada por el mismo Brosnan pero perteneciente de lleno al nuevo canon, sin necesidad de atarse punto por punto a lo ocurrido en Black Adam. Otra posibilidad atractiva sería convertirlo en un mentor veterano: un Doctor Fate con décadas de batalla a sus espaldas que se cruza en el camino de Superman y, al mismo tiempo, prepara el escenario para un sucesor más joven que herede el casco.
Desde hace tiempo circulan rumores y artes conceptuales que apuntan a un mundo donde Superman no es el único héroe en activo. Se ha hablado de un Salón de la Justicia y de murales de la Sociedad de la Justicia de América, el equipo clásico al que pertenece Doctor Fate. Detalles así – una estatua en segundo plano, un nombre en un periódico, una pintura en la pared – son pequeños pero poderosos: le dan a los guionistas excusas perfectas para traer a Fate al primer plano cuando la historia necesite un giro místico.
La afición quiere más magia en el DCU
La reacción a las palabras de Brosnan dejó claro algo que se venía notando desde hace tiempo: los fans quieren que el DCU abrace su lado mágico de verdad, no sólo como adorno. Muchos siguen describiendo a Doctor Fate como el único personaje de Black Adam que transmitía peso, historia y tragedia. De ahí que en los foros y redes se sueñe con verlo compartir pantalla con un John Constantine fiel al cómic, un Etrigan que rime en demonio y una Zatanna capaz de robarse cualquier escena.
Pero junto con el entusiasmo, llegan las condiciones. Una de las quejas más repetidas sobre la versión de 2022 es que Doctor Fate pasaba demasiado tiempo sin el casco puesto. Para los fans más puristas fue como revivir el viejo trauma de Judge Dredd en el cine: la máscara icónica se quita todo el rato, sólo para mostrar la cara del actor. Si el personaje vuelve, muchos piden justamente lo contrario: más presencia del Helm of Nabu, más distancia casi inhumana, más de ese punto inquietante que hacía tan especial al Doctor Fate de las mejores etapas en los cómics.
Planes viejos en un tablero nuevo
También hay quien se toma las declaraciones de Brosnan con cierta calma. Una parte del fandom sospecha que el actor está recordando ideas de la época del cameo de Henry Cavill en Black Adam, cuando en los pasillos del estudio todavía se hablaba de una especie de secuela espiritual de Man of Steel. Desde entonces, la estrategia ha cambiado varias veces: nuevos responsables, nueva hoja de ruta, capítulos bien definidos para el DCU y proyectos que han entrado y salido de la lista a gran velocidad.
En medio de tantos giros, es difícil saber cuántos de aquellos planes siguen vivos. Nadie espera seriamente que Brosnan esté al día de cada presentación para inversores o de cada cambio de calendario que anuncia Warner. Ni siquiera los fans más hardcore consiguen seguir todas las idas y venidas sin perderse. Al final, lo que importa es que el actor no cierra la puerta: ha dicho claramente que le gustaría volver, y con eso basta para encender la máquina de teorías.
¿Hay hueco para Doctor Fate en Superman: Man of Tomorrow?
Incluso entre quienes se ilusionan con el regreso del personaje, hay un miedo que se repite: que Superman: Man of Tomorrow termine ahogado por su propio reparto. La película tiene que presentar a David Corenswet como nuevo Clark Kent, redefinir Metrópolis, establecer el tono del DCU, sembrar la presencia de otros héroes y, además, funcionar como historia redonda por sí misma. Después de años de críticas a cintas sobrecargadas de cameos y guiños, es lógico que parte del público frunza el ceño cuando se menciona otro personaje importante en la ecuación.
Por eso muchos fans resumen su postura con una regla sencilla: Doctor Fate sí, pero no a costa de Superman. Un hilo mágico que hable de destino, responsabilidad y límites del poder puede hacer que la figura de Clark se vea todavía más grande e interesante, siempre que el centro emocional siga siendo él. Si el mago entra en escena sólo para engordar la lista de nombres y convertir la película en un collage de referencias, el DCU correría el riesgo de repetir los mismos errores que intentaba corregir.
Además, el público deja claro que no quiere ver otra vez el patrón de “aparezco en una película y muero al final”. La fantasía más repetida es otra: un Brosnan que se queda, que aparece en varias historias, que actúa como puerta de entrada a todo el lado sobrenatural del DCU. Y si para eso hay que dejar atrás a casi todo el resto del reparto de Black Adam, muchos lo dan por un precio razonable.
Por ahora, todo se mueve en el terreno de la especulación. DC Studios no ha anunciado la presencia de Doctor Fate en Superman: Man of Tomorrow, ni ha hecho oficial ningún acuerdo nuevo con Pierce Brosnan. Lo único que sí tiene fecha es la película: el estreno está previsto para el 9 de julio de 2027. Sólo la idea de que, en algún almacén de vestuario, el casco dorado de Nabu pueda estar esperando una segunda oportunidad ya es suficiente para que el hype de buena parte del fandom suba unos cuantos niveles.
2 comentarios
por favor nada de aparecer en una peli y morir al final otra vez, dejen que Brosnan construya un Doctor Fate a largo plazo
me da vibra de que está recordando planes viejos de la era Cavill, y Warner ya cambió de dirección mil veces desde entonces