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Colorful B850: la nueva base AM5 lista para AMD Ryzen Zen 6

por ytools
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Colorful acaba de mandar un mensaje muy claro al ecosistema AM5: sus nuevas placas base B850 no son un simple refresco, sino una apuesta de largo recorrido para futuros procesadores AMD Ryzen, incluida la esperada generación basada en Zen 6. Para cualquiera que esté pensando en montar ahora un PC gamer o de creación de contenido y quiera conservar la placa durante varios años, esta familia se vuelve especialmente interesante.
Colorful B850: la nueva base AM5 lista para AMD Ryzen Zen 6
En lugar de dispararse a precios de gama entusiasta, Colorful coloca estos modelos en el segmento principal, pero con ingredientes que, hasta hace poco, solo veíamos en placas X tope de gama: DDR5 rápida, ranuras M.2 PCIe 5.0, red de alta velocidad, Wi-Fi 7 y una buena dosis de personalidad estética.

La gama se compone de tres placas microATX basadas en el chipset AMD B850: la CVN B850M ARK FROZEN, la BATTLE-AX B850M-PLUS S WIFI7 y la COLORFIRE B850M-MEOW WIFI7. Todas comparten el mismo núcleo técnico –soporte para Ryzen 7000, compatibilidad anunciada con las futuras series Ryzen 8000 y 9000 y preparación para Zen 6 mediante actualización de BIOS–, pero cada una está pensada para un tipo de usuario distinto. ARK FROZEN mira de frente al overclock y a los procesadores más bestias, BATTLE-AX apuesta por ser el caballo de batalla para el día a día, y MEOW se dirige a quienes quieren que el interior del PC luzca igual de cuidado que los FPS.

AM5 y B850: una base para varias generaciones de Ryzen

Más allá de los datos técnicos, lo que hace interesante a estas B850 es la filosofía que hay detrás. AMD lleva tiempo insistiendo en que el socket AM5 no será efímero, sino una base que acompañará a varias generaciones de Ryzen. Varios fabricantes ya habían movido ficha con placas que prometen compatibilidad con próximas CPU; ahora Colorful se suma a la lista y pone negro sobre blanco que sus B850 están pensadas para llegar a Zen 6.

El chipset B850 ocupa una posición muy cómoda entre las soluciones de entrada y las gamas X más caras. Hay líneas PCIe 5.0 para al menos un SSD M.2, un buen abanico de puertos USB modernos, opciones de overclock suficientemente completas y todo lo necesario para montar desde un PC gaming de gama media hasta una estación de trabajo compacta. Colorful añade a esa base un VRM reforzado, disipadores de gran tamaño, control de iluminación unificado y pequeñas comodidades como el botón de actualización de BIOS en el panel trasero que, en la práctica, marcan la diferencia cuando toca cambiar de CPU unos años más adelante.

COLORFIRE B850M-MEOW WIFI7: la placa para builds “cat friendly”

La estrella estética de la familia es la COLORFIRE B850M-MEOW WIFI7. No es habitual ver una placa base que abrace tan fuerte un tema visual y, aun así, mantenga una ficha técnica seria. Aquí el PCB y los disipadores van en blanco cálido, con un acabado que huye del plástico barato y detalles en tonos pastel. Por toda la superficie aparecen guiños al mundo felino: logotipos minimalistas, pequeñas siluetas de gatos, tipografías suaves. En un chasis blanco o claro, con cristal templado, la placa parece parte de la decoración, no un simple componente escondido.

Debajo de esa fachada “kawaii” hay hierro de verdad. La alimentación de la CPU se basa en un diseño de 10+2+1 fases con etapas de 55 A y choques de ferrita, más que suficiente para manejar un Ryzen 7 actual e incluso un Ryzen 9 con Precision Boost Overdrive activo, siempre que el flujo de aire del equipo acompañe. Cuatro ranuras DDR5 reforzadas permiten montar kits de memoria de alta frecuencia, algo cada vez más relevante en juegos competitivos y aplicaciones que escalan con ancho de banda.

En almacenamiento, la MEOW ofrece un M.2 PCIe 5.0 x4 para el SSD principal y un segundo M.2 PCIe 4.0 x4 para ampliar capacidad sin renunciar al rendimiento. Así se puede combinar un disco ultra rápido para sistema y proyectos con otro más económico pero espacioso para juegos, vídeos y bibliotecas personales, dejando los puertos SATA para discos antiguos o soluciones de respaldo. En conectividad, la receta se completa con red 5G LAN por cable, Wi-Fi 7 de última generación y Bluetooth 5.4 para periféricos inalámbricos.

Uno de los detalles que más ruido ha generado en redes es el BIOS tematizado. La interfaz UEFI abandona el look genérico de hace veinte años y adopta un diseño limpio, con iconos y acentos inspirados en la línea MEOW. Para muchos usuarios será la primera vez que entren en la BIOS y no se sientan en un programa de otra época. Aun así, bajo la capa amable se conserva todo lo que un entusiasta espera: ajustes finos de voltaje, perfiles de memoria, curvas de ventiladores, monitorización en tiempo real y guardado de perfiles. Sí, es una placa “con gatitos”, pero no deja de ser una base sólida para un PC muy serio.

CVN B850M ARK FROZEN: cuando el VRM manda

En el extremo opuesto está la CVN B850M ARK FROZEN, diseñada para usuarios que quieren exprimir hasta el último MHz de la plataforma AM5. El diseño apuesta por una estética helada: grandes bloques blancos de aluminio cubren toda la zona de VRM y se prolongan hacia la cubierta del panel trasero, contrastando con el PCB oscuro. Es el típico componente que encaja perfecto en un montaje totalmente blanco o en un setup minimalista donde cada pieza cuenta visualmente.

La parte eléctrica está a la altura del envoltorio: hablamos de una alimentación de 14+2+1 fases con etapas de 80 A, claramente orientada a CPU de alto consumo, como un futuro Ryzen 9 9950X3D cargado de núcleos. Para sesiones largas de juego, streaming y render o compilaciones pesadas, esa reserva de potencia se traduce en menos throttling, temperaturas más controladas y frecuencias sostenidas más altas.

Un extra muy interesante para quienes disfrutan del ajuste fino es el generador de reloj dedicado para el BCLK. No todas las placas ofrecen esta opción en este segmento y, sin embargo, permite estrategias de overclock y undervolt mucho más matizadas, jugando con la frecuencia base sin depender únicamente de los multiplicadores. Combinado con un trazado de memoria optimizado, ARK FROZEN abre la puerta a frecuencias DDR5 realmente agresivas; el fabricante habla de hasta 8400 MHz con los módulos adecuados y algo de paciencia en la BIOS.

En lo que respecta al almacenamiento, es la placa más completa del trío: dos ranuras M.2 PCIe 5.0 x4 para SSD de nueva generación, una tercera M.2 PCIe 4.0 x4 y cuatro puertos SATA adicionales. Esto permite combinar un puñado de unidades ultrarrápidas para sistema y proyectos con discos más modestos para archivo frío sin necesidad de sacrificar capacidad. La conectividad de red sube otro peldaño con LAN 2.5G, acompañada, cómo no, de Wi-Fi 7 y Bluetooth 5.4.

En el día a día, ARK FROZEN también mima los detalles. El conector USB 3.2 Gen2 Type-C del panel frontal admite hasta 30 W de carga, ideal para conectar el móvil o los auriculares inalámbricos directamente al chasis y olvidarse del cargador de pared. La iluminación RGB se integra en el ecosistema iGame Center, donde se puede sincronizar la placa con la gráfica, ventiladores y memoria. Y el botón de actualización de BIOS en la parte trasera se convierte en la llave que hará posible pinchar un futuro Zen 6 sin dramas, simplemente flasheando la última versión del firmware.

BATTLE-AX B850M-PLUS S WIFI7: el punto medio para el PC de batalla

La BATTLE-AX B850M-PLUS S WIFI7 llega para quienes quieren una placa capaz y moderna, pero no necesitan ni temática de gatos ni estética polar. Aquí el diseño apuesta por disipadores negros de líneas marcadas, un logo Battle-AX integrado con discreción y un conjunto que, visto a través del cristal, transmite sobriedad. Es la típica placa que no roba protagonismo a la gráfica o al sistema de refrigeración, pero tampoco parece un modelo barato de hace cinco años.

A nivel técnico, comparte la filosofía de VRM de la MEOW: 10+2+1 fases con DrMOS de 55 A y componentes de calidad, más que suficiente para alimentar un Ryzen 9 9900X3D en configuración de stock o con boost automático. Los cuatro bancos DDR5 permiten ajustar la configuración a cada bolsillo, desde 32 GB básicos hasta kits de alta frecuencia con perfiles EXPO listos para activar desde la BIOS.

El almacenamiento sigue la misma pauta: un M.2 PCIe 5.0 x4 para el SSD principal, un segundo M.2 PCIe 4.0 x4 para expansión y conectores SATA para quien todavía tenga unidades de 2,5″ o discos duros de gran capacidad. En el panel trasero encontramos USB 3.2 Gen1 Type-C, USB 3.2 Gen2 Type-A y los puertos clásicos para periféricos y audio, sin experimentos raros ni recortes extraños.

En red, BATTLE-AX se mantiene al nivel de sus hermanas: LAN 5G por cable y Wi-Fi 7 con Bluetooth 5.4 para cubrir tanto el juego online competitivo como las descargas pesadas o el uso intensivo de dispositivos inalámbricos. Los disipadores de la zona de alimentación siguen el concepto de “armadura completa”, cubriendo las áreas críticas y mejorando la disipación sin convertir la placa en un bloque difícil de montar en cajas compactas. También aquí están presentes la integración con iGame Center y el botón de flash de BIOS que recorre toda la serie.

Qué comparten y cuál tiene más sentido para tu próximo setup

En conjunto, las tres placas B850 de Colorful comparten una misma idea: ser una base compacta, moderna y actualizable sobre la que construir varias generaciones de PC. El soporte declarado para Ryzen 7000, la previsión de compatibilidad con Ryzen 8000/9000 y la promesa de estar listas para Zen 6 mediante actualización de BIOS convierten a esta plataforma en algo más que un producto de temporada. Sumamos DDR5 en toda la gama, al menos una ranura M.2 PCIe 5.0 x4, red cableada rápida y Wi-Fi 7, y el resultado es un microATX que no renuncia a casi nada.

Elegir modelo pasa por tener claras las prioridades. Si quieres un PC que se vea tan bien como rinde, con estética blanca y temática clara, la COLORFIRE B850M-MEOW WIFI7 es de las pocas placas del mercado que combinan diseño “de vitrina” con especificaciones coherentes. Si lo tuyo es ajustar voltajes, buscar el récord de FPS o montar un Ryzen 9 de muchos núcleos, la CVN B850M ARK FROZEN ofrece el VRM más potente, más opciones de almacenamiento y herramientas extra para overclock. Y si simplemente buscas una placa sólida, moderna y sin extravagancias para un equipo de juego o trabajo que funcione muchos años, la BATTLE-AX B850M-PLUS S WIFI7 será probablemente el punto de equilibrio ideal.

Lo importante es que, con esta serie, Colorful no se limita a “sacar la placa del nuevo chipset”, sino que envía un mensaje de continuidad: AM5 ha llegado para quedarse, y estas B850 están pensadas para acompañar a los próximos Ryzen, Zen 6 incluido. Para jugadores, streamers y creadores que quieren invertir una vez en la base del PC y centrarse luego en ir cambiando solo la CPU y la gráfica, esa promesa de futuro pesa casi tanto como cualquier cifra de MHz o de fases de alimentación.

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