El plan de Samsung para 2027: de los números rojos al 20% del negocio foundry
Samsung ha vuelto a poner su negocio de fundición de chips en el centro del tablero. Tras encadenar pérdidas desde 2022, el conglomerado surcoreano dibuja una meta concreta: que la división sea rentable y alcance alrededor del 20% de cuota por ingresos en 2027. En un terreno dominado por TSMC, la ambición suena grande, pero no es humo: detrás hay un calendario operativo de dos años, acuerdos tempranos con clientes de alto valor y una apuesta técnica clara por los transistores gate-all-around (GAA) en 2 nm.
¿Por qué 2027 y por qué un ciclo de dos años?
La foundry no funciona a impulsos, sino por encargo. 
Para ganar un programa importante hay que gastar antes: ampliar salas blancas, asegurar materiales, comprar escáneres y metrología y reservar turnos de test mucho antes de que llegue la orden de compra. Samsung sincroniza ese adelanto de capex con la rampa de clientes prevista para 2026–2027: invertir ahora, estabilizar procesos durante 2025–2026 y empezar a cosechar márgenes a partir de ahí. De ese timing nace el objetivo del 20%.
Apuesta técnica: 2 nm con GAA
El corazón de la estrategia es el nodo de 2 nm con GAA. A diferencia del FinFET, el GAA “abraza” el canal y reduce fugas, mejorando el control electrostático; esto se traduce en más rendimiento por vatio, justo lo que exigen móviles de gama alta y aceleradores de IA. La compañía afirma tener completado el diseño base de su segunda generación de 2 nm, pero la prioridad inmediata es menos glamourosa y más crítica: yield. Sin una curva de salida de chips estable y repetible, no hay volumen ni confianza del cliente.
Como escaparate propio, Samsung pondrá el Exynos 2600 fabricado en 2 nm GAA, previsto para los Galaxy S26 y S26 Plus con ventana de lanzamiento en febrero. Si el silicio llega con consumo competitivo, buen comportamiento térmico y, sobre todo, yield saludable, se convertirá en una prueba visible para convencer a terceros.
Clientes ancla: móvil, automóvil y adyacencias
En la tubería comercial ya asoman nombres potentes. El acuerdo con Tesla valorado en 16,5 mil millones de dólares refuerza la pata de automoción, un segmento de ciclos largos donde la estabilidad de procesos se paga bien. En el frente móvil, Samsung entregó a Qualcomm muestras del Snapdragon 8 Elite Gen 5 para evaluación: es un gesto de credibilidad aunque los grandes volúmenes de 2025 puedan ir por otros carriles. Las miradas, en realidad, apuntan a 2026–2027, cuando Snapdragon 8 Elite Gen 6 y Gen 6 Pro podrían reservar capacidad si los indicadores técnicos cierran.
La palanca de capacidad: Taylor (Texas) hoy, EUV mañana
Rentabilidad es igual a fábricas llenas. La planta de Taylor, en Texas, eleva su utilización con nodos maduros de 14 a 65 nm, el pan de cada día para conectividad, PMIC y controladores de coche. El siguiente peldaño ya está en marcha: ASML ha desplegado un equipo para instalar litografía EUV en el sitio, preparando operaciones avanzadas a partir de 2026. Wafers de mayor valor con carga estable son el camino más corto hacia la mejora de márgenes.
El problema de la credibilidad (y cómo cerrarlo)
El rival más duro de Samsung no es solo TSMC, sino su propio historial reciente. Analistas estiman pérdidas de entre ₩1 y ₩2 billones por trimestre (aprox. 0,68–1,36 mil millones de dólares) desde 2022. Esas cicatrices se curan con tres entregables: 1) mejoras consistentes de yield en 2 nm GAA, 2) victorias de diseño con clientes de primera línea y 3) ejecución previsible en fabs de Corea y Estados Unidos. El plan bianual se ha diseñado justo para eso.
Qué mirar de aquí a 2027
- Hitos de yield: actualizaciones contrastadas por clientes sobre la curva de 2 nm GAA.
- Design wins: rampas del Exynos 2600, posibles pedidos de Qualcomm para Gen 6/Pro y más contratos en automoción más allá de Tesla.
- Utilización de Taylor: carga sostenida en nodos maduros y transición a EUV en 2026 sin sobresaltos.
- Recuperación de margen: paso a paso desde el peso del capex hacia beneficio operativo trimestral.
Realismo sin postureo
Siempre habrá quien diga: “si lo deseas fuerte, ocurre”. En la fabricación de chips, lo que mueve el wafer son contratos, ingeniería y yield. El plan de Samsung no garantiza el 20% en 2027, pero dibuja una ruta coherente: 2 nm GAA con foco obsesivo en calidad, clientes ancla en móvil y coche, y una base estadounidense lista para EUV. En los próximos ocho a diez trimestres, pedidos, yields y carga fab dirán si la apuesta fue la correcta… o si los escépticos tenían razón.