Nuestro videoanálisis completo del Poco F8 Pro ya está publicado y llega en un momento muy particular para la marca. Poco decidió adelantar el calendario y presentar el F8 Pro y el F8 Ultra en Bali, apenas unos ocho meses después de la familia F7. Para una compañía que solía renovar sus gamas con más calma, este cambio de ritmo es toda una declaración de intenciones: la marca quiere dejar de ser solo la opción barata y meterse de lleno en la conversación de los grandes cuando se habla de gama alta Android.
Dentro de esta estrategia más agresiva, cada modelo tiene su papel. 
El F8 Ultra es el escaparate tecnológico: uno de los primeros en estrenar el nuevo chip tope de gama de Qualcomm y pensado para quienes quieren lo último de lo último. El Poco F8 Pro, en cambio, apuesta por un enfoque más inteligente: monta el Snapdragon 8 Elite del año pasado, un procesador que sigue siendo perfectamente de gama alta en 2025, y aprovecha ese detalle para colocarse en un rango de precio mucho más atractivo que muchos rivales con hardware recién salido del horno.
En el día a día, esa decisión se nota menos de lo que podrías pensar. El Snapdragon 8 Elite mueve sin despeinarse juegos exigentes, multitarea pesada, redes sociales, edición rápida de fotos y vídeos y todo lo que solemos pedirle hoy a un smartphone. En nuestras pruebas el F8 Pro mantuvo tasas de fps estables en títulos populares, sin calentones exagerados ni caídas bruscas de rendimiento. Combinado con 12 GB de RAM y generosas opciones de almacenamiento, la sensación general es de móvil premium, no de compromiso disfrazado.
En diseño, Poco no renuncia a su personalidad. El F8 Pro apuesta por líneas marcadas, un módulo de cámaras grande y un aspecto que llama la atención sobre la mesa. Se siente sólido en mano, con un peso y grosor bien equilibrados teniendo en cuenta la batería y el hardware interno. No intenta jugar a ser un objeto de lujo delicado, sino una herramienta potente para el día a día, con ese toque agresivo que ya es marca de la casa.
Uno de los puntos más curiosos es el sonido. El F8 Pro no hereda el sistema 2.1 con subwoofer dedicado del F8 Ultra, algo que sobre el papel suena a recorte importante. Sin embargo, Poco compensa con una carta interesante: los altavoces estéreo del F8 Pro han sido afinados en colaboración con Bose. En la práctica, eso se traduce en un audio más limpio, con voces claras, buen nivel de detalle y una escena estéreo que sorprende para un móvil de este rango de precio. Si sueles ver series, vídeos de YouTube o jugar sin auriculares, notarás que aquí hay un punto extra frente a muchos competidores.
El apartado de cámaras sigue la filosofía de mejoras razonables, pero que aportan en el uso real. En la parte trasera tenemos tres cámaras que realmente sirven para algo, y no ese combo típico con sensores de relleno de 2 MP solo para engordar la hoja de especificaciones. La ultra gran angular de 8 MP es claramente el eslabón más débil: pierde detalle antes de lo deseable y sufre más en escenas complicadas. Aun así, sigue siendo útil para interiores estrechos o paisajes abiertos. La gran novedad respecto al F7 Pro es la inclusión de una cámara telefoto dedicada, algo que muchos usuarios llevaban tiempo pidiendo.
Gracias a esa telefoto, el F8 Pro gana mucha versatilidad. Los retratos salen con una compresión de perspectiva más natural, los sujetos se separan mejor del fondo y las fotos de objetos lejanos tienen bastante más definición que con un simple zoom digital. La cámara principal, por su parte, ofrece resultados sólidos, con buen rango dinámico y un procesado que tiende a colores vivos sin caer en lo artificial. Sumando principal y telefoto, el F8 Pro se coloca como una propuesta fotográfica mucho más completa que su antecesor, incluso aunque la ultra gran angular se quede algo por detrás.
En batería, Poco también ha dado un pequeño paso adelante. La capacidad crece frente a la generación F7 y el Snapdragon 8 Elite, bien afinado, ayuda a estirar las horas de pantalla. En un día cargado de notificaciones, redes, algo de navegación, cámara, música y alguna que otra partida, el F8 Pro llegó al final de la jornada con margen. Para quienes usan el móvil de forma más moderada, hablar de día y medio de autonomía no suena descabellado. Y cuando toca enchufarlo, la carga rápida de la casa vuelve a ser un punto fuerte: en poco tiempo pasas de batería crítica a un nivel cómodo para seguir el día.
El capítulo del precio es donde toda la jugada cobra sentido. Aprovechando las ofertas de lanzamiento, el Poco F8 Pro se coloca como uno de los móviles más interesantes de su segmento: rendimiento de ex-gama alta, cámara triple con telefoto, sonido afinado por Bose y buena batería por un coste que muchos otros fabricantes reservan para modelos claramente más recortados. Evidentemente hay concesiones –el chip no es el más nuevo, la ultra gran angular no brilla–, pero el balance global es difícil de ignorar.
En nuestro video repasamos punto por punto cómo se comporta el Poco F8 Pro frente al F8 Ultra y al viejo F7 Pro: rendimiento, experiencia en juegos, ejemplos de foto y vídeo, audio, autonomía y sensaciones en el uso diario. Si estás dudando entre actualizar desde un F7 relativamente reciente o dar el salto desde un gama media veterano, el F8 Pro se presenta como ese típico candidato a «flagship killer» que genera debate en foros y grupos de tecnología.
Al final, el mensaje del dispositivo es claro. Ciclo de renovación acelerado, un procesador muy potente aunque ya asentado, telefoto por fin presente en la serie Pro, sonido trabajado con Bose y mayor batería muestran que Poco ya no quiere ser solo la marca del móvil barato. El F8 Pro apunta a usuarios exigentes que miran cada euro que gastan, pero no están dispuestos a renunciar a sensación de gama alta. Y por lo que hemos visto en nuestras pruebas, tiene argumentos de sobra para convertirse en uno de los modelos más comentados de su rango de precio en 2025.