
Galaxy Z TriFold con cuatro cámaras traseras: el prototipo de Samsung que se quedó en el camino
El Galaxy Z TriFold ya es, en su versión comercial, uno de los móviles más llamativos del catálogo de Samsung: un smartphone que se pliega en tres secciones, pensado para demostrar hasta dónde puede llegar hoy la ingeniería de pantallas flexibles. Sin embargo, una publicación aparentemente inocente en LinkedIn dejó al descubierto que dentro de la compañía existió una variante todavía más agresiva. En una foto compartida por Omer Saheb, vicepresidente de Marketing y Comercio Electrónico de Samsung para Oriente Medio y el Norte de África, los más observadores detectaron cuatro cámaras traseras en lugar de tres. Ese simple detalle apunta a un prototipo del Galaxy Z TriFold más ambicioso, que finalmente fue descartado antes de llegar a la línea de producción.
Un Galaxy Z TriFold lleno de decisiones calculadas, no solo de números
Si se revisan con calma las especificaciones oficiales del Galaxy Z TriFold que se vende en tiendas, queda claro que Samsung tuvo que elegir sus batallas. El dispositivo no monta el último Snapdragon 8 Elite Gen 5, sino el Snapdragon 8 Elite de la generación anterior. Para quienes persiguen siempre el procesador más nuevo, puede sonar a recorte, pero en realidad es una señal de que el enfoque no fue construir el móvil más extremo del papel, sino un producto que se pudiera fabricar en volumen y mantener a raya el consumo energético. A esto se suma que el Z TriFold, aunque es el segundo smartphone triple plegable del mundo, no ofrece una experiencia de doble pantalla tan marcada como la del Huawei Mate XTs, que se vende casi como un mini portátil de bolsillo. Samsung decidió, al menos en esta primera generación, priorizar robustez, diseño y fiabilidad del formato sobre el espectáculo absoluto.
Un post profesional convertido en filtración inesperada
El objetivo de Saheb con su publicación en LinkedIn parecía ser simplemente celebrar el lanzamiento del Galaxy Z TriFold en su región. Pero medios especializados como Sammobile ampliaron la fotografía y encontraron algo que no cuadraba. El módulo trasero no era el bloque de tres cámaras que ya habíamos visto en imágenes promocionales y unidades de prueba, sino una columna de cuatro lentes perfectamente alineadas. En el texto del post no se mencionaba ninguna edición especial ni prototipo; aun así, la diferencia saltaba a la vista. La lectura más lógica es que el directivo tenía en las manos una unidad interna, uno de esos prototipos que se usan para testear ideas antes de tomar la decisión final.
La cultura del prototipo: algo habitual en el ecosistema Samsung
Para una marca del tamaño de Samsung, trabajar con varios prototipos en paralelo no es una rareza, sino el pan de cada día. Se prueban configuraciones distintas de cámara, distintos materiales para la parte trasera, cambios de grosor, peso, tamaño de batería e incluso variantes centradas únicamente en reducir costes. La mayoría de esas versiones jamás sale de las oficinas, y algunas solo se dejan ver en certificados regulatorios o filtraciones anónimas. En ese contexto, un Galaxy Z TriFold con cuatro cámaras encaja perfectamente: parece la fase en la que el equipo se planteó hasta qué punto tenía sentido añadir un sensor extra en un dispositivo ya de por sí extremadamente complejo.
Una trasera más limpia que delata una unidad de ingeniería
El número de cámaras no es el único indicio de que lo que vemos es un prototipo. En la imagen de LinkedIn, la parte trasera del teléfono se ve más simple, casi lisa, sin la textura ni el acabado llamativo que la marca presume en la versión final. En el modelo comercial, Samsung presume de un panel trasero fabricado con un polímero reforzado con fibra de vidrio y cerámica, pensado para ser fino, ligero y más resistente a grietas y microfracturas. La superficie tiene más personalidad visual y comunica claramente que se trata de un dispositivo de gama alta. En cambio, la unidad fotografiada por Saheb tiene un aspecto más sobrío y funcional, muy en la línea de los llamados engineering samples, donde lo importante es validar estructura, bisagras y electrónica antes de pulir el diseño.
La misteriosa cuarta cámara y los motivos para sacrificarla
Si nos fijamos con más detalle en el bloque de cámaras, se aprecia que el módulo inferior sobresale menos que los tres superiores. Es un gesto pequeño, pero sugiere que no se trata de otra cámara principal al mismo nivel, sino de un sensor de apoyo. Las opciones que se barajan van desde un sensor de profundidad dedicado, pasando por una cámara macro de baja resolución, hasta algún tipo de sensor pensado principalmente para pruebas internas, como medición de enfoque o datos adicionales para algoritmos. Y ahí es donde entra la lógica de producto: si la cuarta cámara no aporta una mejora clara en la experiencia diaria del usuario, resulta un candidato evidente para quedarse fuera. Eliminarla reduce la lista de componentes, simplifica el proceso de ensamblado y la calibración de cámaras, y libera un poco más de espacio interior.
5.600 mAh en un cuerpo triple plegable: la batalla por el espacio interno
En un móvil que se pliega en tres, cada milímetro cúbico cuenta. Varias bisagras, capas de pantalla flexible, refuerzos estructurales, cables que se mueven con cada pliegue y sistemas de disipación tienen que convivir en un chasis muy ajustado. Al mismo tiempo, el usuario espera una autonomía decente y cámaras de nivel tope de gama. Samsung indica que el Galaxy Z TriFold monta una batería de 5.600 mAh, una cifra nada despreciable para un dispositivo tan delgado y complejo. Para conseguirlo, hay que recortar por algún lado: prescindir de una cámara dudosa permite destinar ese volumen extra a más celdas de batería, mejorar la refrigeración o reforzar zonas delicadas de la estructura. Desde esa perspectiva, el recorte suena menos a tijeretazo y más a decisión estratégica.
Tres buenas cámaras mejor que cuatro por rellenar la ficha técnica
Si asumimos que el Galaxy Z TriFold definitivo recurre a la combinación clásica de gran angular principal, ultra gran angular y teleobjetivo, la cobertura fotográfica para el día a día está más que asegurada. Además, el procesado de imagen del Snapdragon 8 Elite ofrece modos nocturnos avanzados, zoom híbrido competente, retratos con desenfoque y todo el catálogo de efectos modernos que ya esperamos en un flagship. En ese escenario, una cuarta cámara muy específica puede terminar siendo poco más que un reclamo de marketing que se usa tres veces y se olvida. En cambio, un cuerpo algo más ligero, menos caliente y con más horas de pantalla encendida es algo que se nota todos los días, pliegues tras despliegues.
Huawei Mate XTs frente a Galaxy Z TriFold: dos formas de entender el plegable
Comparar el Galaxy Z TriFold con el Huawei Mate XTs ayuda a entender mejor el posicionamiento de cada uno. Huawei apuesta fuerte por la experiencia de doble pantalla, con varias ventanas simultáneas y una interfaz que coquetea con la idea de sustituir al portátil en ciertas tareas. Samsung, en cambio, parece más prudente con el software en esta primera iteración del TriFold: aprovecha bien la superficie extra, pero sin prometer que el móvil va a reemplazar tu ordenador. Con esa filosofía, no sorprende que la marca haya preferido asegurar bisagradas más sólidas, un panel duradero y una batería generosa antes que lanzarse a una configuración de cámaras de cuatro sensores y un ecosistema de funciones experimentales que tal vez no estén del todo maduras.
Lo que esta “metedura de pata” nos cuenta sobre el futuro de los plegables
Al final, la foto de LinkedIn es una pequeña ventana a un mundo que normalmente no vemos: el de los prototipos que se quedan a las puertas del lanzamiento. El Galaxy Z TriFold con cuatro cámaras traseras demuestra que Samsung jugó con una versión más radical del concepto, pero que a la hora de la verdad se inclinó por un equilibrio más sensato entre innovación y practicidad. Para los entusiastas, queda el clásico «¿y si…?» y la curiosidad por saber si en futuras generaciones del TriFold o de otros plegables triples volveremos a ver propuestas con módulos fotográficos más exagerados. Hasta entonces, esta filtración accidental sirve como recordatorio de que cada móvil que llega al escaparate es el resultado de una larga selección interna, en la que muchas ideas llamativas se sacrifican en favor de un producto más redondo.
1 comentario
La versión con 4 cámaras habría quedado brutal, siempre cancelan lo más loco 😂