Randy Pitchford, fundador de Gearbox, volvió a encender el debate con unas declaraciones que no dejaron indiferente a nadie. 
En una entrevista con Shacknews, el creativo habló sobre el desarrollo de Borderlands 4 – lanzado el 12 de septiembre – y terminó asegurando que la industria de los videojuegos todavía no ha producido una auténtica obra maestra. Según él, el medio está apenas “descubriendo quién es”.
“Apenas estamos aprendiendo qué significa realmente hacer videojuegos”, dijo Pitchford. El desarrollador comparó la situación actual del gaming con los primeros años del cine, y mencionó Ciudadano Kane, la legendaria película de Orson Welles de 1941 que muchos consideran la primera gran obra maestra del séptimo arte. En su opinión, los videojuegos aún no han tenido su propio “Ciudadano Kane”, esa creación que redefine por completo lo que el medio puede lograr.
Pitchford explicó que producir algo del tamaño de Borderlands 4 implica una inversión colosal: cientos de personas trabajando durante años, presupuestos que superan a los de los grandes blockbusters de Hollywood y una fe compartida en que el resultado valdrá más que el esfuerzo invertido. “Esto solo puede suceder si todos creen que lo que están creando tiene más valor que lo que cuesta hacerlo”, comentó. Aun así, cree que la industria apenas está comenzando a entender su potencial artístico y emocional.
Sus palabras, claro, no pasaron desapercibidas. Muchos jugadores no están de acuerdo y aseguran que el gaming ya tiene sus propias obras maestras. Títulos como Doom, Half-Life, The Legend of Zelda: Ocarina of Time, The Last of Us o Red Dead Redemption 2 son citados como ejemplos de juegos que transformaron el medio y demostraron que también pueden emocionar y contar historias profundas. Otros van más allá y mencionan Dark Souls como una experiencia artística que desafía las convenciones y exige algo más del jugador.
Aun así, la comparación de Pitchford no carece de sentido. Los videojuegos son una forma de arte relativamente joven que combina tecnología, diseño, música y participación activa del jugador. Mientras el cine tardó décadas en desarrollar su propio lenguaje, los juegos lo están haciendo a una velocidad impresionante: en apenas medio siglo hemos pasado de píxeles rudimentarios a mundos inmersivos que parecen reales. En una industria tan diversa, quizás no exista un único “Ciudadano Kane”, sino muchos.
En todo caso, Pitchford consiguió lo que muchos artistas buscan: provocar conversación. Para algunos, Borderlands es solo un shooter caótico y divertido; para otros, una sátira brillante sobre el consumismo y la locura moderna. Tal vez el verdadero “Ciudadano Kane” de los videojuegos no sea un título concreto, sino el camino que la industria recorre en su búsqueda por comprender lo que realmente puede llegar a ser.
2 comentarios
Borderlands es divertido, pero no una obra maestra ni de lejos
los videojuegos ya tienen varios ‘Ciudadano Kane’, depende de a quién preguntes