La escena de overclock de DDR5 está en plena ebullición. Ya no hablamos de marcas que duran meses; hoy el podio cambia en cuestión de horas. El último golpe sobre la mesa lo dio Saltycroissant con una velocidad de memoria validada por CPU-Z de 13.153 MT/s. El montaje fue de manual para récords: GIGABYTE Z890 AORUS Tachyon ICE, un único módulo Corsair Vengeance DDR5 de 24 GB y un Intel Core Ultra 7 265K. 
Los tiempos registrados fueron CL68-127-127-127-2. En un PC de a diario no es la receta ideal, pero aquí el objetivo es otro: exprimir la frecuencia máxima en condiciones extremas.
Un ranking que se mueve a ritmo de reloj
Hace nada, Sergmann rompió por primera vez la barrera de los 13.000 MT/s. Poco después, Hicookie publicó 13.034 MT/s en la misma Tachyon ICE, solo para ser superado ese mismo día por CENS con 13.040 MT/s. La marca de Saltycroissant, 13.153 MT/s, no es un pasito: son +119 MT/s sobre Hicookie y +113 MT/s sobre CENS, diferencias enormes cuando cada arranque estable es una lotería. En este juego, capturar el screenshot antes de que la escarcha gane terreno es parte del oficio.
El “cómo”: placa, DIMM único y frío que duele
La Tachyon ICE está diseñada para este deporte: potencia sobredimensionada, rutas de entrenamiento de memoria pulidas en UEFI y un layout que facilita trabajar con guantes, goma de borrar e isopropílico. Para alcanzar el Fmax en DDR5 se mantiene la regla de oro: un DIMM por canal, y a menudo un solo DIMM instalado. La refrigeración, como dicta la tradición, fue LN2, con mención a la pasta térmica SplaveOne. El propio autor agradeció a Hicookie, Sofos y Serg; ningún récord se levanta en soledad, sino sobre perfiles compartidos, trucos y un sinfín de intentos fallidos.
“Avanzando despacio hacia los 7000” – un guiño a los 7.000 MHz de reloj real (≈ 14.000 MT/s) que hace poco sonaba a ciencia ficción.
Frecuencia vs. latencia: por qué CL68 no es el villano
Mirar solo ciclos asusta, pero el rendimiento siente nanosegundos. Regla de bolsillo: CAS(ns) ≈ (CL × 2000) / MT/s. Para este run: (68 × 2000) / 13.153 ≈ 10,3 ns. Compáralo con un buen kit “diario” DDR5-6500 CL34: (34 × 2000) / 6500 ≈ 10,5 ns. Es decir, 13kC68 y 6,5kC34 caen en la misma vecindad de latencia absoluta. Donde despega es en ancho de banda, pero la sensación de “respuesta” depende también de subtimings y del diálogo con el IMC de la CPU. Por eso un récord de frecuencia no se traduce automáticamente en más FPS en juegos.
Un poco de contexto: de 4800 JEDEC al “punto dulce”
En los inicios de DDR5, muchas pruebas en Intel se hacían a JEDEC 4800 CL40, un ajuste conservador que no favorecía a la plataforma. A medida que maduró el ecosistema y AMD popularizó el “punto dulce” alrededor de 6000 CL30–32, quedó claro lo que DDR5 podía rendir sin exotismos. La enseñanza vale hoy: lo de Saltycroissant es un arte de laboratorio; para tu PC, el equilibrio manda.
Qué cambia con 13.153 MT/s (y qué no)
Para la historia, 13.153 MT/s confirma que todavía hay margen en toda la cadena: controladores, trazado de PCB, binning del IMC y construcción de los DIMM. Alcanzar y sostener 14.000 MT/s será duro, pero el ritmo actual sugiere que es posible. Para el usuario común, la recomendación sigue siendo sensata: kits duales en el rango 6000–7200 con timings ajustados, voltajes civiles y estabilidad de hierro ofrecen el mejor paquete para juegos y trabajo. Sin dewar al lado de la torre.
Acta del récord
- Sergmann: primero en superar 13.000 MT/s.
- Hicookie: 13.034 MT/s en Z890 AORUS Tachyon ICE.
- CENS: 13.040 MT/s, el mismo día.
- Saltycroissant: 13.153 MT/s con Corsair Vengeance (24 GB) + Intel Core Ultra 7 265K; CPU-Z; CL68-127-127-127-2.
El debate paralelo es inevitable: que si la RAM está cara, que si la plataforma “ya se acaba”, que si en 4K el FPS casi no se mueve. Todo eso tiene su parte de verdad. Pero el overclock de récord es otro deporte: método, suerte de silicio y el tacto fino para retener un training pass caprichoso el tiempo justo para inmortalizar un número. Hoy ese número es 13.153 MT/s. Mañana, vuelta a intentarlo.