Rockstar vuelve a ensillar a uno de sus caballos más queridos: el primer Red Dead Redemption, junto con la expansión Undead Nightmare, regresa con fuerza y aterriza en prácticamente todas las pantallas que tienes en casa. El 2 de diciembre, la odisea de John Marston llegará a PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2, iOS, Android y al catálogo de juegos de Netflix, convirtiendo a este clásico de la era PS3/Xbox 360 en uno de los mundos abiertos más accesibles de la actualidad.
En consolas de nueva generación no se trata de una simple compatibilidad retroactiva. 
Las versiones para PS5 y Xbox Series X|S prometen 60 fotogramas por segundo, imagen más nítida, soporte HDR y resoluciones de hasta 4K, siempre que tu televisor y la consola lo aguanten. Para quienes conocieron el juego original a 30fps, con texturas mucho más borrosas, la diferencia debería sentirse de inmediato: tiroteos más fluidos, paisajes más definidos y un western que ya no parece anclado en 2010.
Nintendo Switch 2 también entra en la fiesta con una versión que se toma en serio el hardware. Habrá HDR, soporte para DLSS para limpiar la imagen sin destrozar el rendimiento, objetivo de 60fps e incluso la opción de usar ratón, un detalle raro en consola pero interesante para quienes buscan precisión absoluta al apuntar. Pensar que el mismo RDR que antes ocupaba media estantería con una Xbox 360 ahora cabe en un dispositivo portátil que puedes sacar en el tren o en la cafetería dice mucho de cómo ha cambiado el gaming en quince años.
Un punto donde Rockstar ha sorprendido para bien es en el trato a quienes ya habían pasado por caja. Si ya tienes Red Dead Redemption en PS4, en la primera Switch o la versión digital de Xbox One, podrás actualizar a esta edición mejorada sin pagar un euro extra. En PlayStation y Switch incluso podrás trasladar tus partidas guardadas a la nueva consola y continuar exactamente donde lo dejaste. Para una compañía que no siempre ha sido amiga de las «actualizaciones gratuitas», ver la palabra «gratis» en el anuncio ha dejado a más de uno con la ceja levantada, pero en el buen sentido.
En móviles, las versiones para iOS y Android llegarán con controles adaptados a la pantalla táctil, botones reubicados, posibles gestos y, casi seguro, compatibilidad con mandos Bluetooth para quienes odian jugar con el pulgar pegado a la pantalla. Al mismo tiempo, el juego se sumará al servicio de Netflix Games, incluido dentro de la suscripción actual. La idea de pausar una serie y abrir, en la misma app, uno de los mundos abiertos más influyentes de su generación, muestra muy claro hacia dónde se mueve el mercado: menos barreras de hardware y más acceso inmediato.
Con todo, la alegría viene acompañada de la eterna pregunta: ¿qué pasa con Red Dead Redemption 2? La comunidad de consola lleva años pidiendo una versión nativa para PS5 y Series X|S con 60fps y mejores resoluciones. En PC, la experiencia «next gen» de RDR2 existe desde hace tiempo; mientras tanto, en consola seguimos atados a 30fps. Que Rockstar vuelva a darle prioridad al título de 2010 mientras el gigante de 2018 sigue exactamente igual, para muchos se siente como repetir curso una y otra vez con el mismo temario.
Las reacciones, como siempre, están divididas. Hay jugadores que aseguran que la versión retrocompatible en Series X ya es más que suficiente y que no pensaban volver a pagar por el juego salvo que fuera un remake total. Otros resoplan, critican los relanzamientos… y acto seguido reconocen que 60fps, HDR, 4K y upgrade gratuito son una tentación difícil de ignorar. Y no faltan quienes descubrieron la aventura por primera vez en Switch 1 y ahora tienen curiosidad por ver cómo se ve, se siente y se mueve en Switch 2 con más potencia.
El sueño húmedo del fandom, eso sí, sigue siendo el mismo: un remake completo del primer Red Dead Redemption usando la base y la densidad de RDR2. Misma trama, mismos personajes, pero en un mundo con más fauna, más sistemas de caza, más eventos aleatorios y más detalles que contar. Con la perspectiva del tiempo, una de las críticas al original es que ciertas zonas se sienten vacías comparadas con la brutal riqueza del mapa de la precuela/secuela. Un remake de ese calibre podría mantener entretenida a la comunidad hasta un hipotético Red Dead Redemption 3, que los más cínicos ya sitúan por broma en el año 3025.
A todo esto se suma el contexto interno de Rockstar. Hace poco, el estudio fue criticado por despedir a más de 30 empleados acusados de filtrar información confidencial. Según el sindicato Independent Workers’ Union of Great Britain (IWGB), todos formaban parte de la organización, lo que ha levantado acusaciones de intento de reventar la actividad sindical. Hubo protesta física frente a las oficinas, una carta abierta con cientos de firmas y una demanda formal presentada por el sindicato. Rockstar, de momento, guarda silencio público. En ese clima, incluso un anuncio tan «feliz» como el relanzamiento de RDR llega con un halo de desconfianza.
Por si fuera poco, Grand Theft Auto 6 se ha retrasado hasta el 19 de noviembre de 2026, dejando un hueco enorme en el calendario. Un Red Dead Redemption pulido, con Undead Nightmare incluido y disponible en casi todo lo que tiene pantalla, ayuda a mantener la marca viva, a calmar algo la espera y a recordar por qué aquel western le ganó el GOTY en 2010 a pesos pesados como Mass Effect 2, para indignación de muchos en su día.
Eso no quita que exista un sano escepticismo. La reciente historia de Rockstar con remasterizaciones y recopilatorios es, como mínimo, irregular, y la comunidad no olvida los ports problemáticos de otros clásicos. Por eso, muchos esperan a ver si aquí hay de verdad un trabajo bien hecho o solo un lavado de cara técnico con etiqueta nueva y precio alto. Paralelamente, van subiendo de volumen las voces que piden el regreso de otros títulos olvidados del catálogo, desde Bully y The Warriors hasta Red Dead Revolver y las entregas portátiles de GTA que siguen atrapadas en consolas viejas.
Al final, lo que queda claro es esto: el 2 de diciembre Red Dead Redemption pasa a ser uno de los juegos más ubicuos de su generación. Da igual si ya viste los créditos dos veces o si solo conoces a John Marston por memes y vídeos de YouTube: a partir de ahora, su viaje por New Austin estará a un par de clics en casi cualquier dispositivo. Y mientras cabalgas por la llanura a 60fps, es probable que en algún rincón de tu cabeza suene la misma pregunta que recorre los foros: ¿cuándo le tocará a Red Dead Redemption 2 recibir ese mismo cariño?