El Redmi Note 15 4G no se ha estrenado con un gran evento ni con vídeos épicos, sino de la forma más mundana posible: apareciendo de repente en el catálogo online de un comercio alemán. Sin nota de prensa, sin teaser en redes, pero con fotos oficiales, ficha técnica completa y precio. 
Así, casi por la puerta de atrás, Xiaomi termina de dibujar la familia Redmi Note 15 sumando la versión LTE, pensada para quien solo quiere un móvil fiable, barato y con buena batería, aunque el mundo se esté moviendo a 5G.
Según la tienda, el Redmi Note 15 4G costará 199,90 euros en Europa. Es una cifra muy calculada: bastante por debajo de los típicos 250 euros de muchos gama media, pero lo suficiente para incluir algunos detalles que no se ven en los móviles más baratos. Estará disponible en tres colores, Negro, Forest Green y Glacier Blue, cubriendo desde el look sobrio hasta el acabado más llamativo. En el frontal encontramos una pantalla AMOLED de 6,77 pulgadas con resolución 1080 × 2392 y bordes curvados. Ese tipo de panel curvo era hasta hace poco un lujo reservado a los modelos Pro o Pro+, y ahora aterriza en la variante 4G más asequible. Visualmente lo hace parecer más caro de lo que es, aunque habrá quien reniegue por los toques fantasma en los bordes.
En las entrañas no hay sorpresas rompedoras, sino una apuesta por lo conocido: el MediaTek Helio G100. El teléfono se venderá con 6 u 8 GB de RAM y 128 o 256 GB de almacenamiento, cifras que ya se han convertido en el estándar mínimo de un gama media competitivo en 2025. Aun así, muchos usuarios miran el G100 y ven una evolución más de la misma receta que ya vimos con los Helio G90T, G95 y G99. Es decir, un chip suficiente para redes sociales, mensajería, TikTok, navegación y streaming, pero que no va a competir con los SoC más modernos en juegos exigentes. Si lo comparamos con rivales como el moto g86 power, que presume de procesador más potente, altavoces mejores y hasta 12 GB de RAM, queda claro que Xiaomi juega aquí la carta de la experiencia equilibrada, no la del rendimiento bruto.
El apartado fotográfico sigue el guion típico de esta gama de precio. Detrás hay una cámara principal de 108 megapíxeles acompañada por un sencillo sensor de profundidad de 2 megapíxeles. No hay ultra gran angular ni teleobjetivo, y se nota que el presupuesto se ha concentrado en el sensor principal para poder presumir de cifra en el escaparate. Delante, una cámara de 20 megapíxeles en un agujero central se encarga de selfies y videollamadas. No es un sistema pensado para fotógrafos entusiastas, pero sí para quienes quieren fotos correctas para Instagram, WhatsApp y recuerdos de viaje sin complicarse. Aquí el peso recae en el procesado de imagen de Xiaomi: si el software acompaña, la cámara de 108 MP puede dar juego; si no, quedará en fuegos artificiales sobre el papel.
Donde el Redmi Note 15 4G sí saca pecho es en la batería. Monta una unidad de 6000 mAh con carga rápida por cable de 33 W. Combinando este tamaño de batería con un chip relativamente contenido y un panel AMOLED, es realista esperar día y medio de autonomía para un usuario intenso y hasta dos días para quien use el móvil con algo más de calma. Es el típico teléfono que se carga por la noche, se desconecta por la mañana y aguanta sin drama hasta bien entrada la noche siguiente, incluso con ratos largos de redes sociales, música y vídeo. Para muchos, ese detalle pesa más que cualquier benchmark.
En resistencia, el Note 15 4G llega con certificación IP64. Eso significa que está protegido frente al polvo y las salpicaduras: lluvia ligera, alguna gota en la cocina o un vaso volcado sobre la mesa no deberían suponer un problema. Lo que no es buena idea es llevarlo a la piscina o al mar pensando que es un móvil sumergible, porque no lo es. Más polémico resulta el terreno del software. El teléfono se pone a la venta con HyperOS 2, casi seguro basado en Android 15, en un momento en que HyperOS 3 y Android 16 ya empiezan a asomar en otros modelos. En la práctica, el terminal sale al mercado con un pequeño desfase de versión, lo que abre la duda de cuántas grandes actualizaciones recibirá y hasta cuándo llegarán parches de seguridad con cierta rapidez.
La otra gran conversación gira alrededor de su conectividad: ¿tiene sentido lanzar un nuevo Redmi Note solo 4G en la segunda mitad de la década? Una parte de la comunidad cree que la marca debería reservar la familia Note para móviles más “de futuro”, todos con 5G, y dejar los LTE para la serie Redmi a secas. Su argumento mira a medio plazo: estamos más cerca de 2030 que de 2020, y muchos operadores ya tienen planes para ir apagando progresivamente ciertas bandas LTE y reutilizar ese espectro para 5G y lo que venga después. Si compras un móvil pensando en aguantar cuatro o cinco años con él, un modelo solo 4G podría empezar a quedarse corto antes de tiempo, sobre todo en mercados donde el apagón de redes viejas sea más agresivo.
Pero también hay otra realidad: en muchas zonas de España y de Latinoamérica el 5G sigue siendo más un titular que una experiencia diaria. En pueblos, barrios periféricos y zonas rurales, lo que hay es 4G y gracias. Para ese tipo de usuario, un buen LTE estable, una batería enorme, pantalla AMOLED y un precio cercano a 200 euros pesan mucho más que un icono de 5G que apenas se enciende. Visto así, el Redmi Note 15 4G encaja mejor como móvil honesto, centrado en la autonomía y en ofrecer “lo suficiente” en el resto de apartados. Y si dentro de unos meses empieza a verse rebajado a 160–170 euros en ofertas y promociones de operadoras, su relación calidad-precio puede volverse bastante más atractiva.
Eso no quita que la competencia esté fuerte. El ya mencionado moto g86 power se vende como la alternativa lógica para quien busca la máxima batería, más memoria y mejor sonido sin subir de precio. Quien haga la típica comparación rápida de fichas técnicas probablemente se incline por el Motorola. Xiaomi confía, en cambio, en el peso del nombre Redmi Note, en su ecosistema de pulseras, relojes y gadgets conectados y en los acuerdos con operadores, donde estos modelos suelen aparecer asociados a tarifas muy agresivas. De momento, el Note 15 4G ha empezado su vida comercial de forma silenciosa, pero ya se puede comprar con y sin contrato. Que termine recordado como un gama media equilibrado para los que no necesitan 5G o como un último estirón de la era LTE dependerá, como casi siempre, del precio real en la calle y de lo bien que Xiaomi cumpla con las actualizaciones de software.