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Bixby con Perplexity AI: la nueva estrategia de Samsung frente a Siri y Gemini

por ytools
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Bixby con Perplexity AI: la nueva estrategia de Samsung frente a Siri y Gemini

Samsung se apoya en Perplexity AI: un nuevo cerebro para Bixby al estilo Apple

La batalla por el asistente de voz más inteligente del mundo móvil entra en una fase distinta. Durante años, muchos criticaron a Apple por ir “lenta” en inteligencia artificial mientras otros fabricantes llenaban presentaciones de demos espectaculares. Sin embargo, la realidad es que la arquitectura silenciosa que Apple ha ido construyendo alrededor de Siri y Apple Intelligence está marcando el camino. Y ahora es Samsung quien se mueve en esa dirección, preparando una alianza profunda entre Bixby y Perplexity AI para sus próximos Galaxy.

Según una filtración del conocido informante Semi-retired-ing en X, Samsung no pretende tirar Bixby a la basura y empezar de cero, algo que sería carísimo y llevaría años. La apuesta es más pragmática: a partir de la serie Galaxy S26, prevista para principios del año que viene, Bixby actuaría como un orquestador. Las órdenes sencillas seguirán procesándose con el propio software de Samsung, mientras que las peticiones más complejas se redirigirán en segundo plano a los modelos de Perplexity AI.

Ese planteamiento encaja con la estrategia por capas que Apple ya está desplegando. En el iPhone, pequeños modelos locales se encargan de tareas cotidianas como gestionar recordatorios, editar mensajes o buscar una foto concreta. Cuando el usuario pide algo más abierto –un resumen largo, una explicación detallada, una combinación de varias acciones–, la solicitud se sube a la nube y la resuelve un modelo mucho más grande. Hoy parte de ese trabajo pasa por ChatGPT, pero el plan es que una variante personalizada de Gemini, de Google, asuma el papel principal en los próximos meses.

Perplexity AI, el cerebro externo que le faltaba a Bixby

Perplexity AI no es un chatbot cualquiera. Su propuesta consiste en mezclar lo mejor de un motor de búsqueda con la comodidad de una conversación: toma información fresca de la web, la organiza, la resume y además muestra las fuentes. En vez de dar una respuesta genérica, intenta construir una mini investigación a medida del usuario. Justo el tipo de inteligencia que Bixby nunca llegó a ofrecer y que lo dejó rezagado frente a Google Assistant.

La relación entre Samsung y Perplexity ya venía calentándose. En Estados Unidos, muchos dueños de móviles Galaxy pueden activar hasta 12 meses de suscripción premium a Perplexity sin coste adicional, una promoción que ya sonaba a ensayo general. Integrar el servicio directamente en Bixby es el siguiente paso lógico: el usuario invoca al asistente como siempre, pero una parte de las respuestas vendrá en realidad de Perplexity, con más contexto, mejores resúmenes y una conexión mucho más rica con la web.

La división de tareas que se baraja es clara. Bixby seguirá resolviendo lo que cabe en un comando corto: poner una alarma, cambiar el modo de sonido, activar el modo avión, ajustar el brillo o tocar cualquier ajuste interno. Perplexity entrará en acción para lo demás: generar imágenes, diseñar itinerarios de viaje, comparar productos usando reseñas recientes, explicar conceptos técnicos en lenguaje sencillo o mantener conversaciones largas sin perder el hilo. Idealmente, el usuario solo notará que Bixby ha pasado de ser un asistente limitado a un aliado bastante más listo.

Además, Samsung gana margen frente a Google. En el ecosistema Android, Gemini está cada vez más presente como capa de inteligencia por defecto, sobre todo en todo lo que se parece a una búsqueda. Si Bixby con Perplexity se convierte en un punto de entrada alternativo para ese tipo de consultas, la compañía surcoreana puede diferenciar sus Galaxy en un terreno donde ya no basta con tener una buena pantalla o una cámara potente.

La jugada de Apple: una Siri recargada sobre un Gemini gigante

Mientras tanto, Apple prepara su propia revolución interna. Según informes recientes, la compañía trabaja con una versión enorme, pero adaptada a sus necesidades, del modelo Gemini para sostener la nueva generación de Siri en la nube. Se habla de alrededor de 1,2 billones de parámetros, una cifra que deja diminuta a la actual red que Apple usa para las tareas más pesadas de Siri, en torno a 1,5 mil millones de parámetros.

Los números por sí solos no garantizan un milagro, pero sí indican un salto de capacidad. Un modelo de ese tamaño puede captar mejor los matices del lenguaje, seguir instrucciones llenas de condiciones, manejar varios temas a la vez y conservar el contexto durante más turnos de conversación. Traducido al día a día, Siri podría pasar de respuestas cortas y a menudo frustrantes a flujos de trabajo completos: desde organizar un viaje complejo hasta automatizar tareas en varias apps sin que el usuario tenga que ir pieza por pieza.

Antes de decantarse por Gemini, Apple habría probado otras opciones, como ChatGPT de OpenAI y Claude de Anthropic, como motor de estas funciones avanzadas. Sin embargo, terminó imponiéndose la idea de ejecutar una versión ajustada de Gemini dentro de su infraestructura Private Cloud Compute. Ahí los datos se anonimizan, se procesan en servidores reforzados y no se reutilizan para construir perfiles publicitarios. Es la forma que tiene Apple de decir: contamos con modelos de última generación, pero seguimos controlando qué pasa con tu información.

Todo esto viene acompañado de un entramado económico importante. Las estimaciones apuntan a que Apple pagará alrededor de 1.000 millones de dólares al año a Google por el uso de la tecnología de IA, además de los aproximadamente 20.000 millones que Google ya desembolsa para seguir siendo el buscador predeterminado en Safari y en servicios clave del ecosistema Apple. Competidores en los escenarios, socios imprescindibles en los balances.

De asistentes “todoterreno” a directores de orquesta

Si juntamos las piezas –Bixby con Perplexity, Siri con Gemini, pruebas con ChatGPT y Claude–, el patrón es evidente: el asistente del futuro no es un bloque único que intenta hacerlo todo, sino un director de orquesta que decide qué modelo toca en cada momento. Un pequeño modelo local si importa la velocidad y la privacidad; un modelo gigante en la nube cuando la consulta lo exige; herramientas especializadas para tareas concretas, como generar imágenes o analizar documentos.

Para Samsung, apoyarse en Perplexity es una forma rápida de rescatar a Bixby de la irrelevancia y ofrecer a los Galaxy S26 una historia de IA que vaya más allá de cuatro funciones de marketing. Para Apple, apostar por una variante gigante de Gemini es la oportunidad de darle a Siri la profundidad que nunca tuvo sin renunciar a su narrativa sobre privacidad.

Para el usuario, sin embargo, los nombres de los modelos importan poco. Lo que realmente cuenta es que pueda hablarle al teléfono como a una persona, que el asistente entienda, pregunte cuando haga falta y entregue soluciones útiles, no solo frases bonitas. Si Bixby con Perplexity y una Siri reforzada con Gemini cumplen esa promesa, estaremos ante la primera generación de asistentes que realmente se siente tan inteligente como se prometía en las keynotes de hace una década.

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1 comentario

BinaryBandit January 11, 2026 - 5:20 am

1,2 billones de parámetros suena brutal, pero yo solo pienso en la batería y los datos móviles

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