La serie Galaxy A se ha convertido en el verdadero caballo de batalla de Samsung: es ahí donde la marca se juega el volumen de ventas y la percepción de calidad en la gama media. Por eso llama tanto la atención que, apenas asentado el Galaxy A56 en el mercado, ya tengamos noticias sólidas de su sucesor. 
Un prototipo del Samsung Galaxy A57 ha aparecido en la base de datos de Geekbench, dejando al descubierto el nuevo corazón de la próxima generación: el chipset Exynos 1680.
Según el listado, el Galaxy A57 monta el Exynos 1680, heredero directo del Exynos 1580 que impulsa al A56. No hay salto de filosofía, sino de refinamiento: Samsung sigue apostando por silicio propio en la gama media, pero ajustando la fórmula para exprimir más rendimiento sin alejarse de la eficiencia que pide un usuario que necesita aguantar todo el día con una carga. Es una evolución calculada, pensada para que el salto se note más en la experiencia que en la simple hoja de especificaciones.
En Geekbench 6.5 para Android, este prototipo logró alrededor de 1.311 puntos en single-core y unos 4.347 puntos en multi-core. No son cifras de gama alta, pero sí un indicador claro de que la multitarea y las cargas pesadas salen beneficiadas respecto al Exynos 1580. En el uso real, este tipo de mejora se traduce en menos tirones al cambiar de app, tiempos de carga más cortos y una sensación de fluidez más constante, sobre todo cuando tienes redes sociales, mensajería, navegador y algún juego moderadamente exigente abiertos al mismo tiempo.
El dispositivo probado no era una configuración recortada precisamente: el Galaxy A57 del benchmark contaba con 12 GB de RAM y ya ejecutaba Android 16. Esto encaja con el calendario esperado, porque todo apunta a un lanzamiento a comienzos de 2026 y sería ilógico ver un modelo nuevo con una versión antigua del sistema. El detalle curioso es que el Galaxy A56 también ofrece una variante con 12 GB de RAM, de modo que la evolución no va por subir la memoria, sino por sacar más partido a cada gigabyte gracias al nuevo SoC y la optimización de software.
La clave está en cómo se organiza la CPU del Exynos 1680. El chip recurre a una arquitectura de tres clústeres: un núcleo de alto rendimiento con una frecuencia de hasta 2,91 GHz, cuatro núcleos de rendimiento que alcanzan 2,6 GHz y tres núcleos de eficiencia que llegan a 1,95 GHz. Sobre el papel, las frecuencias apenas cambian respecto al Exynos 1580, pero la proporción de núcleos sí: se gana un núcleo potente y se pierde uno eficiente. Es un ajuste sutil, pero que puede marcar la diferencia cuando el procesador va al límite.
Este cambio de equilibrio empuja al Exynos 1680 un poco más hacia la velocidad. En la práctica, debería notarse al abrir juegos, editar fotos pesadas, usar aplicaciones de vídeo o hacer varias cosas a la vez sin que el móvil se sienta ahogado. Los núcleos potentes pueden repartirse mejor el trabajo duro, mientras que los de eficiencia siguen encargándose de las tareas ligeras: notificaciones, procesos en segundo plano y animaciones sencillas de la interfaz.
Si Samsung acierta con la gestión térmica y la calibración del consumo, el usuario podría obtener lo mejor de los dos mundos: una respuesta más rápida y estable sin castigar demasiado la batería. Al final, lo que define a un buen gama media no es solo la cifra de mAh, sino cómo se combinan el procesador, la pantalla, la capa de personalización y las optimizaciones internas para exprimir cada porcentaje de carga a lo largo del día.
Hay que recordar, sin embargo, que lo que se ha visto es casi seguro un modelo de desarrollo. En esta fase todavía pueden cambiar detalles como los límites de frecuencia, las curvas de rendimiento sostenido bajo carga prolongada o incluso la configuración final del firmware. Tampoco conocemos todavía el rendimiento gráfico del conjunto ni cómo se comportará el Exynos 1680 en sesiones largas de gaming, donde la temperatura y el posible throttling marcan la experiencia tanto como los FPS iniciales.
Mientras tanto, el Galaxy A56 sigue siendo el punto de referencia de la serie: ofrece un rendimiento sólido, precios relativamente ajustados y un Exynos 1580 cuyo comportamiento ya está bien estudiado. Sobre ese listón tendrá que saltar el Galaxy A57. Si consigue mantener la agresividad en precio, ofrecer un aumento de rendimiento claramente perceptible y añadir mejoras en cámara, pantalla y carga rápida, tiene muchas papeletas para convertirse en uno de los móviles de gama media más equilibrados de 2026.
Quedan muchas incógnitas por resolver: qué sensor principal montará, si habrá mejoras de verdad en fotografía nocturna, qué brillo máximo alcanzará la pantalla o si veremos tasas de refresco más altas y mejor aprovechadas. Pero el simple hecho de que el Galaxy A57 ya se deje ver en Geekbench confirma que el proyecto está avanzado y que Samsung prepara con calma el siguiente capítulo de su gama media estrella. La competencia en este segmento es feroz y cada pequeño ajuste, como el salto al Exynos 1680, puede ser lo que incline la balanza a la hora de elegir móvil nuevo.
1 comentario
Geekbench está bien, pero quiero ver cómo aguanta 20 minutos de juego sin freírme la mano 😅