El próximo Samsung Galaxy S26 Edge no traerá la gran revolución en batería que muchos esperaban. 
A pesar de los rumores sobre la llegada de celdas de silicio-carbono, la certificación más reciente de la agencia china 3C confirma que Samsung seguirá apostando por la clásica tecnología de ion-litio al menos un año más.
El dispositivo contará con una batería de 4200 mAh, un ligero aumento frente a los 3900 mAh del Galaxy S25 Edge. Aunque esto supone una mejora en autonomía, está lejos del salto que podría ofrecer la nueva tecnología que varios rivales ya han empezado a implementar, con mayor densidad energética y opciones de diseños más delgados sin sacrificar horas de uso.
Para muchos usuarios, menos de 5000 mAh en un gama alta del 2026 resulta decepcionante. Otros recuerdan que los números no lo son todo: la optimización de Samsung suele lograr que sus móviles duren más que modelos chinos con baterías mucho más grandes.
En definitiva, la sensación es que Samsung ha jugado demasiado a lo seguro. Si el S26 Edge realmente sustituye al modelo Plus, la falta de un salto notable en batería se sentirá como una oportunidad perdida para una marca que en su día marcaba el camino en innovación.
1 comentario
ya quiero que muera otra vez la moda de hacer móviles súper finos, como hace 8 años