Samsung no ha perdido tiempo en reaccionar al fracaso del Galaxy S25 Edge y ya está trabajando en un nuevo rumbo: el Galaxy S26 Plus. Según reportes de The Elec, este modelo se desarrolla bajo el nombre interno “M Plus” y llegará el próximo año junto al Galaxy S26 Pro y el Galaxy S26 Ultra. 
La decisión refleja que la marca coreana entendió el mensaje: los usuarios no quieren pagar precios premium por un diseño delgado si eso significa sacrificar batería, fiabilidad o relación calidad-precio.
El Galaxy S25 Edge salió al mercado en mayo y tuvo un inicio aceptable, pero en cuestión de semanas las ventas se desplomaron. Para agosto ya estaba claro que el interés había desaparecido, y eso ocurrió incluso antes del lanzamiento del iPhone 17. La propuesta de Apple – pantalla ProMotion de 120 Hz, 256 GB de memoria interna y un precio de 799 dólares – dejó en evidencia lo que buscan los compradores: un balance justo entre características y precio, no un teléfono ultrafino con compromisos.
El analista Ming-Chi Kuo señaló que el iPhone 17 es tan popular en China que Xiaomi redujo en un 20% sus envíos iniciales. Si marcas locales tienen dificultades en su propio mercado, Samsung lo tiene aún más complicado fuera de Corea. Los planes de producción confirman la magnitud del problema: de septiembre a diciembre se programaron apenas 300 mil unidades del S25 Edge, frente a 500 mil del S25 Plus y 3,4 millones del S25 Ultra. Los números hablan por sí solos.
Fuentes cercanas indican que Samsung trabaja en cuatro paneles OLED distintos, lo que alimenta la teoría de que el Galaxy S26 Plus sustituirá definitivamente a la línea Edge. Los primeros renders filtrados del S26 Edge recordaban demasiado al iPhone 17 Pro, lo que generó críticas por falta de innovación. Si el Plus toma el relevo, se espera que incluya batería más grande, cuerpo más fino y un set de cámaras más completo. Pero sin cambios más profundos, esos detalles podrían no ser suficientes.
El punto más sensible sigue siendo la autonomía. Los usuarios llevan años reclamando teléfonos que duren más tiempo lejos del cargador. Aunque el S25 Edge logró superar al iPhone Air en una prueba de batería, no consiguió impresionar frente a la competencia asiática que apuesta por acumuladores mucho más grandes. Un S26 Plus con batería robusta y precio competitivo podría cambiar la percepción, pero la expectativa es alta.
A la par, Samsung enfrenta un problema de confianza. Rumores sobre software preinstalado con funciones de vigilancia han generado dudas en torno a la privacidad. Además, varios usuarios reportan que sus teléfonos Samsung dejaron de funcionar sin previo aviso tras pocos años de uso, mientras que dispositivos más modestos de Huawei o incluso marcas económicas siguen funcionando una década. Esta narrativa daña la reputación de la compañía como fabricante confiable.
El reto ahora es claro: dejar atrás el tropiezo del Edge, reforzar la gama alta y ofrecer un modelo que combine diseño, batería, seguridad y precio justo. El Galaxy S26 Plus podría ser esa carta, pero Samsung no tiene margen para otro error. El mercado está saturado, la competencia es feroz y los consumidores ya no perdonan fallos.
1 comentario
jajaja Samsung intentó copiar el iPhone Air antes de tiempo y aún así se hundió 😂