
Samsung Galaxy XR: el visor de 1.800 dólares que anticipa el futuro de las gafas inteligentes
Han pasado casi tres años desde que Apple presentó su Vision Pro, y ahora Samsung se suma a la carrera de la realidad mixta con el Galaxy XR. Su precio ronda los 1.800 dólares, casi la mitad del de su rival directo, pero este visor no pretende ser una alternativa económica: es la declaración de intenciones de Samsung sobre hacia dónde se dirige el futuro de la tecnología inmersiva y los dispositivos con inteligencia artificial.
El Galaxy XR no es un simple juguete tecnológico. Es más bien un laboratorio en forma de producto: una plataforma donde la compañía prueba cómo la realidad espacial, los sensores avanzados y la IA pueden integrarse en los futuros dispositivos de uso diario. En otras palabras, este visor es un primer paso hacia unas gafas inteligentes que cambiarán la manera en que interactuamos con el mundo digital.
Un lanzamiento ambicioso
El Galaxy XR ya está disponible para comprar en la web oficial de Samsung, con promociones que incluyen suscripciones y descuentos por valor de hasta 1.140 dólares. Pero más allá de las ofertas, lo relevante es el mensaje que transmite la marca: Samsung no busca competir directamente con Apple en el presente, sino prepararse para dominar el futuro de la realidad extendida.
En el aspecto técnico, el dispositivo no se queda corto. Ofrece una pantalla Micro-OLED de 3.552 x 3.840 píxeles, más de 100 grados de campo de visión, 16 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento. Está impulsado por el chip Snapdragon XR2+ Gen 2, un procesador que, aunque no es el más nuevo, sigue ofreciendo un rendimiento sólido para experiencias inmersivas en 3D y entornos de realidad mixta. El conjunto permite disfrutar de imágenes nítidas y movimientos fluidos que sumergen al usuario en una experiencia sorprendentemente natural.
Más allá del hardware: la era de la IA multimodal
El verdadero corazón del Galaxy XR no está en sus especificaciones, sino en su inteligencia artificial integrada. Samsung ha incluido su sistema Gemini, una IA capaz de interpretar voz, gestos, mirada e incluso el contexto ambiental. Gracias a esto, el visor se comporta más como un asistente inteligente que como una simple herramienta tecnológica.
El usuario puede explorar ciudades en Google Maps 3D, pedir recomendaciones personalizadas, usar el Circle to Search para buscar objetos del entorno o transformar fotos y videos en experiencias tridimensionales. Todo apunta a un mismo objetivo: demostrar cómo la inteligencia artificial y la computación espacial pueden fusionarse en la vida cotidiana.
En el fondo, el Galaxy XR es una plataforma experimental. Samsung utiliza este visor para probar las tecnologías que, más adelante, llegarán a versiones más ligeras y accesibles – los futuros lentes inteligentes que podrían sustituir a los smartphones tal y como los conocemos.
Tecnología de alto nivel
En términos de sensores, Samsung ha ido a por todas. El Galaxy XR incluye dos cámaras de alta resolución para la vista pasante, seis cámaras externas para seguimiento, cuatro cámaras para rastreo ocular, múltiples sensores de movimiento y un sensor de profundidad. Todo esto permite un seguimiento espacial preciso y una experiencia inmersiva que reacciona a los movimientos naturales del usuario.
También incorpora reconocimiento de iris para la autenticación biométrica, un detalle que mejora la seguridad y la personalización. Aunque su procesador no es el más reciente del mercado, el rendimiento general es más que suficiente para ofrecer experiencias inmersivas de nueva generación.
Las quejas: comodidad y tasa de refresco
A pesar de los avances, hay detalles por pulir. Los primeros usuarios en foros como Reddit han señalado varios inconvenientes: el batería con cable resulta incómoda, no hay correas de terceros disponibles y los bloqueadores de luz pueden parecer poco firmes. Además, algunos mencionan que el visor ejerce presión en la frente, y los mandos requieren algo de práctica para sujetarse correctamente.
Otro punto discutido es la tasa de refresco de 72 Hz. Aunque es suficiente para la mayoría de las tareas, está por debajo de los 120 Hz que muchos entusiastas ya consideran estándar. En resumen, el Galaxy XR sigue siendo un producto para entusiastas y desarrolladores, no para el público común.
¿Vale la pena comprarlo?
Si te apasiona la tecnología, te gusta experimentar con nuevos dispositivos o eres desarrollador, el Galaxy XR puede ser una compra fascinante. No está pensado para el consumo masivo, sino para quienes quieren entender y explorar el futuro antes que los demás. Pero si buscas algo práctico y cómodo para el día a día, probablemente sea mejor esperar a los próximos lentes inteligentes de la marca.
Una mirada al futuro
El Galaxy XR no es el final del camino, sino el principio de una nueva etapa. Representa la visión de Samsung de un mundo donde la inteligencia artificial y la realidad aumentada se integran de forma natural. Así como el Galaxy Note marcó el inicio de la era de los smartphones grandes, el Galaxy XR podría marcar el comienzo de una nueva generación de dispositivos personales: más inmersivos, inteligentes y conectados al entorno.
Por 1.800 dólares, no es una compra impulsiva, pero sí una inversión en el futuro. Y para quienes buscan asomarse a lo que viene, el Galaxy XR es una ventana privilegiada al mañana digital.