
Samsung Galaxy Z TriFold: cuando el móvil se convierte en miniestación de trabajo
Durante años Samsung ha ido normalizando los móviles plegables: primero llegaron los modelos que parecían prototipos de feria, luego los Galaxy Z Flip y Fold se consolidaron como parte estable del catálogo premium. Pero hacía tiempo que no veíamos un salto realmente raro. Con el Galaxy Z TriFold, el primer plegable triple de la marca, la sensación vuelve: el teléfono parece sacado de un concepto futurista, pero el vídeo oficial de unboxing demuestra que es un producto real, pensado para usarse fuera del laboratorio. Aunque todavía no se vende en Estados Unidos, ya podemos ver con bastante claridad qué pretende ofrecer este form-factor tan extremo.
La idea de Samsung es ambiciosa: unir en un solo dispositivo el móvil de diario, la pantalla para consumir contenido y una especie de pequeño puesto de trabajo portátil. Cerrado, el Galaxy Z TriFold es un ladrillo compacto, más grueso y pesado que un flagship clásico, pero aún apto para bolsillo y mochila. Abierto por completo, se estira hasta rondar las 10 pulgadas de pantalla, suficiente para editar documentos, revisar presentaciones, contestar correos con comodidad o simplemente devorar una serie en un vuelo largo.
Unboxing: vuelve la sensación de “caja llena”
En los últimos años, comprar un gama alta se ha convertido en abrir cajas casi vacías: teléfono, cable, papeles y poco más. Con el Galaxy Z TriFold, Samsung rompe esa tendencia y se acerca de nuevo a la experiencia “premium” de hace unos años. Dentro de la caja encontramos un cargador de 45 W, algo que muchos fabricantes ya no incluyen, un cable USB-C a USB-C, la herramienta para la bandeja SIM y la documentación habitual.
Además, el paquete incluye una funda Carbon Shield Case, que añade una primera capa de protección a un chasis lleno de bisagras y puntos sensibles. En el vídeo también aparece la funda Carbon Standing Case, más orientada a productividad, con una pata trasera que permite usar el TriFold apoyado sobre la mesa como si fuera un mini portátil. Esa segunda funda se vende por separado, lo que duele un poco si pensamos en un precio esperado cercano a los 2.500 dólares, aunque el importe oficial para EEUU todavía no esté cerrado.
Diseño y pantallas: de barra gruesa a tablet compacta
En el unboxing se aprecia bien el planteamiento de diseño. En el exterior, el Galaxy Z TriFold monta una pantalla de 6,5 pulgadas, pensada para el uso rápido del día a día: responder mensajes, revisar notificaciones, pedir un coche o contestar una llamada. Este panel de cubierta cuenta con un recubrimiento antirreflejos que reduce los brillos y ayuda a leer mejor el contenido bajo luz intensa, algo clave en un dispositivo que quieres poder usar sin abrirlo siempre.
Cuando empiezas a desplegar el terminal, se revela la verdadera razón de ser del TriFold: un panel interno flexible que, una vez extendido del todo, se acerca a las 10 pulgadas. Ahí es donde el móvil se siente más tablet que teléfono. El espacio extra cambia por completo la manera de trabajar: hojas de cálculo menos apretadas, PDFs legibles sin hacer zoom constante, varias pestañas abiertas en el navegador y aplicaciones de mensajería siempre a la vista.
Las bisagras, al menos en vídeo, transmiten una sensación de solidez mayor que la de los primeros plegables. No obstante, no todo es perfecto. Un detalle que varios usuarios han señalado es que, en la posición intermedia – cuando solo has desplegado parte del dispositivo – , la imagen en la zona interna se ve algo borrosa o “a medio cocer”, como si el software no terminara de decidir qué formato usar. Quien soñaba con usar el TriFold semiabierto, con el teclado apoyado en la mesa al estilo mini portátil, puede llevarse una pequeña decepción con este comportamiento.
Galaxy AI y multitarea a lo grande
Como era de esperar, Samsung aprovecha el Galaxy Z TriFold para presumir de Galaxy AI, su paquete de funciones de inteligencia artificial. En el vídeo destaca Circle to Search: dibujas un círculo alrededor de un producto, un edificio o un fragmento de texto en pantalla y el sistema te devuelve información contextual sin que tengas que cambiar de app. En una pantalla tan grande, este gesto tiene más sentido que nunca, porque puedes investigar algo mientras mantienes visible el resto de lo que estabas haciendo.
El gran argumento del TriFold, eso sí, es la multitarea. El software permite abrir varias aplicaciones a la vez, ajustar ventanas, fijar chats en un lateral mientras en otra parte de la pantalla se reproduce un vídeo o se edita un documento. La idea es clara: si tu jornada se basa en saltar entre videollamadas, documentos compartidos, CRM, correo y mensajería, este formato te da un lienzo móvil para gestionarlo todo sin necesidad de cargar con un portátil a todas partes.
Primer plegable triple en EEUU, pero pensado para nicho
No es la primera vez que vemos un plegable triple en el mundo; marcas como Huawei ya han coqueteado con diseños similares, pero esos modelos no han aterrizado de forma oficial en el mercado estadounidense. Ahí es donde Samsung tiene una oportunidad con el Galaxy Z TriFold: ser la primera gran compañía en poner este formato en los escaparates y, de paso, marcar el tono de cómo podría evolucionar la categoría.
Aun así, nadie debería esperar que este teléfono se convierta en superventas. Entre el precio astronómico, la complejidad mecánica y el grosor evidente, el TriFold se dirige directamente a entusiastas y “power users”. Hablamos de gente que vive en modo multitarea intensa, profesionales que viajan mucho y quieren trabajar en serio desde el móvil, creadores que valoran una buena pantalla para editar vídeo o fotos sin sacar el portátil de la mochila. Para ellos, el Z TriFold puede sustituir más de un dispositivo; para el usuario que solo quiere redes sociales, fotos y juegos casuales, será más una curiosidad que una compra lógica.
Primeras impresiones: mucho potencial y muchas preguntas
El mensaje que deja el vídeo de unboxing es bastante claro: el Galaxy Z TriFold es un producto muy cuidado, con un diseño trabajado y una experiencia de software pensada para exprimir la pantalla grande. El hecho de recuperar el cargador en la caja y añadir una funda de serie refuerza esa sensación de “pack completo” que hace tiempo se perdió en muchos gama alta.
Quedan, sin embargo, varias incógnitas. La principal, la durabilidad a largo plazo de un sistema con tres bisagras móviles y un panel flexible tan grande. También la comodidad real de llevar a diario un dispositivo tan grueso, o el impacto del plegado constante en la visibilidad del pliegue central con el paso de los meses. Los primeros vídeos de youtubers especializados ya están profundizando en estos puntos, comparando el TriFold con otros plegables y probando escenarios de uso intensivo.
Por ahora, el consenso es que el Galaxy Z TriFold es exactamente lo que pretende ser: un gadget espectacular, caro y deliberadamente de nicho, pensado para quienes quieren ir un paso más allá de los móviles “aburridamente perfectos”. Si eres de los que sueñan con llevar en el bolsillo una especie de mini oficina, el TriFold se vuelve muy tentador; si no, sirve al menos como adelanto de la dirección hacia la que podría moverse el futuro de los plegables.
1 comentario
Pensé que iba a verse súper frágil, pero en el video las bisagras se ven bastante tochas, nada que ver con los primeros Fold 😂